Las infecciones de oído, la sinusitis, la neumonía y la meningitis son algunas de las enfermedades más comunes que pueden estar ocasionadas por una bacteria llamada neumococo, que provoca afecciones leves pero también graves e incluso la muerte.
Las infecciones de oído, la sinusitis, la neumonía y la meningitis son algunas de las enfermedades más comunes que pueden estar ocasionadas por una bacteria llamada neumococo, que provoca afecciones leves pero también graves e incluso la muerte.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa enfermedad neumocócica mata a 500.000 niños en todo el mundo cada año, o un niño cada minuto, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, esta mortalidad está en descenso en los menores de cinco años debido al uso de vacunas.
Si bien la vacunación para menores de cinco es obligatoria en 28 países latinoamericanos —incluido Uruguay—, los mayores no la reciben y enferman. Por eso la mortalidad de la enfermedad se ha corrido hacia la población adulta y afecta sobre todo a los mayores de 65 años, más propensos a sufrir complicaciones.
Los costos de tratar las enfermedades neumocócicas como la neumonía y la meningitis son tan altos para los sistemas de salud que eso amerita abrir el debate sobre si se justifica o no que los gobiernos cambien sus políticas y también inviertan en vacunar a la población adulta, según plantean un grupo de investigadores tras finalizar un estudio en Uruguay, Argentina, Brasil, Chile y Colombia. El trabajo, al que accedió Búsqueda, fue realizado por el Instituto de Vacunas Sabin, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Centro Internacional de Acceso a Vacunas (IVAC) de la Universidad Johns Hopkins y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. El estudio fue presentado este martes en la ciudad de San Pablo durante el 5º Simposio Regional Sobre Neumococo.
El trabajo mide la “carga sanitaria y económica” de la enfermedad neumocócica en adultos en los cinco países de América Latina y concluye que existe un “alto costo asociado”. Varios de sus autores proponen rever y analizar la posibilidad de vacunar a mayores de cinco años.
El estudio concluyó que por neumonía neumocócica en Uruguay, Argentina, Brasil, Chile y Colombia enferman aproximadamente 5.200 personas mayores de 65 años que gastan 14 millones de dólares por año en su tratamiento.
“Cuando hicimos la estimación de los casos, nos interesó ver qué ocurría cuando una persona con meningitis o neumonía llegaba a un hospital, los costos para el sector salud. Quedan excluidos los costos por cuidadores de las personas enfermas, los gastos de bolsillo y pérdida de productividad del enfermo. La información era poca, y ahora tenemos una medición”, dijo a Búsqueda la doctora Dagna Constenla, del Centro Internacional de Acceso a Vacunas (IVAC) de la Universidad Johns Hopkins.
Otros grupos etarios incurren en menos gastos. El costo en tratamientos y atención de enfermos entre 5 y 17 años es de 8.2 millones de dólares y el número de casos estimados es de 4.200 por año. Entre los 18 y 64 años el gasto en manejo y costos de salud es de 13.5 millones de dólares, con un número aproximado de 6.000 casos.
La meningitis neumocócica es más costosa, requiere más tiempo de hospitalización cuando hay secuelas, aunque los casos son menos. El gasto varía entre un millón y 8.4 millones de dólares por año. En los mayores de 65 se estimó que hay en la región 294 casos al año.
Los investigadores coinciden en que las autoridades encargadas de diseñar las políticas de salud de estos cinco países estudiados deben darle “prioridad a la enfermedad neumocócica para adultos” en sus programas de salud pública y dedicar más recursos para “detectar e informar mejor” sobre su incidencia y “encontrar la manera de combatirla”. ¿Vale la pena que un gobierno invierta en vacunas contra el neumococo para toda la población?
“Generamos información basada en la evidencia para poder ayudar a los tomadores de decisión”, destacó Constenla.
Los resultados sirven para que los gobiernos puedan tomar acciones para prevenir la enfermedad neumocócica en niños mayores y adultos en América Latina y el Caribe. La idea es que “sirva de base” para definir las agendas de salud pública, incluida la vacunación para prevenir la afección.
“Estudios recientes en América Latina y el Caribe muestran que el costo de la enfermedad es una carga económica importante y significativa; indica que el uso de vacunas contra el neumococo podría ser costo-efectivo”, dijo el doctor en epidemiología Fernando de la Hoz, profesor del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia y autor principal del estudio.
“Es el momento de transición desde este éxito —en reducir la enfermedad neumocócica pediátrica— hacia la búsqueda de soluciones para prevenir las infecciones neumocócicas en los niños mayores y los adultos, especialmente los mayores de 65 años”, dijo el epidemiólogo Ciro de Quadros, vicepresidente ejecutivo del Instituto de Vacunas Sabin y asesor sobre vacunación para la OPS.
“En los mayores de 65 los costos son mucho más grandes y el problema es tan importante como en los menores de dos años”, aclaró Constenla.
El neumococo es un tipo de bacteria que se disemina a través del contacto con otras personas infectadas o que no están enfermas pero que la portan, según información de MedlinePlus, el servicio de los Institutos Nacionales de la Salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
La enfermedad neumocócica es calificada como “altamente infecciosa” porque mata a 1,6 millones de personas cada año en el mundo, según datos de la OMS. Si bien la información disponible es escasa, se estima que cada vez son menos niños y más adultos los que mueren.
“Los niños mayores y los adultos mayores en las Américas que también caen víctimas de esta enfermedad no están recibiendo estas vacunas, y se sabe relativamente poco sobre el número de muertes en estos grupos de edad relacionadas con el neumococo”, concluyó el estudio.
La “carga de la mortal enfermedad neumocócica puede estar cambiando hacia niños mayores y adultos”, ahora que los países “están teniendo éxito” vacunando a más niños, expresaron los investigadores y líderes de salud de la región que participaron en el estudio.
Las vacunas previenen las infecciones por neumococo y hay dos posibilidades. Una que actualmente se utiliza para recién nacidos y niños menores de cinco años (conjugada 13 valente) que protege contra las 13 bacterias neumocócicas más comunes —de un total de 90—. Desde el 2000, fecha en que comenzó a utilizarse esta vacuna en el mundo, la enfermedad neumocócica grave se redujo casi un 80% entre los niños menores de 5 años, según datos de Medline Plus.
Para personas en riesgo, inmunodeprimidos como enfermos de VIH, y mayores de 65 años, fumadores o con asma está disponible la vacuna (polisacárida 23 valente) que protege contra 23 de estas bacterias, las que tienen mayor probabilidad de causar enfermedades graves.
Según datos de la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa encargada del Programa Nacional de Vacunación en Uruguay, 129.600 personas recibieron en 2012 la vacuna Neumo 13 y 15.000 personas la Neumo 23.
Las infecciones neumocócicas pueden ser difíciles de tratar porque algunas de las bacterias se han hecho resistentes a los medicamentos. Por eso es importante vacunar. Además, los costos de los tratamientos ascienden a varios miles de dólares por persona, según el trabajo presentado esta semana.
“El problema es que muchos países no están vacunando a la población mayor de 60 años”, y priorizan a personas inmunodeprimidas o con otras condiciones “para gastar menos”, dijo De Quadros a Búsqueda.
De Quadros aclaró que el camino adecuado para estos países latinoamericanos sería determinar “cuáles son los grupos etarios más afectados” en cada lugar para tomar decisiones sobre “qué grupo etario vacunar” con información sobre la mesa.
La vacuna polisacárida (23 valente) cuesta menos de 10 dólares y la conjugada (13 valente) en el entorno de 15 dólares, informó De Quadros. Sin embargo, el costo por cada persona no vacunada que enferma es mucho mayor.
El estudio concluyó que los costos médicos directos por tratar a personas que padecen neumonía ocasionada por el neumococo en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Uruguay por persona oscila entre U$S 993 y U$S 3.535. Para los casos de la meningitis producida por esta bacteria los costos por caso oscilan entre U$S 1.917 y U$S 4.490, según el país.
Estas sumas varían por diferencias en los sistemas de salud y en función de la edad que tengan los individuos enfermos. Por ejemplo, en Uruguay, tratar a un niño o adolescente entre 5 y 17 años con neumonía neumocócica le cuesta al sistema de salud U$S 1.452, en cambio, tratar a una persona entre 18 y 64 tiene un costo de U$S 1.815 y si tiene más de 65 años asciende a U$S 2.279. Estas diferencias de aumento en los costos de tratamientos a medida que aumenta la edad ocurre de igual manera en Argentina, Brasil, Chile y Colombia, según comprobó el estudio.
“Conocíamos poco sobre esta enfermedad en mayores de cinco años. No se habían hecho estudios que abarcaran estos grupos etarios”, recordó Constenla.
Dentro de un mismo rango de edad, el costo de un tratamiento de meningitis neumocócica varía entre países. En Chile es de U$S 4.490 en mayores de 65, el más alto en la región, seguido de Colombia (U$S 3.269), Argentina (U$S 2.993), Brasil (U$S 2.759) y por último Uruguay (U$S 2.465). Depende de cada sistema de salud, de la calidad de hospitalización, los protocolos de tratamiento y los días de internación, entre otros temas. También hay diferencias en la forma de manejar la enfermedad.
Un “hallazgo importante” del estudio es que no hay suficiente monitoreo y vigilancia, destacaron los investigadores.
“Los médicos deben notificarle al sistema de salud, sacar muestras para que vayan al laboratorio y estudiar qué está ocurriendo. En Uruguay hay un buen sistema médico pero no notifican todos los casos, se hace más difícil el análisis de la información”, señaló De Quadros. Los expertos pidieron aumentar la vigilancia de la enfermedad. Cuantificar “la carga de enfermedad para las personas de 5 años de edad y mayores en la región es importante porque las vacunas neumocócicas conjugadas cada vez más se están introduciendo en los programas rutinarios de vacunación infantil”, pero “la prevención de la enfermedad neumocócica en otros grupos de alto riesgo, como los ancianos o inmunodeprimidos, será cada vez más importante”, dijo Lucia Helena de Oliveira, asesora regional del Proyecto de Inmunización Integral de la OPS.
“Se necesitan más investigaciones para que los oficiales de salud comprendan plenamente el impacto potencial de la inmunización de la población de adultos mayores en América Latina y el Caribe. Ahora sabemos que la vacuna salva la vida de miles de ciudadanos jóvenes de nuestra región. La pregunta es si también se debe proteger a sus abuelos”, opinó De la Hoz.