Con diferentes alícuotas, el Impuesto Específico Interno grava la primera enajenación a determinados bienes, algunos suntuarios o considerados perjudiciales para la salud
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDe cada $ 100 recaudados por la Dirección General Impositiva (DGI) el año pasado, casi $ 9 provinieron del Impuesto Específico Interno (Imesi); este tributo grava la primera enajenación a determinados bienes, como bebidas embotelladas, cigarrillos, combustibles y automóviles. Su cobro en 2025 —un 1,2% menos en términos reales que el año anterior— mostró cambios en las preferencias de consumo de la población; algunos consolidaron tendencias que vienen de antes.
Además de los montos recaudados por el Imesi de cada categoría de bienes, la DGI informa las unidades físicas declaradas a los efectos tributarios. Según analizó Búsqueda, el año pasado continuó la caída de lo cobrado a los cigarrillos comercializados legalmente, bajó el consumo de cerveza —pero aumentó la venta de ese producto sin alcohol—, se incrementó el mercado de bebidas energizantes gravado y, en el rubro automotor, continuó la expansión de los vehículos eléctricos y de motos.
El Imesi recaudó unos $ 60.000 millones en total en 2025, y más de la mitad provino de los combustibles (incluido el aplicado a las emisiones vehiculares de CO2).
Según las estadísticas publicadas por la DGI, el año pasado se declaró la comercialización de 71,5 millones de cajillas de 20 cigarrillos o equivalente, una cantidad 7% menor que las de 2024. En 2015, el Imesi se había cobrado sobre un total de 125 millones de unidades.
En el rubro de las bebidas, respecto al año anterior creció 1,2% la cantidad de litros —397 millones— de agua mineral gravada con este tributo. Sin embargo, esa cifra estuvo muy por debajo del récord de 492 millones de litros consumidos durante la sequía del 2023.
En 2015 la enajenación declarada de bebidas cola rondaba los 330 millones de litros, y en los años siguientes la cantidad se redujo hasta entrar en una meseta en 2023. A los efectos del pago del Imesi, en 2025 fueron declarados unos 303 millones de litros; la baja respecto al año anterior fue de un 1%.
Sobre 203 millones de litros declarados, en 2025 la tributación de las bebidas a base de jugos creció 9% respecto al año anterior.
El consumo de bebidas energizantes está en expansión y los litros declarados en 2025 fueron un máximo en los años para los que se dispone de datos: unos 7,2 millones, casi 15% más que en 2024.
En las bebidas alcohólicas, el impuesto se aplicó sobre una base de un 2,2% menos de litros de cerveza declarados (96,1 millones), pero 80,2% más de ese producto libre de alcohol (2,7 millones).
A su vez, se declaró la venta de casi 3 millones de litros de whisky, un 10,2% menos que en 2024, 126.586 litros de champagne (–6,1%) y 524.707 litros de vermouth (11,7%).
El dinamismo del mercado de automóviles nuevos favorece la caja del gobierno.
Por la primera enajenación, el año pasado se cobró el Imesi a 18.320 coches con motores de hasta 1.000 centímetros cúbicos, una baja cercana a 5% respecto a las unidades declaradas en 2024. Pero más que se duplicó la cantidad de automóviles de pasajeros eléctricos —9.062, un máximo histórico— que tributaron este impuesto el año pasado respecto al anterior.
También el mercado de motos ha crecido en los últimos años. En 2025 fueron 57.166 unidades declaradas para tributar el Imesi, un 7,9% más que el año anterior y otra cifra récord.