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El lunes 9, el caricaturista ecuatoriano Javier Bonilla, conocido como Bonil, enfrentará un nuevo proceso legal tras ser acusado de presunta discriminación contra el asambleísta y ex futbolista Agustín Delgado. La denuncia en su contra fue iniciada por un grupo de organizaciones afroecuatorianas a partir de la caricatura publicada el 5 de agosto de 2014 en el diario “El Universo”.
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La viñeta muestra a Delgado intentando decir su discurso ante la Asamblea Nacional de Ecuador. En el dibujo, el legislador dice que cuando habla lo califican de “pobretín” pero que gracias a su sueldo de asambleísta ya nadie lo llama “pobretón”. La caricatura ironiza una presentación de Delgado ante la Asamblea en la que se lo ve leyendo con serias dificultades, repitiendo palabras y sin poder decirlas en forma fluida.
Esto motivó al Consejo de Regulación y Desarrollo de la Educación y Comunicación —creado por la Ley Orgánica de Comunicación— a considerar “discriminatoria” la viñeta en una cadena televisiva.
“La libertad de expresión y el derecho a la no discriminación deben garantizar la igualdad y la convivencia democrática. Pero la libertad de expresión tiene límites si es que llega a afectar el derecho de otro”, afirmó el spot televisivo.
“Una caricatura no debe alentar la burla, ni la crueldad, ni la violencia hacia grupos sociales. Y más aún a aquellos que han estado en situación de desigualdad, como mujeres, pueblos indígenas, adolescentes, personas con discapacidad, adultos mayores y afroecuatorianos”, agrega. Tras lo cual, el mensaje del Consejo concluyó: “No por ser pobres, no por ser afros, no por ser adultos mayores se pierden los derechos. Por una libertad de expresión sin discriminación”.
La citación del caricaturista ante la Superintendencia de Comunicación (Supercom) estaba prevista para el 16 de enero, pero se pospuso para el próximo lunes 9.
Cuando el 12 de enero Bonil se notificó del cambio de fecha dejó entrever las razones de la postergación. “Dos días después de ‘Charlie Hebdo’ pospuso la audiencia. ¿Por qué será?”, publicó el caricaturista en su cuenta de Twitter.
El presidente Rafael Correa, principal promotor de la Ley Orgánica de Comunicación, también repudió la caricatura. “Si eso lo hubiera hecho un blanco no hubiera pasado nada; como lo hizo un afro es la burla en las redes y esto lo recogen enseguida periodistas odiadores”, dijo Correa.
Antecedente.
El caricaturista es un blanco recurrente de la ley recientemente aprobada. El 28 de diciembre de 2013 otra viñeta suya lo convirtió en el primer periodista en ser condenado por aplicar la polémica norma.
La Ley Orgánica de Comunicación ha sido denunciada como la peor legislación de América Latina contra la libertad de expresión por las relatorías de la ONU y de la OEA, por la Asociación Mundial de Periódicos (WAN), por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), por la Asociación Internacional de Broadcasters (AIR), por el Instituto de Prensa Internacional (IPI) y por el Comité de Protección de Periodistas (CPJ).
Bonil ilustró un allanamiento de la Policía al periodista Fernando Villavicencio por denuncias de corrupción cuestionando la acción supuestamente pacífica de los efectivos.
Esto fue rechazado por la Supercom, que le aplicó la ley y lo obligó a realizar una nueva ilustración responsabilizándolo de promover “la agitación social” mediante su trabajo (Búsqueda Nº 1.752). En su momento, el presidente Rafael Correa también criticó a Bonil, calificándolo de “cobarde” por apoyar con su trabajo “la mentira y la corrupción”.