Nació en bolivia porque sus padres huyeron de europa y recalaron allí. ¿tiene un sentimiento particular por el país?
Nació en bolivia porque sus padres huyeron de europa y recalaron allí. ¿tiene un sentimiento particular por el país?
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáYo soy uruguayo por donde lo mires, pero le tengo cariño porque fue el país que albergó a mis padres, nada más. Era el único país que estaba abierto en el año 39 para los judíos que querían escaparse de Europa. Uruguay estaba cerrado, para entrar a Brasil y Argentina había que convertirse. Y mis padres, por vías separadas, cayeron en Bolivia. Vivieron 20 años ahí.
¿Se sigue amargando por peñarol?
No, estoy acostumbrado. No me amargo. Eso forma parte de otra época de mi vida. Cuando jugó Peñarol contra River en el 66 era el año de mi bar mitzvah. Peñarol iba perdiendo 2 a 0 y prometí que si lo dábamos vuelta durante un mes hacía todos los rezos de la ley ortodoxa judía. Peñarol ganó 4 a 2 y yo cumplí la promesa. Eso era fanatismo.
¿Cuándo hizo el click?
Cuando me fui de Uruguay en el 72 a vivir en Londres.
Si viéramos una foto suya de esos años, ¿qué veríamos?
Pasó esto: mis padres, de una manera muy inteligente, me empujaron a irme. Yo era militante del 26 de Marzo en la Facultad de Ingeniería. En esa época acá no podías tener pelo largo, así que cuando llegué a Inglaterra me dejé la barba y usaba una melena larga.
¿Cuándo pasó a ser más formal?
Nunca fui muy formal. Cuando viajo al exterior por Plan Ceibal uso corbata, claro. Acá en la oficina la gente viene a trabajar muy desestructurada.
No le gusta que lo traten de usted. ¿A quién le habla de usted?
Al único que trataba de usted era al General Seregni. Después a nadie más.
¿Ni siquiera al presidente?
No, no, no se me ocurre. Lo conozco hace muchos años.
¿Hace cuánto que lo acompaña el bigote?
Desde que empezó a crecer. La barba va y viene. Ahora estoy sin barba porque estoy muy canoso. Pero el bigote me lo tuve que afeitar una vez cuando mi hijo Alan me hizo una apuesta diciéndome que iba a perder plata en un negocio que hice hace años. Yo le dije: “Dale, ¿qué jugamos?”. Y me dijo: el bigote. Ganó y me lo tuve que sacar. Lloré frente al espejo cuando me vi.
¿Cómo le cayeron los 60?
Los 60 no me pegaron. Cuando cumplí 60 estaba feliz, a los 61 estaba menos amigable. No me preguntes por qué. Los 60 se te vienen encima y empezás con los asuntos de los trámites jubilatorios. Pero la verdad es que a mí Ceibal me rejuveneció 20 años. A eso podés sumarle que también empecé a entrenar para correr maratones y eso te cambia mucho la cabeza, el estado de ánimo. Hay una frase famosa que dice: “Mientras tengas más sueños que recuerdos no estás envejeciendo”, y a mí me parece magnífica.
¿Qué dice su familia de su faceta de deportista extremo?
Hace unos años corrí la Two Ocean Marathon, en Cape Town, Sudáfrica. Son 56 quilómetros. Mi mamá y mi hijo Alan me dijeron: “Por favor llamanos cuando llegues”. Estas carreras son muy buenas en lo que tiene que ver con el entrenamiento, pero a ningún médico le gusta demasiado que corras tantas horas.
Me imagino que su médico también debe sufrir.
Mi médico personal, que es un genio, me dice siempre que no haga estas carreras. Yo lo único que pido, no a él porque no es su especialidad, es que haya más médicos deportólogos. Me gustaría que antes de que nos echen Flit sepan un poco más sobre el tema. El endurance es una disciplina que está creciendo en el mundo, vos ves que en las maratones hay miles y miles de personas. Los que corremos somos fanáticos de verdad, no nos interesa hacer podio. Lo único que importa es no salir último.
¿Alguna vez salió último?
Cuando hice una media Ironman (NdR: prueba más exigente de triatlón) en Colonia, tenía atrás mío al hombre de la Intendencia en una moto tratando de que yo terminara y en el arco de llegada estaba mi mujer negociando para que no me lo sacaran. Pero lo hice dentro del tiempo, me llevó siete horas y 35 minutos.
¿Dejó de leer en papel?
Uso papel cuando es la única opción. El papel es lindo, pero no me gusta cargarlo. Tengo Kindle desde que salió el primero. Te diría que 99% de mi lectura es a través de Kindle o en el celular. Leo menos libros de los que compro.
¿Qué cosas caras compra solo por capricho?
Compro muchos gadgets, pero los únicos gadgets caros son las cámaras de fotos. El asunto es que todo lo tecnológico que salga me gusta tenerlo para jugar, probar, ver. Mi nuera me dice Mr. Gadget.
¿En qué circunstancias apaga el celular?
Lo tengo en silencio siempre.
¿Qué importancia le da al silencio?
Hice toda la carrera con la televisión de fondo, necesito el background noise. El silencio lo valoro en raras excepciones, cuando necesito muchísima concentración, de lo contrario prefiero el ruido.
¿Alguna vez hizo terapia?
Sí, claro. Es maravilloso. Hice dos tandas de piscoanálisis y me ayudó muchísimo. Soy gran defensor de la psicoterapia y lo recomiendo siempre.
¿Cuáles son los motivos más recurrentes de enojo de su mujer?
Eso de que soy un tipo difícil es verdad y sé que muchas veces me paso de la línea con la cantidad de cosas que hago a la vez. Pero en general no se enoja mucho. Es, sí, la responsable de ponerme el freno de mano. Siempre digo que hay dos cosas que me cambiaron la vida: volverme a casar y correr.