Segunda destitución de un alto funcionario de la Administración de Donald Trump en menos de un mes.
El anuncio llega tras la creciente frustración del mandatario con el desempeño de la fiscal general, incluyendo su manejo de los archivos de investigación relacionados con el fallecido financiero y agresor sexual Jeffrey Epstein
Segunda destitución de un alto funcionario de la Administración de Donald Trump en menos de un mes.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn una publicación en su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense confirmó este 2 de abril que destituyó a la fiscal general de Estados Unidos (EE.UU.), Pam Bondi, de su cargo. Aunque el mandatario la elogió como una “gran patriota”, el anuncio llega tras crecientes desacuerdos, especialmente por su gestión sobre los archivos del fallecido pederasta Jeffrey Epstein.
La frustración de Trump con Bondi también aumentó al considerar que su fiscal no avanzaba con suficiente prontitud en procesar a críticos y adversarios para los que el líder de la Casa Blanca pedía cargos penales, según señalaron fuentes citadas por la agencia de noticias Reuters.
“Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal que sirvió fielmente como mi fiscal general durante el último año. Pam hizo un trabajo extraordinario supervisando una represión masiva contra el crimen en todo el país, con una caída drástica de los homicidios a su nivel más bajo desde 1900. Queremos mucho a Pam, y pronto asumirá un nuevo cargo muy necesario e importante en el sector privado”, declaró el dirigente republicano.
Trump también anunció que el hasta ahora fiscal general adjunto, Todd Blanche, sustituirá a Bondi.
La salida de Bondi llega después de que Trump también destituyera a su secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, el pasado 5 de marzo, tras las críticas a su gestión de la agencia y a su agenda migratoria.
A continuación, las controversias que antecedieron la salida de la fiscal general de EE.UU.
Bondi, exfiscal general del estado de Florida, afirmó haber trabajado para que el Departamento de Justicia volviera a centrarse en los delitos violentos y para reconstruir la confianza con los partidarios de Trump, después de que los fiscales federales presentaran cargos penales contra él en dos ocasiones durante sus años fuera del poder.
Sin embargo, la gestión de Bondi recibió fuertes críticas por la destitución de decenas de fiscales de carrera que trabajaron en investigaciones que no eran del agrado de Trump. Sus críticos la acusaron de abandonar el enfoque tradicional de imparcialidad que debe tener el Departamento de Justicia.
Bajo la gestión de Bondi se produjo así el éxodo de miles de empleados de carrera —tanto por despidos como por renuncias voluntarias—, incluyendo abogados que procesaron los ataques violentos contra la policía en el Capitolio de EE.UU. el 6 de enero de 2021; funcionarios encargados de hacer cumplir las leyes ambientales, de derechos civiles y de ética; fiscales antiterroristas; y otros.
Bondi defendió la publicación de los archivos de Epstein, afirmando que la Administración Trump había sido más transparente en este asunto que los presidentes anteriores y que los abogados del Departamento de Justicia trabajaron con plazos ajustados para revisar grandes cantidades de material.
Pero el asunto generó problemas políticos para Trump y reavivó el escrutinio sobre su antigua amistad con Epstein, la cual, según él, terminó hace décadas.
Tuvo dificultades para superar los tropiezos iniciales con los archivos de Epstein, que enfurecieron a los conservadores ansiosos por revelaciones impactantes del Gobierno sobre el caso, que durante mucho tiempo ha fascinado a los teóricos de la conspiración. Ella misma alimentó la maquinaria de las teorías de la conspiración al sugerir en una entrevista de 2025 con Fox News Channel que la "lista de clientes" de Epstein estaba sobre su escritorio para ser revisada. El Departamento señaló posteriormente que tal documento no existe.
Los errores en el manejo de los archivos de Epstein provocaron una contundente crítica pública por parte de la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, amiga cercana de Bondi, quien declaró a Vanity Fair que el fiscal general "fracasó estrepitosamente".
Durante una tensa audiencia ante un comité de la Cámara de Representantes el pasado enero, Bondi respondió a las críticas con ataques políticos dirigidos a los legisladores. Se negó a disculparse o a mirar a las víctimas de Epstein y a sus familiares que asistieron a las audiencias.
Bondi fue ridiculizada por su decisión de entregar carpetas con archivos de Epstein a influyentes conservadores en la Casa Blanca, solo para que luego se revelara que los documentos no contenían ninguna revelación nueva. A pesar de las promesas de que se harían públicos más archivos, el Departamento de Justicia anunció en julio que no se publicarían más, lo que llevó al Congreso a aprobar un proyecto de ley para obligar a la agencia a hacerlo.
Esa decisión provocó una oleada de críticas y, finalmente, condujo a la aprobación en noviembre de 2025 de una ley bipartidista que obligaba al Departamento de Justicia a publicar casi todos sus archivos del caso.
Sin embargo, la publicación de aproximadamente 3 millones de páginas de documentos no apaciguó la controversia, ya que los legisladores elevaron la voz por las partes censuradas en los archivos y la revelación de la identidad de algunas víctimas de Epstein.
El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, votó a favor de citar a Bondi, cuya cita para testificar estaba programada para el próximo 14 de abril.
Su destitución podría provocar una reorganización de la estrategia del Departamento de Justicia y, potencialmente, un nuevo impulso para utilizar el sistema legal estadounidense contra los objetivos del magnate de los bienes raíces convertido dos veces en presidente.
Bajo el liderazgo de Bondi, el departamento abrió investigaciones contra una serie de opositores de Trump, incluyendo al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, a la fiscal general de Nueva York, Letitia James, al exdirector del FBI, James Comey, y al exdirector de la CIA, John Brennan.
Los sonados procesos judiciales contra Comey y James fueron efímeros, ya que un juez los desestimó rápidamente, dictaminando que el fiscal que los presentó había sido nombrado ilegalmente.
Trump elogió y defendió públicamente a Bondi en repetidas ocasiones, pero también mostró destellos de impaciencia ante los esfuerzos de su fiscal general por cumplir con sus exigencias de procesar a sus rivales.
En una publicación extraordinaria en redes sociales el año pasado, Trump instó a Bondi a actuar con rapidez para procesar a sus adversarios, incluyendo a James y Comey, diciéndole: "No podemos demorarnos más, esto está destruyendo nuestra reputación y credibilidad".
Con Reuters y AP
FUENTE:FRANCE24