Después de formarse localmente en la Escuela Universitaria de Música cursó una Maestría en la Universidad de North Colorado, entre 2002 y 2003. ¿Qué recuerdos guarda de ese período en Estados Unidos?
Después de formarse localmente en la Escuela Universitaria de Música cursó una Maestría en la Universidad de North Colorado, entre 2002 y 2003. ¿Qué recuerdos guarda de ese período en Estados Unidos?
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También se formó en la Accademia Musicale Chigiana de Siena. ¿Le quedó algo de ese pasaje por Italia?
El trabajo en esa academia, que imparte cursos de verano muy intensivos, y la estadía en una ciudad hermosísima como es Siena, con sus tradiciones, cultura y arte. Me quedó muy marcado el gusto por Italia y determinadas costumbres, como el café expreso y los productos de origen como ese. Cuando volví a Uruguay tuve una mala experiencia: ¡traía fiambres italianos y me los incautaron en la aduana!
Mucha gente relacionada con la música clásica suele ser también muy sibarita. ¿Qué tal es como cocinero?
No soy de cocinar, pero soy exigente a la hora de comer. Y me gusta mucho la cocina mediterránea.
¿En qué momento se dio cuenta de que lo suyo era más la dirección que el perfeccionamiento en piano o violín?
Cuando tenía alrededor de veinte años tuve una especie de momento de definición; no sabía si quería ser compositor o director, hasta que vi que lo que me gustaba era tocar la música de otros.como director profesional, ¿es también de ejercer el liderazgo en otros ámbitos de la vida? Me considero una persona de perfil bajo, sin embargo miro hacia atrás y todos los trabajos que he tenido han sido dirigiendo a otras personas, aun en el mundo de las empresas.
¿En qué consistió ese pasaje por el universo empresarial?
Cuando falleció mi padre me hice cargo del negocio familiar, una distribuidora de productos de perfumería, cosmética y cuidado personal. Me fue bien pero no era lo mío, obviamente, así que la vendí.
Toca el piano y el violín desde la infancia ¿quién lo incentivó?
Mi madre, que me llevó con una profesora y empecé a estudiar desde muy pequeño, pero no vivía en un entorno musical. Ella era maestra de jardinera en una escuela pública que quedaba en la calle San Martín, adonde fui yo toda la primaria. Nosotros vivíamos en la Aguada, frente al Palacio Legislativo. Viví allí hasta los 25 años, luego nos mudamos a Pocitos y ahora resido en Punta Carretas.
El liceo lo hizo en la Sagrada Familia, una institución católica. ¿Qué lugar ocupa la religión en su vida?
Soy creyente, ocupa un lugar importante.
¿Si tuviera que elegir a un solo compositor, por encima de todos los demás, cuál sería?
¡Es imposible! Para quien realiza esto es como pedirle a un padre que elija a un hijo.
Justamente, tiene dos hijas, de 7 y 5 años. ¿Les enseña algún instrumento?
Cantan y tocan un poco de piano, pero no hay que forzarlas.
¿Qué obra clásica es la que mejor lo representa?
Creo que en “Las bodas de Fígaro”, de Mozart, está absolutamente todo a lo que uno aspira, la más grande sabiduría sobre la naturaleza humana y el manejo más asombroso de la música y del drama de la vida, con sus luces y sus sombras. Lo curioso es que es una obra que nunca dirigí.
En agosto cumplió 40 años. ¿Le está pegando la crisis de la mediana edad?
Para nada, si esta fuera una revista de otra índole diría que “estoy en el mejor momento de mi vida”.
¿Del 1 al 10 qué tan pasional se considera?
Bastante. Soy impulsivo aunque a veces no parezca. En cosas importantes casi siempre decido rápido guiado por mis sentimientos y mi intuición. Así que diría que soy 9,6.
Está cumpliendo un año como director de la Ossodre, pero es director musical del ballet desde 2010. ¿Qué es lo más difícil de trabajar con Julio Bocca?
Lo más difícil es lograr llevar a la práctica los tempos y el timing de la función que él se imagina.
¿Hay algún hábito imprescindible en su día a día?
Todos los días tomo café y voy al club en la mañana bien temprano. A un gimnasio, hago fierros. Otro hábito que tengo y denota vejez y decrepitud es dormir una siesta antes de las funciones o conciertos.
¿Qué hace por fuera de la música?
Trato de ejercer la paternidad lo mejor que puedo, pasar tiempo con mis hijas, que en días como estos —con “Oneguin” el ballet tuvo 14 funciones— es difícil. Y tengo una vida muy sencilla: miro películas, voy al cine, salgo a caminar, trato de leer...
¿Novelas o material sobre música?
De música. Soy muy monotemático.
¿Qué fue lo último que lo conmovió en el cine?
“Fuerza Mayor”, una película sueca que me impresionó por la realización, la fotografía y el uso de la música, pero sobre todo la manera en que trata ciertas crisis familiares, en particular el drama personal del protagonista.