La editora ingresó en AJE pocos meses después de su fundación y actualmente es la encargada de seleccionar los proyectos a ser emitidos en el programa de documentales “Witness”, una de las insignias de la cadena.
“AJE es un canal de noticias y de información general. Los documentales vienen a complementar este tipo de información porque usualmente hay una línea directa entre lo que ves políticamente, en términos de las decisiones que toman los líderes mundiales, y lo se difunde en los documentales que muestran el impacto de algunas de esas decisiones”, afirmó.
Garner explicó que “la diferencia” con otras cadenas globales como CNN es que AJE emite la información “con la perspectiva de la comunidad” en la que se hizo y no con la visión “de países centrales” como Estados Unidos o las naciones europeas.
La editora espera que con este tipo de iniciativas la presencia de AJE en Latinoamérica “se siga expandiendo” en base a “contenidos únicos” y poder establecer “profundas asociaciones” con cineastas locales y regionales.
A continuación un resumen de la entrevista.
—¿Cuál es el propósito de su visita a Uruguay?
—Al Jazeera en inglés y DocMontevideo son socios en un workshop sobre documentales cuyo objetivo es identificar a cineastas independientes para trabajar en conjunto, en proyectos para transmitir en nuestra cadena como parte del programa “Testigos”.
Estos son documentales de observación. Hay cineastas de toda latinoamérica y tienen diversas ópticas y temas que los representan.
“Testigos” es el programa insignia de nuestra cadena a nivel de documentales. Empezó en noviembre del 2006 con la creación de AJE. El programa siempre trató de la presentación de documentales que se enfoquen en la observación de una realidad. Hemos tenido historias de casi cada rincón del mundo. Hemos hecho un grupo de programas desde Latinoamérica.
Esperamos que con este seminario que estamos encabezando podamos expandir nuestra presencia en Latinoamérica así como aumentar la cantidad de producciones del continente que se emiten en AJE.
Vinimos a Montevideo porque lo que encontramos es una fuerte asociación con DocMontevideo que nos es de vital importancia. Esta asociación nos pone en contacto con un número muy importante de cineastas de Latinoamérica.
—¿Cuál es el objetivo del programa? ¿Amplificar la visión local de algún tema?
—No necesariamente amplificar. Hay temas globales que existen en Latinoamérica pero también existen en Sudáfrica. Existen en Estados Unidos pero también existen en Ecuador. Son temas globales que se ven con un prisma local. Si uno habla de temas vinculados a discapacidades, a las migraciones, temas vinculados a la inseguridad alimenticia. Son aspectos que podrán entender no importa el lugar del mundo en el que se encuentre.
AJE es un canal de noticias y de información general. Los documentales vienen a complementar este tipo de información porque usualmente hay una línea directa entre lo que ves políticamente, en términos de las decisiones que toman los líderes mundiales, y lo se difunde en los documentales que muestran el impacto de algunas de esas decisiones.
El canal tiene 70 oficinas alrededor del mundo. Tenemos varios en Latinoamérica: en Buenos Aires, San Pablo, también en Colombia y en México. Yo soy la editora de documentales para todas las Américas; soy responsable desde el Círculo Ártico hasta el sur de Argentina y voy buscando los mejores materiales documentales para difundir en la AJE.
—¿Que criterios usa para elegir estos documentales? ¿Los vincula a la línea editorial del canal matriz?
—Lo primero que miramos es qué tan fuerte y clara es la historia. Miramos la fuerza del personaje o personajes representados en la historia. Miramos las características, los talentos y la experiencia del cineasta que filma el documental.
¿Representa un tema que nos interesa? ¿Tiene una voz global? ¿El tema tienen algún tipo de reflejo social? Todo eso es la receta para medir la fortaleza de la historia.
—¿Cuáles son los temas que le interesan a la cadena?
— Para nuestro canal los tipos de temas que nos verán buscando tienen que ver con la transformación de la sociedad, ya sea del punto de vista político, artístico, cultural o económico.
Algunos de los temas más fuertes son las migraciones, la seguridad, los derechos de las minorías, educación. Esos son todos los temas que buscamos como parte de nuestro criterio.
La misión del canal siempre ha sido “ser la voz de las voces”, hablar de manera global del sur. Parte de las razones por las que estamos en Sudamérica y en particular en este seminario es que queremos establecer relaciones y sociedades con talentos y cineastas basados en la región.
Serán ellos los que nos potencien con su visión.
—En su experiencia, ¿este tipo de documentales tienen repercusión en otras partes del mundo?
—Con todos los cineastas que trabajo, sean de América del Norte o del Sur, les digo que cuando piensen en su audiencia no la personifiquen como una familia de cuatro en Montevideo, sino que sea una familia de cuatro en Siria. ¿Qué de tu historia les puede llegar? ¿Qué tanto del filme podrán entender y apreciar?
Ahora mismo estamos en plena producción de un documental con un cineasta uruguayo sobre el tema del mal de chagas. Se enfoca en la visión del doctor que está trabajando para prevenir su expansión. Es una historia con la que se pueden sentir identificados en Sudáfrica o la India.
No miramos la historia porque sea uruguaya o con un cineasta uruguayo, estamos enfocados en cómo esto refleja temas globales como salud y pobreza.
—¿Ha aumentado su audiencia en Latinoamérica en estos cinco años?
—Creo que el interés en AJE aumentó fuertemente en Latinoamérica como un fenómeno común de lo que nos está pasando en todo el mundo, un crecimiento en la audiencia.
Creemos que esto se da por la forma en que cubrimos y seguimos las noticas globales. Queremos creer también que es por nuestros documentales y otros programas. Sentimos que como una cadena bastante nueva estamos ofreciendo información veraz, dinámica y realmente interesante para nuestros telespectadores.
Esperamos seguir creciendo y desarrollandonos en esta región.
—Al Jazeera ha sido escogida por grupos terroristas islámicos para atribuirse atentados o enviar videos amenazando a Occidente. ¿Cómo es trabajar en Estados Unidos en representación de este canal?
—Solo puedo hablar de mi experiencia personal. En mi caso y en todas las reuniones que he tenido no encontré más que curiosidad. Gente que tiene determinada información sobre Al Jazeera, hacen preguntas, eso es todo.
Cuando nuestra organización recién comenzó, se ofrecía algo nuevo y fresco, y no hemos hecho otra cosa más que construir sobre eso en estos seis años.
Siempre hemos encontrado personas a quienes no les es familiar lo que pasa en nuestro canal, pero creo que ni bien la gente se familiariza con lo que transmitimos, lo aprecian.
En nuestra sección de documentales hacemos hincapié en que no son informes periodísticos. La historia de los protagonistas es la que acontece realmente, son ellos lo que explican su propia experiencia.
—Si tuviera que convencer a un uruguayo de mirar su canal, ¿qué le diría?
—Les diría que no estamos tratando de hablarles a los uruguayos de una manera diferente a la que le hablamos a alguien en Iowa (Estados Unidos). Creemos que si la persona está interesada en asuntos mundiales, en noticias internacionales y documentales interesantes, entonces AJE ofrece un producto único y valioso.
Estamos trayendo diferentes perspectivas para estas personas.
—¿Por qué es un producto único y valioso? ¿Son sus documentales e información diferente a la que presenta, por ejemplo, CNN?
—Sin duda. Primero porque nuestros documentales son de observación, no está el periodista contándote la historia. Además la CNN, como otras cadenas de televisión globales, se enfoca en el la visión del norte: ¿cuál es la visión de Estados Unidos sobre un tema?, ¿cuál es la perspectiva europea, canadiense o rusa?
Nuestra actitud es preguntarnos: ¿cuál es la perspectiva de esa comunidad? Eso significa que no importa donde esté la comunidad, se verá reflejada la perspectiva. Ponemos el foco en la comunidad y no así en los países centrales. Proveemos algo diferente y único.