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La dirigencia del Partido Nacional resolvió comenzar su movilización para participar en elecciones libres, sin restricciones a las libertades y con la participación de todos los ciudadanos y partidos políticos. En una reunión del Directorio con representantes de los organismos departamentales se puso énfasis en señalar que las futuras acciones que emprendiera el nacionalismo no implicarían necesariamente su participación en los comicios.
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El director Juan Martín Posadas dijo que el Partido Nacional se movilizaría en la hipótesis de que esas elecciones fueran “libres y sin trampas” y en las que no habría cercenamiento a las libertades. Posadas instó a promover una fuerte corriente de opinión que impidiera que el gobierno pudiera “trampear la elección y que el Partido Colorado no acepte una elección con trampas”.
Discusión sobre Wilson.
Mientras, un ríspido cambio de ideas políticas a través de la prensa entre el candidato a vicepresidente Enrique Tarigo y el vocero del Partido Nacional Gonzalo Aguirre, parecieron haber puesto bien en claro las actitudes de ambas colectividades políticas con respecto a las reglas que se perfilarían para las próximas elecciones.
La controversia surgió como consecuencia de declaraciones de Tarigo al vespertino “Mundocolor” en las que había expresado su esperanza de que el teniente general Pedro Aranco definiera cuáles serían las personas y los partidos habilitados en las elecciones previstas para el 25 de noviembre, “dado que una de las colectividades políticas ha ratificado una fórmula presidencial donde se incluye a una persona que no está habilitada para ser elegida”. Los nacionalistas del grupo Por la Patria entendieron que la mención entre líneas a la situación de Wilson Ferreira Aldunate se entendía claramente.
Al día siguiente en el mismo diario, Aguirre sostuvo que “la persona proclamada por el Partido Nacional está habilitada para serlo por el hecho de que el artículo 77 de la Constitución, establece que todos los ciudadanos son electores y elegibles y porque además, el artículo 151 de la misma prescribe que sólo podrán ser elegidos para la Presidencia, ciudadanos naturales en ejercicio que tengan 35 años cumplidos, calidades ambas que tiene nuestro candidato”. Aguirre recordó también que el propio Tarigo “fue redactor de un párrafo de la proclama del acto del 27 de noviembre en el Obelisco” (este texto fue escrito por ambos polemistas) el que expresaba que “exigimos la eliminación inmediata y definitiva de todas las proscripciones que aún penden sobre los ciudadanos y partidos”.
Tarigo respondió a las afirmaciones de Aguirre por carta al responsable de la edición de “Mundocolor” en las que afirmó que Aguirre pecaba de ingenuo y aclaró: “La proscripción del candidato del Partido Nacional me resulta absolutamente injusta y en la reunión que mantuvimos en noviembre pasado el doctor Julio Sanguinetti y yo con los tres comandantes en jefe en la sede del club Naval abogamos por su levantamiento durante una hora y media, aunque sin éxito. Pero más injusta y grave que esta única proscripción que afecta al Partido Nacional, nos resulta la que aún pesa sobre partidos políticos existentes en el país desde comienzos de siglo y sobre la totalidad de sus dirigentes, porque en definitiva, ningún partido político puede compararse con otra persona por importante o gravitante que esta sea. En las democracias no deberían existir los hombres providenciales —que cuando aparecen, acaban con la democracia— ni los hombres insustituibles”.