• Cotizaciones
    martes 10 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Entrevista - Catalina De Palleja

    Nombre: Catalina De Palleja • Edad: 36 • Ocupación: nutricionista, cocinera, conductora del programa “La receta” de La tele • Señas particulares: le pondría cilantro a todo, no puede dejar la cocina sucia de un día para el otro, suele despertarse con la radio, cantando

    —Es de Florida. Si pudiera resumir lo que significa para usted ese lugar en una imagen, ¿cuál sería?

    —Sería de la niñez o la adolescencia. Lo primero que se me viene a la mente es mi casa, llena de gente —nosotros somos seis hermanos—, llena de amigos, mucho movimiento, mucho ruido, sobremesas largas. Y eso es lo que más extraño. Cuando vuelvo es lo que más disfruto en el mundo.

    —Entre sus hermanos es la mayor de las mujeres. ¿Qué rol le tocaba ocupar?

    —Siempre fui muy Susanita y tendía a cuidar a mis hermanos. No porque me lo impusieran mis padres, me salía así. Ayudaba mucho a mi madre, disfrutaba las tareas que me delegaban. Mi hermana más chica, por ejemplo, con la que nos llevamos 16 años, era como mi bebé.

    —¿Cómo fue su llegada a estudiar a Montevideo?

    —Me encantó, no tuve ningún problema de adaptación, siempre disfruté de las ciudades grandes más allá de ser del interior. Soy totalmente urbana. Me vine con una amiga de San José y fue una etapa alucinante de la vida. Imaginate lo bien que me sentía que la mayoría de los fines de semana me quedaba. No era de las que disparaban para su casa. Había mucho de jugar a ser grandes.

    —¿Era de las que les mandaban la encomienda?

    —Sí. Mi madre me mandaba milanesas, empanadas. Ese tipo de cosas fáciles de congelar. Pero empecé a cocinar al poquito tiempo.

    —¿Era muy metódica de estudiante?

    —Sí. Lo soy en todos los aspectos de mi vida. Soy muy estructurada. Me gusta saber qué voy a hacer mañana, tener el día ordenado. Soy muy puntual, por ejemplo. La gente que te dice: “Estoy yendo” cuando no salió todavía de la casa me enloquece. Me he aprendido a descontracturar, pero me lleva trabajo lograrlo. Ordeno las prioridades: hay días en que trabajo un montón de horas y después llego a mi casa y la cama no está tendida. Y bueno, ta, no está tendida. Lo que nunca me puede pasar es dejar la cocina sucia de un día para el otro.

    —¿Hay un ingrediente culinario con el que muera?

    —Con el cilantro. Yo se lo pondría a todo. Me encanta, pero entiendo que tiene eso de o lo amás o lo odiás. No tiene término medio, por eso trato de moderar su uso.

    —¿Cómo se lleva con la exposición que da la televisión?

    —A mí me parece que como yo trabajo en un programa donde la cocina es el centro me ven como alguien más cercano. Porque, después de todo, todos cocinamos aunque sea poco. No soy la estrella de televisión, ni ahí. Si me paran no es para decirme: “Qué divina que sos”. Me paran para comentarme lo que hicieron o que no les salió tal receta o que cambiaron un ingrediente.

    —Es cuidadosa en sus redes sociales. En instagram, por ejemplo, la mayoría de sus fotos son de platos de comida. 

    —No es algo que me haya propuesto, pero me sale hacerlo así. No sé si a la gente le interesa ver fotos mías en el espejo del ascensor, me parece que no. Yo no soy así, no es lo que hago. Me parece que puede ser más interesante que comparta una receta de un pan que me quedó brutal, con dos o tres piques, que lo otro. No me estresa figurar en las redes. No estoy pendiente de ir a pasear a tal lado y sacarme una foto para después subirla. El momento me lo guardo.

    —Su último hallazgo en términos de actividad física es la zumba. ¿Cuántas veces por semana va?

    —(Risas) Dos. Pero fue muy de casualidad, porque es un grupo que se armó con las madres del colegio de mis hijos. Al principio no tenía ni idea de qué era, ahora se volvió una necesidad, no falto nunca.

    —¿Es buena coordinando los movimientos?

    —(Risas) Es que no tenemos espejos, porque es un salón multiuso del colegio. Yo siempre les digo: “El día que nos pongan espejo no venimos más”. Nos sale todo mal y no nos importa nada.

    —¿Cuál fue el hit del año en zumba?

    —“La bicicleta”.

    —¿Canta?

    —Horrible. Pero me parece una terapia buenísima. La mejor manera de levantarse de buen humor es prender la radio y ponerse a cantar a grito pelado. El día arranca distinto y lo hago muy habitualmente.

    —¿Radio o spotify?

    —Radio, soy bien chapada a la antigua.

    —¿Qué tan activa es en el grupo de whatsapp de las madres del colegio?

    —¡Qué tema ese! Trato de mantenerme al margen salvo que sea estrictamente necesario. No vuelco opiniones personales sobre nada porque me parece que no ayuda.

    —¿Cómo es como conductora?

    —Brillante (Risas). Respetuosa pero ágil.

    —Este año se cortó el pelo para donarlo a la fundación Clarita Berenbau. ¿Cómo surgió la iniciativa?

    —Me surgió porque conozco a alguien que lo hizo por su hermana. Y me pareció una acción buenísima. El tema es que siempre digo que soy una mujer de pelo largo. Ahí fue que me puse a pensar: “Para mí es un corte de pelo, pero para otra persona eso es mucho”. Lo empecé a pensar un año atrás y un día volví a leer al respecto y dije: “Lo hago”. Averigué todo, me lo corté y lo doné. Yo no lo quería contar y Emilio (Pintos, su compañero en “La receta”) me decía que era importante. Y tuvo toda la razón, porque no sabés la cantidad de gente que se comunicó conmigo para ver cómo se hacía.

    // Leer el objeto desde localStorage