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Karl Lagerfeld, el diseñador alemán que reinventó Chanel y reivindicó el uso de los pantalones y los trajes en las mujeres, murió a los 85 años en París
Es imposible disociar a Chanel de la imagen del diseñador alemán Karl Lagerfeld. Escondido detrás de sus lentes negros, con el pelo tan blanco que brillaba y sus clásicos guantes oscuros, reinventó la firma francesa y su nombre se volvió en sinónimo de lujo. Al mando como director creativo durante casi cuatro décadas, mostró su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos —dominados por las marcas de fast fashion— y recuperó el brillo de la elegancia parisina con colecciones atemporales. Con un estilo excéntrico y atrevido, impuso tendencias que recorrieron el mundo y sedujeron a las estrellas del cine y la realeza. Sin embargo, nunca estuvo seguro de si Coco Chanel, fundadora de la firma, hubiese estado de acuerdo con sus decisiones: “De todo lo que hago hay cosas que ella odiaría. Chanel tiene una imagen y mi labor es actualizarla. Tengo que encontrar mi propia identidad”, dijo hace unos años. Y esa necesidad de búsqueda e inconformismo constante —en una entrevista contó que era “insoportable y difícil de complacer”— fue la que lo llevó a transformarse en uno de los grandes íconos de la moda del mundo. “¿Por qué debería retirarme? Si lo hago, moriría”, confesó hace un tiempo. Nunca lo hizo. Y por eso el mundo de la moda está de luto.
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A dos semanas del próximo desfile de Alta Costura de Chanel, el martes 19 la capital francesa amaneció con la noticia de que Lagerfeld habría muerto en un hospital parisino a los 85 años. Mientras su nombre sigue apareciendo en los titulares de los medios y es tendencia en las redes sociales, todos esperan ver la colección que el diseñador alemán —quizás uno de los más importantes de la industria de la moda— imaginó en su cabeza y plasmó con esos trazos inconfundibles en los que serían sus últimos bocetos.
Destino: París. A Karl Lagerfeld le gustaba mentir sobre su edad. El diseñador alemán decía que había nacido en 1938, pero la prensa alemana asegura que es mentira: su certificado indica que fue en setiembre de 1933. Criado en un hogar acomodado, su padre, Otto, venía de una familia de banqueros —fue el primero en introducir la leche en polvo en Alemania— y su madre, Elizabeth Bahlmann, era noble. Ambos tenían hijos de matrimonios anteriores y estuvieron casados durante una década antes de tenerlo, en un campo durante la época del nazismo. Pero Karl no estuvo mucho tiempo viviendo en Alemania. Después de pasar su niñez rodeado de un padre viajero y una madre estricta —de quien heredó su fuerte carácter y su gusto por la moda—, se mudó a estudiar a París. Con un espíritu emprendedor, y una fuerte habilidad para los negocios, desarrolló una carrera que años más tarde lo llevó a estar a la altura —y continuar con el legado— de Coco Chanel.
Después de ganar el concurso International Wool Secretariat por diseñar un abrigo, en 1955, fue asistente de Pierre Balmain y trabajó con Jean Patou en sus colecciones de alta costura. Después estuvo en la casa Tiziani y fue contratado como diseñador creativo en Fendi y Chloé, dos marcas que consolidaron su fama internacional. Años más tarde, entró a Chanel (1983) e hizo historia.
Chanel, un clásico reinventado. “Cuando entré a la maison nadie quería ponerse su ropa ni llevar sus accesorios. Nadie vestía de Chanel así que me lo tomé como un reto. Los dueños me dieron carta blanca para crear sin presión. Si no lo conseguía, iban a vender la marca. A mí me atrajo la idea de resucitar algo que estaba muerto”, confesó Karl Lagerfeld. Y los dueños no tomaron la decisión equivocada. Con un estilo más excéntrico y moderno que su fundadora, Coco Chanel, este diseñador alemán adaptó los códigos a los nuevos tiempos y cautivó a estrellas del espectáculo y miembros de la realeza, como su amiga Carolina de Mónaco. Desde entonces, y durante casi cuatro décadas, su inconfundible sello apareció en las más de 10 colecciones que se presentan todos los años.
Poder femenino y eternidad. La carrera de Karl Lagerfeld estuvo marcada por su definición de la belleza femenina. Desde su puesto en Chanel, reivindicó los pantalones, los zapatos funcionales (pero siempre bonitos) y las camisas como piezas claves en el armario de la mujer. Y creó colecciones que nunca envejecen. No importa el año, la temporada, ni el color de la prenda: los vanguardistas diseños de Lagerfeld continúan siendo —y hoy más que nunca— vigentes. Fue el primero en impactar con enormes bolsos y caravanas, dos accesorios que todavía son una tendencia en las redes sociales. Se animó a desafiar las normas de la alta costura con modelos que desfilaron con elegantes vestidos acompañados por zapatillas. También impuso el traje tweed, el health goth, el normcore y el athleisure. Pero siempre mantuvo la esencia de Chanel: “Es que también amo la belleza clásica. Es una idea de belleza sin normas”, decía. Inspirado en los modelos clásicos, también reeditó leyendas de la firma francesa como el bolso 2.55, los zapatos slingback, las perlas y las camelias.
Entre viajes y millennials. Hasta hace unos años, las Semanas de la Moda se dividían en dos momentos: la temporada otoño-invierno y primavera-verano. Antes de que se instalaran las colecciones crucero, no era usual que los diseños de las grandes marcas deambularan por el mundo ni que se cambiara la ubicación de los desfiles por motivos comerciales. Al menos, claro, que fueses Karl Lagerfeld. Este diseñador alemán fue el primero en apostar a los viajes para mostrar —y globalizar— los diseños de Chanel. Inspirado en la belleza cubana, el excentricismo de Salzburgo y el arte romano, sus colecciones recorrieron pasarelas de todo el mundo. Pero sus clientes más fieles siempre estuvieron en su ciudad favorita: París. El káiser, de hecho, siempre estuvo rodeado de musas francesas: trabajó con estrellas como Inès de la Fressange, Vanessa Paradis y Caroline de Maigret. En el último tiempo había apostado por el universo millennial, acompañado por Lily- Rose Depp y Cara Delevingne. Con modelos como Kendall Jenner y Kaia Gerber mostró que era necesario seducir a los jóvenes y llegó a hacer alianzas con firmas fast fashion como H&M y Vans.
A la sombra del Káiser. A dos semanas del próximo desfile de la marca, la directora del estudio de Chanel y número dos de Karl Lagerfeld, Virginie Viard, asumió como directora creativa de la histórica firma francesa. “Cuando la vi por primera vez sentí enseguida que hablábamos el mismo idioma”, dijo el diseñador alemán en una entrevista. Ahora, con su partida, no será fácil replicar los pasos de un hombre que dejó un legado que seguirá trascendiendo – y eso seguro– la firma de Chanel. Los ojos de la industria están en Viard, quien hasta hace unos días se encargaba de trasladar al equipo las órdenes que llegaban de Lagerfeld en forma de bocetos.