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El jueves 13, un grupo de aproximadamente 150 personas marchó en contra del proyecto de Aratirí y la minería a cielo abierto. A su protesta le agregaron esta vez un nuevo objetivo: los medios de comunicación que “tergiversan” e informan “banalidades”. Además de marchar, los manifestantes atentaron contra el diario “El Observador” y Canal 4 con bombas de alquitrán.
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“La tierra no se está muriendo la están matando y los grandes medios de comunicación lo pretenden ocultar. Estos medios son cómplices y queremos denunciar públicamente que desinforman, manipulan y mienten. Mientras la soja, la forestación, los agrotóxicos, la celulosa y proyectos como los megapuertos o la megaminería amenazan nuestra tierra, nuestra agua, nuestro aire y nuestras vidas; los medios masivos de comunicación ocupan sus noticias a sucesos banales, superficiales y muchas veces ridículos”, señaló la proclama que leyeron los manifestantes al llegar a Canal 4, donde los esperaba un vallado y efectivos policiales.
Según la crónica publicada por “El Observador”, “algunos militantes encapuchados arrojaron bombas de pintura” tomando por sorpresa “al guardia de seguridad y a una trabajadora que ingresaba al edificio: quedaron llenos de pintura”.
“Dejá de sacar fotos, chupap..., rajá de acá”, amenazó uno de los manifestantes. Inmediatamente, cinco o seis encapuchados dejaron de caminar para asegurarse de que la orden se cumpla”, se añade en el artículo.
El “ejemplo argentino”.
El director de “El Observador”, Ricardo Peirano, dijo a Búsqueda que no se hizo denuncia policial y que no cree que hayan detenidos.
“Tampoco vamos a tomar más medidas de seguridad que las que actualmente tenemos”, agregó.
En un editorial del domingo 16, titulado “De la tolerancia al respeto”, Peirano sostuvo que el “ejemplo argentino”, donde “el que discrepa con el gobierno se ha convertido en un enemigo”, “cunde”, y deberíamos “estar atentos a que este estilo intolerante e irrespetuoso del otro, no se nos pegue ni se nos cuele por ósmosis”.
“No sería sincero con el lector si no reconociera que las precedentes reflexiones se basan en una experiencia personal de estos días: un agravio presidencial a este diario y a su credibilidad, un dirigente político que intenta desmentir una información correcta de un periodista y finalmente una manifestación contra la minería a cielo abierto que culmina con bombas de alquitrán en nuestra sede”, dijo Peirano, para agregar que estos hechos “reflejan intolerancia y , lo que es peor, falta de respeto”.
Las agresiones sucedieron días después de que el presidente José Mujica catalogara al matutino como “el diario de los Peirano”, en referencia a los ex dueños del Banco Montevideo procesados con prisión durante la crisis financiera de 2002.
“Les va a pasar”.
Fuentes de Canal 4 dijeron a Búsqueda que tampoco se hicieron denuncias.
“Esto que nos pasó a nosotros hoy les va a pasar a ustedes mañana”, dijo un informante.
Según la fuente, el control policial “funcionó correctamente” y las medidas que se tomaron durante ese día fueron bajar las persianas que daban a la calle y evitar que los “personajes conocidos” del canal estuvieran por la zona.
También se resolvió “no darle difusión”, por lo que el mismo no se cubrió y no fue informado por “Telenoche” en ninguna de sus entregas.