También existe un “interés científico”: esas rocas permiten “estudiar cómo era el planeta a poco tiempo de haberse formado”.
“No es menor, podemos estudiar cuestiones importantes como la acumulación de oxígeno en la atmósfera de la Tierra, cómo se originó la vida en la Tierra”, explicó Gaucher. Informó que la Facultad de Ciencias ya trabaja en estas líneas de investigación. En la actualidad registra antiguos fósiles. “Vamos a intensificar el estudio en esas áreas”, aseguró el geólogo.
Millones.
El planeta Tierra se formó hace 4.600 millones de años. Las etapas iniciales de la evolución del hombre comenzaron hace 20 millones de años. “La historia es enorme. Esta es la dificultad más grande que uno tiene al trabajar con estas cosas. Un millón de años ya es difícil, un abismo de tiempo”, comentó Gaucher.
Las rocas antiguas uruguayas pertenecen a una época llamada Arqueano, uno de los períodos más antiguos de la historia de la Tierra que comienza hace 4.000 millones de años.
Durante la primera etapa del planeta, entre los 4.600 y los 4.000 millones de años, no había rocas porque la Tierra estaba en estado líquido y además sufrió un “bombardeo de meteoritos”, indicó Gaucher. Esto hizo que las rocas de esa primera etapa del planeta no se preservaran. Hace 4.000 millones de años se formaron los océanos. A partir de esa etapa surgen las rocas más antiguas, que hoy se conservan en lugares muy puntuales del planeta.
“Hay pocos lugares en el mundo. Hay dos lugares que tienen rocas de 4.000 millones de años: Groenlandia y el norte de Canadá”, informó Gaucher.
Rocas que ronden los 3.400 millones de años o los superen hay, además, en Uruguay, Sudáfrica, Australia, Rusia, India, la Antártida y —recientemente descubiertas— en Brasil.
Uruguay forma parte del grupo de los nueve países que tienen las rocas más antiguas del planeta. La mayoría “son países enormes, y Uruguay, con el territorio que tiene, juega en esa liga”, destacó Gaucher.
Más antiguas.
Hasta el momento se han identificado rocas de 3.400 millones de años pero también se ha detectado que dentro de rocas más jóvenes hay granos de arena de 3.600 millones de años.
“Esto da a pensar que Uruguay puede llegar a tener rocas de 3.600 millones de años”, destacó Gaucher.
“Tenemos la posibilidad de que en Uruguay haya rocas más antiguas. No agota lo hecho”, explicó Gaucher. Informó que la Facultad está trabajando mediante convenios de cooperación con universidades de Brasil, Dinamarca, Australia y Sudáfrica y continuará investigando el territorio.
Con la ayuda de los centros de investigación extranjeros apuntan a poder determinar la edad de unas 50 rocas por año, lo que sería un “cambio rotundo” para el conocimiento geológico del país, aseguró Gaucher.
En Treinta y Tres, el Centro Universitario Regional Este (Cure) ha instalado equipamiento y montado laboratorios que permitirán separar el componente circón de la roca, la primera etapa para poder determinar su edad.
Hace poco más de una década se pensaba que las rocas más antiguas de Uruguay tenían 2.000 millones de años. En 2011 surgió un primer dato sobre unas rocas que podrían tener 3.400 millones de años. Llevó un tiempo hasta que los científicos pudieron, de hecho, confirmar este dato.
“En los últimos 15 años hemos confirmado esas edades e incluso aparecieron minerales, ya no rocas, que van hasta más de 3.600 millones de años”, destacó Gaucher según los resultados publicados en el libro.
Se ven.
El área donde se ubican las rocas de 3.400 millones de años de antigüedad se extiende unos 150 kilómetros al norte de Minas (ver en mapa zona identificada como período Arqueano).
Las antiguas rocas son muy estables, espesas, y resistieron la separación de los continentes cuando se dividieron Sudamérica y África. Las rocas están en una zona cercana a la megafalla de Sierra Ballena, una zona mucho más joven. Esta megafalla es el área “tectónicamente más activa de Uruguay”, de donde se sospecha que provienen los sismos que ha registrado el sismógrafo brasileño que hasta enero estuvo ubicado en Aiguá. A diferencia de esta zona “joven” y “activa”, las rocas más antiguas son “el área más estable de Uruguay”, explicó Gaucher.
Las antiguas rocas llegan a aflorar en la superficie pero son parte de zonas bajas y no dan lugar a cerros muy altos.
“Quizás por eso pasó tanto tiempo antes de que fueran detectadas. No llamaban la atención. Es difícil conseguir buenos afloramientos de estas rocas”, comentó Gaucher.
Visualmente se parecen a los granitos, son rocas bandeadas con áreas de distintos colores y granos “relativamente gruesos”, visibles a simple vista, detalló el geólogo.
Los investigadores se sorprendieron al constatar que las rocas más antiguas son más extensas de lo que pensaban.
“No se trata de una cosa rara, de un afloramiento pequeño. Estamos hablando de miles de kilómetros cuadrados del país”, destacó Gaucher.
Este dato es importante desde un punto de vista científico pero también productivo. “En todas partes del mundo estas áreas son importantísimas en recursos minerales. Hay desde oro hasta níquel, cromo, hierro y una lista muy larga en la que aparece el uranio”, informó Gaucher.
“Esas áreas de rocas muy antiguas son objeto de exploración de recursos minerales. Son un objetivo prioritario, en todos los países con rocas muy viejas son las primeras que se estudian”, destacó. De hecho, en esa zona de Uruguay, con rocas que pertenecen al período Arqueano, se ha encontrado oro y hierro.
“En Valentines la edad es discutida pero es probable que sea arqueana”, indicó.
En el momento de su formación en el Arqueano, la atmósfera no tenía oxígeno. “La superficie era completamente distinta a la actual. Se podían formar yacimientos de uranio y hierro. Hoy en día no se podría porque la atmósfera tiene mucho oxígeno y cierra muchas posibilidades”, explicó Gaucher.
Fósiles.
Hoy Uruguay comparte con Brasil el podio de los países con las rocas más antiguas de Sudamérica. Las de Brasil están en el norte, en una zona conocida como Complejo Bom Jesus. Hay escasas publicaciones científicas al respecto porque es “un área nueva”, explicó Gaucher.
De todos modos, Uruguay es el país que cuenta con los fósiles más antiguos de Sudamérica. “Curiosamente, se conocieron primero las rocas y los fósiles antes de saber la edad. Se pensó que eran más jóvenes pero cuando surgieron las dataciones, ahí fue la gran sorpresa. Pasaron a ser los fósiles más antiguos de Sudamérica de un plumazo”, recordó Gaucher.
Los fósiles más antiguos de Brasil tienen 2.400 millones de años y están en Minas Gerais. Los uruguayos son 300 millones de años más antiguos. Estos fósiles son “estromatolitos”, agrupaciones de cianobacterias que en la antigüedad formaban arrecifes. Hoy solo viven en lugares de alta salinidad que impiden la vida a animales.
“Antes vivían en todas partes del planeta y dominaban todos esos ámbitos. Llegan a formar depósitos de cientos de miles de metros de espesor”, explicó Gaucher. De hecho, “son todo estromatolitos” las piedras calizas que se explotan en Uruguay para hacer cemento.
Edición 1805
2015-02-26T00:00:00
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