Por ejemplo, si va a presentarse frente a los padres de su novia, un formidable centrojás como Obdulio coparía el medio de la cancha para tener grandes chances de manejar el partido a su antojo. O si un compañero de trabajo le falta el respeto, un verdadero Negro Jefe “sin cacarear ni sacar carné de guapo delante de terceros, llamaría aparte al irrespetuoso (…), previo alguna palabra al oído que anunciara que tenía que intercambiar parecer con él. Cuando le viniera bien, nomás. Si quiere en la media hora, pues en la media hora. Si le queda mejor a la salida, como en la escuela, ningún problema”.
Aunque Obdulio fue un hombre que dejó plasmado su accionar entre líneas de cal, también tiene aires de filósofo, de dar con la palabra justa. “¡Qué Zaratustra ni Zaratustra! ¡Así habló Obdulio, señores!”, dice Chittadini. Obdulio dijo sobre la seguridad: “Y había jugado un millón de partidos en todas partes, en canchas sin tejidos, sin alambrados, a merced del público, y siempre había salido sanito. ¡Cómo me iba a achicar ese día en Maracaná, que tenía todas las seguridades!”. Sobre la ludopatía: “La banca siempre gana. Le pagan con la mano y recogen con el rastrillo”. Las marcas en el fútbol: “Me pagan para jugar al fútbol. Si quieren un hombre para llevar carteles, contraten a Fosforito”. Educación: “A veces había que utilizar lo aprendido en la calle, cosas de negrito pícaro”. El Maracanazo: “Nos pasamos hablando de la hazaña y todos esos versos de los periodistas y los dirigentes. Nos perdimos la oportunidad de aprender la lección”.
A lo largo del libro se presenta y desarrolla el obdulismo en el plano cotidiano, pero también se traslada al ámbito del fútbol internacional, al uno por uno de los jugadores del Mundial de Rusia, se alaba la pelota quieta, la época del bar frente al VAR y más. Al final del libro, en las últimas reflexiones, el autor hace un llamado al uruguayo que espera “hora para la barbería desde la app y piensa en la cerveza artesanal que se va a tomar”. Todos somos hijos de Obdulio, dice Chittadini, algo que nunca deberíamos perder de vista. “Está en cada uno de nosotros no dejar que el legado de un hombre que supo poner compañeros y rivales en vereda con severidad y sin más armas que unas pocas palabras o una mirada de padre enojado, quede en el olvido. El obdulismo se forjó basado en los firmes principios y valores de un hombre que no fue el más disciplinado, que tal vez se tomó algún vino, pero que dejó todo en la cancha”.
Nivel de metrosexualidad: 5/10
Tiene más a favor que en contra, y a medida que pasa el tiempo, más se lo extraña al compararlo con la actualidad. Creemos que pesa más el hecho de haber salido airoso de aquellos planteles de prohombres, ya que, a fin de cuentas, el hombre no tiene la culpa de que el Boniato le haya dado una buena crianza. Si, después de todo, esos estudios sirvieron para prender la computadora y mandar mails a las primas de Darío Silva, ¿quién tiene derecho a cuestionarlo? Por haber sido el último punto de contacto entre el obdulismo y “las nuevas generaciones”, el híbrido casi perfecto, queda reivindicado.
A favor y en contra: “El hijo de Pablo Forlán”
Como corresponde, después de años de haberlo criticado, llegamos a esta instancia. Simplemente, al compararlo con lo actual, sería suficiente para otorgarle el reconocimiento obdulista sin mucho preámbulo, pero no se podía dejar de pasar por esta instancia de “A favor y en contra” con el hijo de Pablo Forlán. El pueblo obdulista lo pidió, y ahí vamos.
El hombre habrá estudiado y jugado en Europa, pero no puede negarse su paso por las selecciones de 2002 y 2006, en que compartió vestuario y concentración con varios prohombres de la patria. Es de los pocos que saben de primera mano lo que son dos realidades completamente diferentes.
A favor:
1. Es el hijo del Boniato.
2. De chico le afanaba las camisetas al propio Pablo Forlán y se iba a jugar con ellas puestas.
3. Sólido desempeño en la noche, en diferentes países. Varios compañeros se alimentaron de lo que dejaba el hijo del Boniato en sus recorridas nocturnas, quien no solo jugaba, sino que también hacía jugar.
4. Poseedor de remate de media y larga distancia, algo que en estos tiempos de posesión y toque excesivo casi no se ve.
5. Dicen que remó con unos cuantos en la manga de Venezuela.
6. En 2002 lo quisieron agarrar de pinta y se ganó el lugar en medio de un plantel de prohombres de origen muy diferente al suyo.
7. Si lo salió a defender el Mago Fabián, debe ser un fenamenah e’ verdá.
8. Mantuvo siempre el perfil bajo, por eso el Chengue, Darío y el Mago lo querían, y pobre del que se metiera con él.
9. Le enseñó computación al resto del plantel del 2002, además de escribirle las cartas de amor al Mago para que pudiera concretar con su amada.
10. El golazo que le hizo a Senegal, con botines rigurosamente negros.
11. Las fotos que hay de él con prohombres y obdulistas de pura cepa.
12. Se puso el equipo al hombro cuando hizo falta y nunca se escondió.
13.Supo pararles el carro a varios periodistas.
14. Aunque nunca partió una cadera o un peroné, tampoco achicó nunca.
15. Siempre bancó y metió en la Selección.
16. Fue determinante para empatar con Brasil 3 a 3 cuando dirigía Carrasco.
17. En 2009, versus Ecuador en Quito, le hicieron penal a Cavani sobre la hora, no dudó en agarrar la pelota y patearlo él.
18. Hizo el mejor gol de un Mundial y se lo atribuyó al centro del Cacha.
19. Aprendió de los errores del Mago y no se dejó engatusar por la farandulera argentina.
20. Salió a bancar a Cavani con lo deNeymar.
21. No participó en el nefasto calendario celeste.
22. Fue el único que le metió el peso a Yepes en el Mundial 2014, cuando estaba de vivo.
23. Pese a su color de pelo y ojos, ha dado algún cachetazo y propinado insultos a diestra y siniestra por canchas de América y Europa.
24. Supo compartir vestuario con los metrosexuales de Beckham y Cristiano Ronaldo, pero nunca les copió las mañas.
En contra:
1. Tomaba daikiri de frutilla.
2. Iba frecuentemente a eventos del tipo Miss Atlántico.
3. En ocasiones, mostró excesiva bondad y apego por el fair play y la caballerosidad mal entendida.
4. Introdujo el sushi y la torta marmolada en los planteles orientales.
5. Rubio, bilingüe y de Carrasco. Fue a los mejores colegios y completó sus estudios.
6. Ya tenía una laptop en el Mundial de 2002, cuando Richard Morales y los Daríos solo andaban con el mazo de cartas en el bolsillo.
7. Habla bien, vocaliza y no titubea ni habla en tercera persona.
8. Juega al golf y al tenis y encima bastante bien.
9. Mejor jugador de un Mundial, dos veces pichichi de la liga española y Bota de Oro de Europa, demasiado reconocimiento individual.
10. Nunca derrapó en la noche, siempre hizo el novio.
11. Pidió cambiar la gloriosa casaca de alternativa roja por la blanca.
12. Nunca probó vino en caja o suelto.
13. Siempre disciplinado, le sobran abdominales.
14. Es embajador de Unicef.
15. Usó trencitas a lo Bo Derek.
16. Era demasiado ordenado en su habitación.
17. Nunca lo echaban, no se calentaba ni les metía la pesada a los rivales.
18. No se escapaba de las concentraciones.
19. No fuma, no toma, no hace ná.
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2018-12-13T00:00:00
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