Juega la selección uruguaya y tanto los futbolistas como hinchas y periodistas deportivos invocan el mito de la garra charrúa. Pero, ¿existen en la actualidad uruguayos con sangre charrúa?
Juega la selección uruguaya y tanto los futbolistas como hinchas y periodistas deportivos invocan el mito de la garra charrúa. Pero, ¿existen en la actualidad uruguayos con sangre charrúa?
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáBernardo Bertoni, doctor en Biología y docente de Facultad de Medicina de la Universidad de la República (Udelar) asegura que la genética amerindia —charrúa y guaraní— está hoy en la sangre de los uruguayos.
Bertoni comenzó a trabajar en el tema junto con el equipo de investigación de Antropología Biológica de la Facultad de Humanidades de la Udelar, liderado por Mónica Sanz. Comenzaron a estudiar el mestizaje del uruguayo desde el punto de vista genético. Se pensaba que la población venida de Europa le había pasado por encima a la cultura amerindia, y que el componente africano era mínimo, pero a principios de la década del 2000 la genética demostró que esto no fue del todo cierto y que la herencia se mantiene en los genes.
“En Uruguay, a nivel genético quedó una marca muy importante, mucho más de lo que nos imaginábamos. Cualquiera de nosotros pudo tener aportes de los indígenas que habitaban en nuestro país y también de África —por más de que en el aspecto físico no se note en los rasgos—”, informó Bertoni.
Explicó que 80% del aporte genético uruguayo es de europeos, pero el restante es principalmente de amerindios y africanos. Este porcentaje varía según la región del país.
“Analizamos marcadores genéticos que solo se transmiten por línea materna —que es el ADN mitocondrial— y después analizamos los que solo se transmiten por línea paterna —que es el cromosoma Y—. Demostramos que el sustrato en la conquista eran mujeres indígenas y hombres europeos; se nota claramente en Uruguay y fue un hecho común en toda América Latina”, explicó Bertoni.
La investigación demostró que en Tacuarembó, 60% de las personas tuvieron un ancestro materno indígena y solo 3% tuvo un ancestro paterno indígena. Estos resultados se obtuvieron entre 2000 y 2005, pero la línea de investigación continúa.
“Demuestra cómo fue la conquista: eliminaron a los varones y se quedaron con las mujeres”, comentó Bertoni.