El humorista, productor, guionista y actor Jimmy Kimmel será el encargado de presentar la 89ª edición de los Oscar
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAunque todo indica que el gran protagonista de la 89ª edición de la gala de los Oscar este año será el filme “La La Land”, el musical de Damien Chazelle que se ha hecho con 14 nominaciones —igualando a películas como “Titanic” y “La malvada” (1950, con Bette Davis)—, luego de admirar y criticar la vestimenta elegida por las actrices que recorrerán la más famosa alfombra roja, las miradas se dirigirán a un objetivo: el presentador. Quien cumpla ese rol deberá ser gracioso sin caer en el lugar común, irónico pero no burlón, y dar ritmo a una ceremonia larga. Esa tarea, este año, recae en un debutante, al menos en el escenario de los Premios Oscar: el comediante Jimmy Kimmel, que llega después de Chris Rock.El popular humorista estadounidense, de 49 años, no es un recién llegado pues tiene su propio programa en televisión, “Late Night With Jimmy Kimmel”, emitido por el canal ABC desde 2003. El cómico ya ha conducido este tipo de galas antes. Estuvo al frente de las ediciones de los Emmy en 2012 y 2016, y cinco veces fue anfitrión de los American Music Awards, y ha declarado en una entrevista a la revista “The Wrap” que está preparando de forma concienzuda el guion para la noche del domingo 26. “Tengo muchos nervios, porque no paro de pensar en ello todo el tiempo”, agregó Kimmel. De hecho, comentó que para la versión definitiva del guion esperará a los días antes del show. “Esperaré para ver de qué habla la gente esa semana, porque las noticias cambian rápidamente cada día. Nunca sabes qué locura se presentará”, comentó.

Como siempre, nada ha trascendido sobre la ceremonia, pero en los días antes una de las novedades que ha aportado Kimmel a esta edición es que por primera vez comentó sobre un tema que en cierto modo es tabú: cuánto cobrará en su rol de presentador. “Creo que no sería ilegal no pagar nada”, opinó Kimmel al visitar el programa de radio “Kevin & Bean”, pero luego agregó que ganará unos 15.000 dólares, un cachet que también incluye los ensayos y pruebas previas.
Fan confeso. James Christian Kimmel nació en el barrio neoyorquino de Brooklyn el 13 de noviembre de 1967, en una familia de emigrantes de Alemania, con ascendencia italiana, irlandesa y galesa. Su padre trabaja como ejecutivo de la multinacional IBM.
Jimmy es el mayor de tres hermanos y ha sido educado en la religión católica, incluso llegó a ser monaguillo cuando niño. A sus nueve años, la familia se marchó de Nueva York a Las Vegas. Allí asistió a la Universidad de Nevada durante un curso, para irse después a estudiar a la Universidad Estatal de Arizona. Pero la familia se trasladó nuevamente y Kimmel no logró obtener un título universitario.

Con solo 21 contrajo matrimonio por primera vez. Fue con Gina Maddy, a quien conoció en la universidad con 19 años y con quien tiene dos hijos, Kevin y Katherine. La pareja se divorció en 2002. A partir de entonces se le conocen algunos escarceos sentimentales, pero especialmente duradero fue el que mantuvo con Sarah Silverman, conocida humorista, actriz y escritora estadounidense, con quien formó pareja hasta 2009. El 13 de julio de 2013 se volvió a casar, en esa ocasión con Molly McNearney, escritora, productora y actriz, con quien tiene una hija, Jane, que nació en julio de 2014. La pareja está esperando otro niño.
En el aspecto profesional ha confesado tener un gran ídolo: David Letterman, el veterano conductor del mítico “Late Night with David Letterman”, que presentó durante 22 años en el canal NBC hasta su retiro en 2015, y que su filme preferido es la comedia “The One and Only” (1978), de Carl Reiner.
“Realmente, la razón por la que me metí en el mundo del espectáculo es que quería ser amigo de David Letterman. Hay chicos en la escuela secundaria que quieren ser jugador de béisbol, o el que está en el equipo de lucha... Yo era el tipo que veía a David Letterman”, dijo una vez.
El gran reto. Aunque quizás fuera de EEUU su nombre no tiene el peso de otros presentadores, la participación de Kimmel en el Oscar no es una sorpresa. El cómico tiene, desde el 25 de enero de 2013, su propia estrella en el paseo de la fama de Hollywood y fue considerado ese año por la revista “Time” como una de las 100 personas más influyentes del mundo.
De su show, tal vez lo más conocido internacionalmente gracias a Youtube es un segmento llamado “Mean twitts”, en el que los famosos son invitados a leer en cámara mensajes de Twitter que publica la gente con opiniones horrendas —y sobre todo ofensivas— sobre ellos.
Pero ahora el gran reto, ha dicho, es hacer que la gala de los Oscar sea la noche de los nominados, y no un show personal. Para eso, Kimmel contó que recurrió al consejo de otros que han sido anfitriones en esa noche, incluidos Billy Crystal, Ellen DeGeneres, Neil Patrick Harris y Seth MacFarlane. Algunos, contó, lo han ayudado.
“Es interesante cuán generosos fueron todos”, señaló. También agregó que ha aprendido de su propia experiencia. “Para mí, la segunda vez que sos anfitrión de una ceremonia de premiación es siempre mejor que la primera. (…) Hay tanto que aprendes en cada oportunidad”, señaló.
Así es como Kimmel espera el nuevo reto. “Cuando ves la lista de personas que han sido anfitriones en los Oscar te sientes muy bien”, aseguró. “La comedia no es como el deporte, donde podés ganar el Super Bowl, pero cuando te piden que conduzcas el Oscar se siente algo muy parecido, y que con seguridad les contaré a mis nietos continuamente”, concluyó.
En base a EFE y otras fuentes