• Cotizaciones
    jueves 21 de mayo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La Cámara Uruguaya del Libro conversa con legisladores para impulsar la ley de precio único del libro

    La librería Escaramuza festeja sus 10 años con el lanzamiento de una Escuela de Formación Librera; para su director, Alejandro Lagazeta, una ley no va a alcanzar para solucionar los problemas que atraviesan las librerías pequeñas, “ni siquiera es un paliativo”, afirma

    Desde hace más de un mes, las librerías son noticia en los medios de comunicación y en las redes. Un grupo de 30 librerías pequeñas, que se autodenomina independientes, se juntaron para reclamar por una ley de precio único del libro y evitar los descuentos y promociones que ofrecen las grandes cadenas. El reclamo fue apoyado por la Cámara Uruguaya del Libro y hoy hay 50 librerías de todo el país que apoyan la iniciativa. Una asamblea de socios y no socios de la Cámara, que se realizó hace pocos días, decidió promover que el libro nuevo pueda tener un descuento que no supere el 10%. Se considera libro “nuevo” al que tiene no más de 18 meses desde su publicación. La ley no afectaría a los libros de texto, usados o raros.

    Álvaro Risso, presidente de la Cámara y uno de los dueños de la librería Linardi y Risso, comentó a Búsqueda que el mercado del libro en Uruguay está estable. “Esa sería la palabra. En los últimos años no ha habido grandes movimientos ni hacia arriba ni hacia abajo, en todo caso, la noticia de que Feltrinelli se instaló en Uruguay abriendo su primera sucursal fuera de Italia fue una gran noticia que a todos nos alegró. Se viene manteniendo un ritmo regular de ediciones y ventas de libros uruguayos e importados, sin grandes sacudones ni tampoco con subidas en las ventas”.

    Señala, sin embargo, que los reclamos de las librerías independientes que la Cámara tomó como propios aquejan a toda la cadena del libro. “Lo que viene pasando últimamente, que se agilizó en pandemia y pospandemia, es que empezaron a intervenir otros jugadores que han perforado por todos lados el precio de venta al público: las plataformas online, las propias plataformas de las librerías que hacen acuerdos con diferentes tarjetas. Los descuentos empezaron a ser de un 20, 25 y, en algunas ocasiones, un 30%. Lo que hace que las ganancias de las librerías se reduzca enormemente”. El precio de venta al público (PVP) lo fijan los editores o los distribuidores cuando el libro es importado, pero los descuentos los negocia cada librería con los bancos. Las más pequeñas no pueden acceder a esos descuentos, por falta de interés de las empresas que los propician o porque tienen acuerdos exclusivos con determinadas cadenas del libro.

    “Hay muchas editoriales pequeñas que publican un tipo de material mucho más riesgoso económicamente. Géneros que se venden poco: poesía, cuentos, ensayos, autores que recién comienzan, óperas primas. Esas editoriales pequeñas necesitan de las librerías independientes porque es allí donde fundamentalmente les dan visibilidad a sus libros”, señala Risso. También apunta a que, en las grandes cadenas, como las instaladas en los shoppings, lo que más funciona es el best seller uruguayo o extranjero y que se corre el riesgo de que se pierda la biodiversidad en el libro.

    “A su vez, las grandes editoriales instaladas en Uruguay también precisan de estas librerías independientes. Su fuerte es la venta del catálogo y no solamente la venta de la novedad, sino el long seller”.

    “Las leyes que hay al respecto en otros países en general admiten hasta un 5% de descuento sobre el precio de venta al público. Nosotros decidimos que el descuento aceptable sería un 10%. Tiene que ver con una lógica histórica, pero que siempre fue aceptado en el mundo del libro. Tengo muchos años en esta profesión y el 10% se hacía habitualmente a los buenos clientes, a los docentes, a los que compraban mucha cantidad”.

    Risso explica que han mirado países como Argentina, México, España, Francia, Alemania e Italia, donde los descuentos en el libro están regulados. “Fue el freno para Amazon en esos países. La Ley Lang en Francia (1981), por ejemplo, la promulgaron con mucha visión. Se anticiparon a lo que podía pasar con las librerías pequeñas. Al tiempo de votada, desembarcó Amazon en Francia y se tuvo que regir por un máximo de 5% de descuento sobre el precio de venta al público”.

    Además de ir a los medios de comunicación, la Cámara está yendo a hablar con legisladores. Primero lo hizo con la senadora Blanca Rodriguez y en esta semana hablarán con la senadora Graciela Bianchi. También con el ministro de Educación y Cultura José Carlos Mahía. “Nos sorprendió la magnitud que alcanzó el reclamo y el interés. Lo cual muestra la importancia que tiene el libro en la gente. Para nosotros fue un termómetro de cómo el libro se lo considera un valor. La aspiración es que el Parlamento lo discuta”.

    Risso recuerda también que Montevideo se destaca por tener zonas de librerías y que sería muy triste ver, dentro de algunos años, cómo esas librerías desaparecen.

    La Cámara del Libro encargó una encuesta a la consultora Nómade que relevó a 100 librerías de Montevideo y del interior. Si bien están aún procesando los datos, hasta el momento, más de 8 de cada 10 librerías estaría de acuerdo con una ley de precio único.

    “Entendemos que la gente se beneficia con los descuentos, pero el libro es un objeto cultural frágil que hay que proteger y no se puede comparar como cualquier otro objeto. No estamos en contra del descuento, pero los que son abusivos lo que están creando es un problema serio en el mundo del libro. Si no le ponemos fin con una ley, las librerías no se estarían diferenciando por lo que proponen, sino por el precio al que venden los libros”.

    En 1987 se votó la única ley vigente para el libro que lo exonera de impuestos. Risso piensa que la nueva propuesta podría agregarse a esa ley.

    Escaramuza cumple 10 años

    Hace 10 años se instaló la librería Escaramuza con una propuesta diferente que vinculaba la gastronomía con la venta de libros y actividades culturales. Instalada en una preciosa casa en Pablo de María y Charrúa, la librería hoy tiene 70 empleados (entre libreros, encargados de la gastronomía y equipo del e-commerce) con un promedio de edad de 24-25 años. “Hay algo de vitalidad que se ve en el lugar”, le dice Alejandro Lagazeta, director de Escaramuza, a Búsqueda.

    Él dice que aprendió a aplicar saberes de otros trabajos y, aunque suene extraño, también de una biografía “muy mal traducida” sobre Elon Musk. “En un capítulo explicaba sus métodos de reuniones. Le copié un montón de formas de hacer las cosas y lo empecé a aplicar. Es un método donde todos participan en una hora y media de reunión y cada uno puede plantear lo que sea. Lo empecé a aplicar y se volvió una forma de trabajo. Lo uso desde hace unos siete años y ahora a todos nos parece normal. En general en las reuniones el que habla más domina, pero tal vez el que tiene la solución es el que no habla”.

    Pero, ademas de ese método, pensaron Escaramuza en su vínculo con la ciudad, “que tuviera sentido de ciudad, con hospitalidad y donde se pase bien”. Además, le dieron la misma importancia a la gastronomía que al libro. “Me dediqué completamente a esto y no sabía nada del consumidor final y mucho menos de gastronomía. Ahora no sé cocinar, pero sí del negocio y de la sensibilidad con la gente. Recuerdo que los primeros meses no teníamos capacidad para atender al público. Estuvimos como seis meses entendiendo la cuestión gastronómica para que produjera riqueza para el libro. Cómo se crea un entorno”.

    Escuela de Formación Librera

    El jueves 28 se cumplen los 10 años, pero los festejos comenzarán el martes 26, el Día Nacional del Libro, cuando se lanzará la Escuela de Formación Librera. El proyecto lo viene pensando Lagazeta con otros libreros de trayectoria. “Tenemos un saber suficiente como para democratizar la información. La idea es trabajar conceptos propios del libro, desde su historia hasta el presente híbrido de hoy, además de las diferentes corrientes de pensamiento. Pero también las herramientas financieras y económicas, las dimensiones del e-commerce, lo que viene con la IA y cómo se gestiona. Creemos que tenemos unas herramientas que pueden ayudar a quienes ya están trabajando o a quienes quieren tener una librería. Tal vez trabajemos una pequeña incubadora de emprendimientos del libro o de bienes culturales y traeremos a quienes saben del tema del exterior y a los históricos de acá. Si hay un conocimiento que se puede volcar, aumenta las posibilidades de mejora para el futuro”.

    Los festejos continuarán del 28 al 30 de mayo con una campaña de descuentos del 30% en todo el país. El sábado 30 habrá una fiesta en la propia casa con un guiso o paella y figuras invitadas, como Martín Buscaglia, Alfonsina, Luciano Supervielle, Evitta Luna o Christian Font. Por otro lado, hasta noviembre llegarán autores internacionales o figuras vinculadas al cine e incluso habrá una movida para escribir cartas a mano.

    Con respecto a los reclamos de los libreros independientes, Lagazeta piensa que es la manifestación de un problema genuino. “Hay espacios y zonas que hay que regular y lo apoyamos. Si sale la ley, vamos a respetarla. Es una ley que hubiera abrazado hace 15 años porque no resuelve el problema que atraviesan las librerías. Hay que pensar que, en los últimos 20 años, hay librerías que han cerrado, pero que han surgido 20 o 30 más, y somos los mismos 3 millones en el país. Y, además, surgió el mercado de internet. ¿Cómo se explica que surgieran más librerías y también editoriales chicas? Porque el libro, además de ser un bien cultural, es un producto. Y como producto compite el Día del Padre o de la Madre con la vestimenta u otros regalos. Está el libro que se lee y el que se regala. Si lo reducís solo a un bien cultural y no creás condiciones para libro como producto, te olvidás de una gran porción del consumidor”. Agrega que en los países donde está regulado el precio único también hay muchas ayudas estatales para el libro.

    “Entonces, estoy de acuerdo con la discusión, pero, si tengo que ser honesto, la ley no va a alcanzar y ni siquiera es un paliativo. Mi principal adversario es Buscalibre o los Buscalibres que van a venir y que son internacionales. No invierten en el país, tienen toda la base de datos de los libros del mundo, mucho dinero para publicidad y velocidad para conseguir los libros. El año pasado, Buscalibre, que tiene dos empleados en Uruguay en Carrasco, se quedó con un millón de dólares. Cuando entren en serio será una competencia muy grande porque lo que venga de afuera, vendrá por la ley de franquicias, a menos que le pongan impuesto al libro importado. Por eso estoy seguro de que la ley no tendrá un impacto, porque la vulnerabilidad será mucha. ¿Habrá una mayoría parlamentaria para cambiar la ley si sucede esto?”.

    Lagazeta cree que el problema que hay que analizar es más grande y que antes que la ley es más importante darles beneficios a las librerías pequeñas a cambio de actividades culturales. “Por ejemplo, hay que darles formación y herramientas. Y ayuda para que puedan seguir alquilando cuando los contratos se vencen y tienen que cerrar”.