.
.
Los inolvidables 80
Madonna viene cultivando esta veta de trabajo voluntario y en favor de los más necesitados desde hace un buen tiempo y muchos le atribuyen a ello y a la atención que les está dando a sus hijos el hecho de que sus últimos álbumes no tuvieran demasiado éxito y de que esté ganando mucho menos dinero que sus colegas y divas Beyoncé, Rihanna o Lady Gaga. Pero no hay que olvidar que fue precisamente Madonna quien abrió el camino. Su carrera fue tan productiva y vistosa que hoy se la considera una de las figuras más importantes de los últimos cien años. Su creatividad marcó los 80 con éxitos que ahora son clásicos, como Like a Virgin, Material Girl, La isla bonita, Papa don’t Preach o Vogue. Con el primero alcanzó el número 1 en los rankings y el álbum encabezó la lista de Billboard 200 de 1984. Fue en esos años explosivos que conoció al que sería su marido por cuatro años, Sean Penn —mientras rodaba el video de Material Girl—, y cuando además protagonizóDesesperadamente buscando a Susan, junto a Rosanna Arquette. Su forma de vestir empezaba a volverse su sello.
Ya a principios de los 90, una Madonna de pelo platinado y cejas negras se embarcaba en tours mundiales y uno de ellos, Blond Ambition Tour, revolucionó el concepto de espectáculo hacia algo más teatral y en el que, tendida sobre una cama, simulaba masturbarse custodiada por algunos bailarines de aspecto andrógino. En esa gira se hizo el documental En la cama con Madonna, en el que también se tendía en una cama pero para conversar con amigos.
.
.
En los 90 no era necesario ser un seguidor de Madonna para sentir su omnipresencia en la cultura popular predominante. Esta fue su década, con Erótica y la publicación del libro de fotografías Sex, que ilustraba diversas fantasías sexuales e incluía el lesbianismo, homosexualidad, voyeurismo y dominación con imágenes de un grupo de lesbianas con piercings atando a Madonna, o a la rubia azotando a una mujer con una fusta. Sex no fue la única incursión de Madonna en el mercado editorial. Con un tono radicalmente diferente publicó Las rosas inglesas, primero de una serie de libros infantiles y que empezó a mostrar el lado humano de la diva.
Luego vino la película Evita, un rol por el que fue tremendamente elogiada y que le valió un Globo de Oro a Mejor actriz en la que era también su primera nominación en esta categoría (estuvo nominada otras seis veces a Mejor canción original). Un año después, en 1996, nacía su primera hija, Lourdes, fruto de su relación con su entrenador personal Carlos León. Pero la maternidad no apagó su espíritu rebelde. Al tiempo protagonizó otra revolución en la escena musical con Ray of Light, disco con el que se encaminó hacia un lugar más espiritual. Frozen, quizás la canción más conocida de ese álbum, dejó al mundo helado por su dramatismo. En ese entonces Madonna tenía 40 años y los estaba interpretando de manera creativamente formidable.
.
Luego llegaron Music (2000) y American Life (2003), que iba contra la política norteamericana y su guerra en Irak, disco por el que fue amenazada de muerte. Ese mismo año, la siempre controversial Madonna ofreció un show inesperado con el famoso beso en la boca que le dio primero a Britney Spears y después a Cristina Aguilera durante los Video Music Awards. La escena sigue siendo uno de los momentos más recordados de todas las ceremonias de los VMA.
Después vinieron otros trabajos menos exitosos, como 4minutes o Rebel Heart. Para entonces ya había cumplido 50 años, pero su despliegue y entrega en el escenario seguían siendo los mismos. Más tarde, en 2008, dirigió su primera película, Filth & Wisdom, y tres años después El romance del siglo, sobre el affaire del rey Eduardo VIII y Wallis Simpson.
.
.
.
Siempre rebelde
Uno de los rasgos más importantes de Madonna y que mantuvo a lo largo de toda su carrera fue el de mujer camaleón, que se reinventa en cada nuevo disco y puede ser la bomba rubia sexy, la latina fogosa de volados y flores o la morocha lánguida de estilo gótico.
El presente de Madonna no es del todo claro. Hay quien dice que la llegada de nuevas estrellas como Rihanna, Beyoncé o Lady Gaga y su energía aplanadora desorientó a la diva del pop. Muchos piensan que la autora de Poker face la desestabilizó y le quitó la seguridad en sí misma que siempre la había caracterizado. Según estos críticos, con el aterrizaje de Lady Gaga, Madonna perdió su veta revolucionaria y comenzó a aguzar sus antenas para ver hacia dónde soplaba el viento y así encarrilarse para lograr la atención de las nuevas generaciones. Hay quienes advierten incluso una cierta desesperación en su afán por buscar dar con los sonidos actuales.
.
.
Lo cierto es que Madonna podría considerarse cumplida. Sus canciones son como himnos para más de una generación, y aun quienes hoy consideran revolucionaria a Lady Gaga, saben, en un punto, que antes estuvo Madonna.
En estos días se la puede ver más dedicada a su familia. De hecho, se mudó a Portugal para que el hijo que adoptó con el director Guy Ritchie —con quien estuvo casada y también tuvo un hijo biológico, Rocco—, David Banda, pueda sumarse al Benfica de Portugal, adonde fue fichado para jugar en inferiores. También se la ve muy unida a Lourdes, su hija mayor (dedicada al modelaje), que guarda un gran parecido físico con su madre.
Luego de separarse de Ritchie, Madonna adoptó a Mercy James y, más tarde, a las mellizas Stella y Esther, que actualmente tienen cinco años. Los cuatro son de Malawi. Aunque esté intermitentemente alejada de los reflectores —actuó en la última Gala del MET— el mundo entero sabe que Madonna es una leyenda y un icono cultural y no hay quien no le reconozca haber implantado el derecho a expresarse tal como uno es, aun cuando fuera contra las normas de la época.
.
.
Liberó la expresión de la sexualidad al punto que se convirtió desde sus inicios en la gran inspiradora del feminismo y de los colectivos LGBT, y hoy lucha contra el paradigma del envejecimiento en el mundo del espectáculo, quizás el más difícil. Así lo hizo saber en un discurso reciente: “Siempre me dijeron que yo era controversial. Y aun así, creo que lo más polémico que he hecho es seguir aquí. Tener la osadía de ser mujer y envejecer”, concluyó, entre aplausos. Cuando hace unos meses subió a Instagram una selfi en topless, semicubierta con una cartera de Vuitton y sin maquillaje, algunos se escandalizaron; lo vieron como una patinada, una mala gestión de la red, algo casi generacional de no saber qué y cómo compartirlo. La criticaron abiertamente por no llevar los cincuenta y tantos con la discreción que, al parecer, debería venir con la edad. Olvidaron que Madonna envejece como Madonna.
.
.
Dicen de ella
ALFONSO CARBONE, productor
“Madonna es una mujer muy inteligente, podría decirse que fría y calculadora en muchos aspectos, que supo adaptar su carrera a lo largo del tiempo con el trabajo de los productores más adecuados para ello. Sus videos siempre fueron muy atractivos y son parte fundamental de su éxito, ya que su carrera se desarrolló y consolidó paralelamente a la explosión del videoclip en el mundo. Otro punto clave es su atrevimiento, transgrediendo y masificando símbolos sagrados y tabúes, al punto de crear polémicas fuertes en varios ámbitos, religión y sexo especialmente. Ella fue quien manejó su carrera en una industria absolutamente machista; creó su propia empresa (Maverick Records) y supo demostrar su talento como empresaria con hits tan masivos e influyentes como los de Alanis Morissette, por ejemplo. Creo que nada la define mejor que sus propias palabras: ‘Soy dura, soy ambiciosa y sé exactamente lo que quiero. Si eso me convierte en una perra, me da lo mismo’. Para mí, todo comenzó con Like a Virgin, y de ahí en más tuvo gran cantidad de temas muy populares, hasta alcanzar su cima con Like a Prayer y todo lo que rodeó esta polémica canción, junto con Vogue, con una maravilla de producción. Los 2000 trajeron un cambio, nuevas estrellas en el firmamento pop, muchas de ellas influidas por su obra y la inevitable caída de Madonna. Lo que queda de ella y de su obra lo dirá el más cruel de los jueces, que es el paso del tiempo”.
GASTÓN IZAGUIRRE, artista visual
“Madonna es un referente; más allá de juzgarla por su carrera y estilo musical, es una persona que continuamente se ha aggiornado y adaptado a cada una de las épocas en que vivió. Esto habla de una persona con una actitud intelectual abierta, como debe ser, y de una mujer que artísticamente tiene todo. Sus puestas en escena eran absolutamente sexuales y transgresoras. Hoy por hoy, ver a dos tipos o a dos minas besándose ya no es historia. Es una mujer que va a cumplir 60 años y es absolutamente contemporánea. No existe mucha gente así en el mundo”.
HENRY MULLINS, DJ
“Madonna es la reina del pop; fue la primera y después surgieron todas las demás. Fue muy controversial con los videos que hizo, la gente la adoptó, Europa y Latinoamérica también; fue mundial. Cuando fui dj, en las pistas de New York New York o Lancelot, hacía bailar con los temas de Madonna. Las personas querían sus temas y se bailaban todo. Esto no sé si se mantiene hoy, las cosas cambiaron muchísimo, pero siempre fue controversial. Era muy linda, la gente seguía hasta sus peinados y sus prendas; fue un referente de la música pop”.
ROBERTO MUSSO, músico
“Cuando empezamos a hacer música, Madonna era una especie de referente de la parte pop y no tanto de la parte de rock, que es lo que nos gustaba a nosotros. La empecé a revalorar con el paso del tiempo, como muchas otras cosas de la música pop que había en ese momento. Eso en lo musical, porque te ponés a hurgar en la vida personal de ella y también entra en consideración cómo esa mujer, con esa actitud y tan chica, se fue sola a buscar su carrera musical. En esa época era una avanzada. El haber triunfado como mujer en aquel momento fue una cuestión muy de ella misma. Se formó personaje propio y me parece que muchísimos artistas que vinieron después fueron una especie de transformación y metamorfosis de lo que planteaba Madonna en la parte musical y estética. Respecto a puesta en escena y de lo que era su estética, fue una precursora, marcó la cancha con la puesta en escena en sus recitales”.
MARIANA PERCOVICH, dramaturga y directora de Cultura de la IMM
“En los años 90, Madonna fue un icono para muchas mujeres. Con aquella edición de su libro Sex, con tapa de metal, y su recital de Vogue, que yo viajé a ver a Buenos Aires, transmitía una forma de empoderamiento en las mujeres; sabía crear la escena y provocar de una manera muy inteligente. Madonna ha hecho un aporte fundamental al pop, y lo sigue haciendo. La he visto en sus últimos recitales y, aunque se opere y arregle, sigue con la misma vigencia. De todas maneras, tiene una mirada inteligente sobre el lugar de la mujer y también sobre cómo les ha dado el lugar en sus compañías a bailarines y bailarinas de distintos lugares del mundo. Madonna es una persona que respeto. Es el pop, pero es el buen pop”.
BERCH RUPENIAN, empresario y conductor de radio
“Es muy inteligente, muy capaz, muy talentosa. Además de cantante es empresaria y le va muy bien. Ha tenido muy claro cómo conducir su carrera. Recordemos que llegó en 1979 a New York sin absolutamente nada; sabe lo que es pasar momentos duros, pero se trazó objetivos en su vida y los logró. Sus ganas e ímpetu de triunfar demostraron cómo le ha ido en su carrera. Hoy tenemos a Dua Lipa, Rihanna, Katy Perry; hay muchas cantantes femeninas que son muy fuertes, pero hay que reconocer que durante 20 años fue la vocalista femenina número uno del mundo, es una barbaridad. Sus primeros éxitos fueron Material girl o Like a Virgin, pero a través de esos 20 años ella tuvo la gran habilidad de reinventarse asociándose a figuras y productores de la moda, y todo eso surte efecto. La inteligencia y el talento de ella, para ver que en determinado momento había que hacer un cambio en el estilo, o unirse con productores que le dieran una nueva fase a su carrera resultó fundamental; es muy inteligente. Incluso, ha cantado varios temas en español y te das cuenta de que lo habla bien. Hay muchos artistas americanos que destrozan el idioma y la cultura se nota hasta en eso, en saber cantar en español con calidad y buena dicción; eso lo pueden hacer muy pocos cantantes.
Sabía imponer éxitos y, como si esto fuera poco, hizo cine, demostró que no era una actriz pero se pudo sacar el gusto. Estuvo muy bien en todo lo que hizo en su papel de Evita, para no ser una actriz cinematográfica, y cumplió muy bien con su objetivo. Es muy completa”.
DANI UMPI, artista
“Mis recuerdos, sobre todo cuando pienso en los años 90, están muy marcados por los discos de Mado-nna. La conozco más bien por ósmosis, porque todos mis amigos gays siempre tenían fascinación con ella y la tenían como el centro del pop. Todo eso lo reconozco, pero nunca tuve un fanatismo muy grande. Sin embargo, hay discos que me encantan. La tapa de Erótica es la más interesante para mí gusto, donde todo gira en torno al sexo de una manera muy libre y muy revolucionaria para el momento. El paso del tiempo genera una especie de cansancio, pero ella siempre se las ingenia, no la derriba ni Lady Gaga, aunque no dé compararlas. Es muy inspiradora y también es un icono enorme para la comunidad LGBT. Siempre está con los productores y tendencias del momento, para traducirlas a su universo. Es alguien que va cambiando; cada disco es como un nuevo imaginario que va presentando y ha tenido muchas etapas de crecimiento. Me acuerdo perfecto cuando salió Frozen; con mis amigos trolos quedamos enloquecidos totalmente. Era increíble; ella morocha, evolucionando el trip hop del momento a un lugar increíble con un video muy bueno. Los sonidos de ese disco; era todo maravilloso, una cosa muy darky. Era increíble ese personaje que hizo en ese momento. Después no lo retomó, pero Frozen es un temón y tiene un dramatismo muy bueno”.
ALEJANDRA WOLFF, actriz y cantante
“Madonna es un icono de la rebeldía y de la resistencia femenina. Por un lado está el lugar de la mujer y de la artista que es, y por el otro es una mujer supermediática y provocadora. No fue una cosa fugaz, se ha mantenido desafiándose y exigiéndose a sí misma”. A mí me gusta lo que hace pero no escucho todo el día a Madonna; hay temas que me encantan y otros que no me gustan nada, pero lo que le respeto es la personalidad, la fortaleza que ha tenido de enfrentarse, de desafiarse y de desafiarnos. Acompañó los cambios, los suyos y los sociales, y pudo mantenerse vigente en el tiempo. Logró mezclar muchas puntas y tenerlas todas en su mano, y eso hace que sea muy particular. Su puesta en escena es maravillosa e implica un esfuerzo gigante. Detrás de eso hay horas de entrenamiento y de trabajo; ensayos, preparación, más allá del despliegue económico que tienen. Salvando todas las diferencias, los artistas somos de una misma familia; están los parientes ricos y los pobres, pero el esfuerzo, el trabajo, subirse a un escenario, es igual para todos. Hay un montón de cuidados que quien hace seriamente su trabajo mantiene en cualquier lugar del mundo y del tiempo. Estamos unidos por eso”.
GALERIA
2018-08-02T00:00:00
2018-08-02T00:00:00