En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Edad: 71 • Ocupación: comunicador, conductor de Americando • Señas particulares: hace 44 años que va a la Expo Prado, escucha música clásica, no le gusta sacarse fotos, como a Wilson Ferreira
¿Desde cuándo usa bigote? Desde joven, cuando estaba en Caraguatá (Tacuarembó). El capataz Emir me dijo que si quería que creciera rápido me tenía que poner bosta de gallina. Yo era medio pelotudo y durante unos días por la mañana me ponía bosta de gallina (ríe). Me quedé pelado a los 30 años y en ese entonces mi bigote negro parecía más intenso. Muchas veces pensé en sacármelo pero nunca me animé. Además, mi hijo Pablo no me dejaba, decía: “Papá es como es, así con bigote”. Pablo era un ser luminoso.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
¿Pablo fue el creador del nuevo Americando, el que propuso salir del estudio y recorrer Uruguay? Sí, él fue de la segunda generación de Comunicación de la Católica y tenía otra visión de cómo hacer televisión. Pablo nunca estuvo delante de una cámara salvo cuando fuimos en lancha por el Cebollatí para entrevistar al ceramista Tomás Cacheiro. No había manera de salir del plano en esa lanchita. Esas son las únicas imágenes que hay de él. Murió en octubre de 1995.
¿En qué momento lo recuerda? Todo el día, en todo momento. Mi nieto Tato es su ahijado. Después del accidente, Pablo Estramín y Gustavo Arnoletti fueron a verme al sanatorio y les dije que no iba a seguir. Pero ellos pensaban que si Pablo viviera querría continuar. De ahí nació una cosa divina que fue Americando entre todos, desde la Negra Morán hasta Kesman, todos colaboraron para continuar con el programa. Y el primer domingo que vi Americando estaban las imágenes de Pablo. La referencia a Pablo es permanente.
¿Qué cosas lo ayudaron a recuperarse? El cariño de la gente te ayuda. Cuando volví a Lavalleja dos años después del accidente, un gaucho me preguntó cómo estaba. Le contesté que bien y él sabiamente me dijo: ‘Pero ¿bien? Porque mire que el muchacho se le adelantó nomá, quede tranquilo’.Y hasta ahora los gurises me hablan de Americando. En un semáforo un chico pasado de droga me contó que miraba el programa con su abuelo y otro me dijo que hacía tres semanas que había dejado. En esos momentos te bajarías del auto y les darías un abrazo. La calle está brava pero capaz que mi función es mostrar esas historias. Si te cerrás te estás negando a tu propio destino.
¿Conoce todo Uruguay? No, me quedan lugares. Siempre digo ¡qué divino este lugar!, me quedaría a vivir. Entonces me quedaría a vivir en todos lados.
¿Es cierto que festejó sus 50 años de casado en el sanatorio? Sí, el 12 de enero. El día anterior estando en el supermercado sentí que me venía un infarto. Le avisé a mi esposa, Marisa, y manejé hasta la Española. Mi único miedo era que no me acordaba para qué lado de la rotonda en Maldonado estaba la Española. Así que pasamos nuestro aniversario en el sanatorio.
¿Cómo conquistó a su señora? Bailando. Tendríamos 17 años. Dirigía un grupo de danzas latinoamericanas, estábamos preparando el cuadro de la Diablada de Oruro, en el que yo hacía del arcángel San Miguel y cuando dije voy a bailar con… ella me agarró de la mano y contestó: “Conmigo”. Avanzada total para haber pasado hace más de 50 años. Y desde ese momento no nos separamos; nos casamos, tuvimos dos hijos, cuatro nietos y seguimos tan campantes. Un infarto cada tanto para matizar la vida y para darte cuenta de lo bueno que es vivir.
¿Es de los que creen que de los malos momentos se sale a través de la fe? Las cosas te pasan por algo, somos una familia de fe. Me encantaría entender por qué, pero mientras tanto vivo bastante intensamente y tengo la misma curiosidad de cuando era chiquito.
En 2015 fue candidato a intendente de Paysandú. ¿Piensa seguir en la política? Me apasiona la política pero también sé de mis fuerzas y hasta dónde puedo dar. Por ahora seguiré buscando historias, que es lo único que hago bien, sé que conmuevo y, además, muestro la realidad. Parecería que lo único que tiene primera plana son los ni-ni, pero ¿qué pasa con los sí-sí? Hay muchos jóvenes que son buena gente, buenos estudiantes, que laburan, pero ellos no son noticia.
¿Luis Lacalle Pou o Verónica Alonso? (Enrique) Antía. Yo soy convencional del Partido Nacional por Luis Lacalle. Y creo sin lugar a dudas que tiene un futuro brutal. Pero Wilson (Ferreira Aldunate) decía una cosa muy interesante que hoy, más que nunca, queda de manifiesto. Cuando le preguntaban por los partidos políticos él decía que había uno solo. Partido Colorado es el nombre del gobierno y Frente Amplio es un conglomerado, no un partido. Partido partido es el Partido Nacional, quienes lo integramos tenemos sentido de pertenencia, somos blancos. Vos no podés ser de Luis, de Antía, sos blanco.
¿En qué proyectos está ahora? Hoy mis energías están puestas en la concreción de Pueblo Gaucho. En un predio de la Intendencia de Maldonado junto a la Sociedad Criolla El Ceibo vamos a recrear un pueblo con los iconos gauchescos como el mate, los caballos criollos, la cuchillería. Será formato perdurable de la Patria Gaucha, para que los turistas conozcan nuestras tradiciones. El desafío es recrear nuestra historia en un viaje al pasado.