La negociación que las autoridades del gobierno y de la sociedad anónima Gas Sayago mantuvieron con la empresa GDF Suez para acordar el contrato de la construcción de la planta regasificadora se desarrolló durante jornadas que llegaron a durar 14 horas y tuvieron momentos de tensión. Pero, una vez cerradas las conversaciones y redactado el texto, el gobierno considera que el resultado final “fue excelente” porque logró “incluso una pequeña rebaja del canon”.
Eso dijo a Búsqueda el director nacional de Energía, Ramón Méndez, que afirmó que “hubo cosas que subieron y cosas que bajaron, y el resultado final fue de una reducción” del canon que pagará Uruguay.
“Conseguimos una disminución en el costo del barco, cambiamos uno que nos habían propuesto ellos a otro de un constructor diferente. Una cosa es más cara: el suelo donde se va a asentar la escollera era más fangoso de lo previsto, entonces hay que hacer lo que se llama sustitución de suelo, dragar más profundo y hacer un relleno artificial con arena compactada y sobre eso recién montar la escollera. Eso va a ser más caro de lo que estaba previsto. Se había planteado en las discusiones previas que si ocurrían ciertas cosas se iba a bajar el canon, si ocurrían otras se iba a subir, y al final unas cosas subieron y otras cosas bajaron y terminó con una ligera reducción del canon”, explicó.
El director de Energía puntualizó que el proceso “se hizo bajo las reglas del derecho privado, que permite que se escribieran los pliegos que se escribieron, en los cuales se decía que ciertas cosas eran negociables, que no era que obligatoriamente el que se salía una coma de tal tema entonces quedaba automáticamente excluido, como sucede en las licitaciones públicas”. En este caso, dijo, “muchas cosas estaban previstas en el pliego para ser negociadas”. Sostuvo que el proceso “se hizo con todos los controles públicos” y hubo “una auditoría externa de Posadas, Posadas y Vecino, que fue emitiendo informes sobre la transparencia para dar más garantías”.
Fuentes de GDF Suez dijeron a Búsqueda que las autoridades de la empresa se aprestan a aprobar el contrato, y estiman que la firma definitiva se podría dar la semana que viene. A su vez, entre el martes y el miércoles el texto llegó a los directorios de UTE y de Ancap, quienes comenzaron a estudiarlo, informó “El País”.
“El proyecto va a ser tal cual el que queríamos que saliera”, sentenció Méndez.
Autorización ambiental.
Aunque ambas partes aprueben definitivamente el contrato, las obras no pueden empezar hasta que no esté la Autorización Ambiental Previa (AAP) que otorga la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).
Una vez presentada la Solicitud de Autorización Ambiental Previa, y luego de estudiarla y pedir más información, la Dinama publicó el Informe Ambiental Resumen. Hay un plazo de quince días durante el cual el público puede hacerle observaciones. Luego la Dinama convocará a una audiencia pública.
“El solo hecho de que ya hayan dado el visto bueno para publicarlo, ahí hay un a priori favorable”, dijo Méndez. “El único condicionante que tiene hoy el contrato es que no se comienza la obra hasta que la Dinama no dé la AAP. Nosotros confiamos en que el proyecto es bueno. Se hicieron millones de estudios, desde cómo va a ser la dinámica de las aguas, si hay algún impacto sobre el movimiento de la costa, sobre los peces, sobre la temperatura del agua, y no se detectó ningún impacto significativo”.
Fuentes de Dinama aclararon a Búsqueda que la publicación del Informe Ambiental Resumen —disponible en la web del organismo— no hace más que cumplir con la legislación vigente. Se publica para que la sociedad pueda, en base al texto, realizar comentarios que serán analizados por Dinama.
En función de los comentarios que se reciban durante estos 15 días, del tiempo que lleve su análisis y eventualmente de la solicitud de más información sobre el proyecto, dependerá la fecha de la audiencia pública, que se fijará una vez completada esta etapa.
Hoy jueves está previsto que la Coordinadora de Vecinos del Oeste, una organización integrada por habitantes de Santa Catalina y sus alrededores —donde se instalará la planta—, se manifieste frente a la Dinama y le entregue sus observaciones al Informe Ambiental Resumen. De acuerdo a un comunicado de prensa que difundieron, consideran que se les “esconden informes de consultoras que cuestionan este proyecto por los riesgos de seguridad en la ubicación, y la falta de protocolos y tecnología para enfrentar dichos riesgos”.
El proyecto necesita la AAP para iniciar las obras edilicias, ya que las obras de caminería no necesitan de esta aprobación y corren por otro canal, según informaron fuentes de Dinama.
El director de Energía afirmó que “por contrato” GDF Suez “va a empezar a hacer cosas menores aunque no esté la AAP, como empezar a acomodar calles, el terreno, ese tipo de cosas, a riesgo de que si no sale la AAP es Gas Sayago el que tiene que pagarle por eso porque la obra no salió”.
Financiamiento.
Méndez puntualizó que “uno de los acuerdos con la empresa era que el proyecto tenía que ser bancarizable”, por lo que durante el proceso de solicitud de autorización ambiental se siguieron “todos los estándares de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial y de todos los organismos internacionales, que son muy exigentes en materia ambiental”, entonces el gobierno no espera “mucha sorpresa”.
En ese sentido, el jerarca dijo que los integrantes del gobierno están “convencidos” de que GDF tiene financiación porque “es una empresa que tiene ingresos por más de U$S 100.000 millones al año, o sea, sus ingresos son del triple del PBI de Uruguay”. Entonces, “que tiene espalda para hacer este proyecto no hay duda”, afirmó.
“La empresa GDF tiene plata suficiente para meterse, se mete, garantiza que va a cumplir, pone la garantía de U$S 100 millones para garantizar que lo va a hacer, firma un contrato y con ese contrato va a los bancos para conseguir el 50% de lo que precisa para tener una tasa de retorno mayor. No hay ninguna dificultad, no tenemos temor por la financiación”, resumió.
El Banco Japonés de Cooperación Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo son dos instituciones financieras que están interesadas en participar.
GDF aportó una garantía de U$S 5 millones en el momento en que se adjudicó el proyecto, recordó Méndez. “Ahora ponen una garantía bastante más importante y en el momento que salga la AAP y empiece la obra completan los U$S 100 millones”, agregó.
El 22 de mayo “El País” publicó que el informe en el que Gas Sayago recomendó la adjudicación a GDF decía que la firma del contrato quedaba “condicionada a la obtención de la autorización ambiental previa y la aprobación del contrato por al menos una entidad de financiamiento multilateral o de promoción de exportaciones”.
Sin embargo, fuentes de GDF dijeron a Búsqueda que el financiamiento “nunca fue un condicionamiento y no está siendo ningún tipo de problema”.
Otro elemento que figuraba en el informe de Gas Sayago es la participación de una empresa de GDF en España, que estaría involucrada en el proyecto.
Méndez explicó que GDF resolvió que “para no tener doble imposición era conveniente que se presentaran con una empresa basada en España, un país con el cual Uruguay tiene un convenio para evitar la doble imposición”.
Se trata, según el director de Energía, de una filial de GDF en España, que ya está constituida. “Es un tema simplemente de evitar doble tributación, porque la doble tributación la terminamos pagando nosotros; si la empresa tiene menos costos nos va a transmitir menos a nosotros”, evaluó el jerarca.
Las fuentes de GDF dijeron al respecto: “El contrato lo firma una empresa constituida por nuestro grupo en Uruguay. Lo que sucede es que nuestro grupo tiene empresas en distintas partes del mundo y después, en general, por un tema de optimizaciones impositivas, las holding pueden estar en otra parte del mundo, pero es un tema de segundo orden. Podría ser cualquier empresa de las que tenemos en Europa. No es un tema ese, lo importante es que la empresa que firma es una empresa que estamos constituyendo en Uruguay, que es un requisito del pliego”.