¿Cómo surgió su primer trabajo
en cine?
Mi primera
posibilidad fue la película (del director argentino Gastón Birabén) Cautiva.
Se empezó a grabar en plena crisis de 2001, entonces se filmó en pedacitos.
Filmábamos dos semanas, parábamos seis meses, otras dos semanas, otros seis
meses. Esa película, que fue la primera que me llevó a viajar por el mundo, se
terminó de filmar en 2002 y se estrenó en 2005, tres años después. Ganó un
premio de Work in progress en San Sebastián. Fue todo un proceso muy lento.
Mientras esa película se estrenaba, en festivales y en Estados Unidos a nivel
comercial, quedé seleccionada para Resistiré, que fue mi primer papel en
televisión. Ahí mi carrera empezó a disparar. Resistiré, después Los
Roldán (telenovela argentina emitida en 2004 también por Telefe), que fue
otro éxito, Mujeres asesinas (telenovela que se emitió en 2005 y 2008).
Tuve la suerte de empezar en programas que estuvieron muy buenos, con
personajes hermosos.
Foto: Bruno Nogueira
En noviembre de 2023 recibió el premio a Mejor actriz en los Next
Generation Indie Film Awards de Estados Unidos por su trabajo en la película Manuela,
dirigida por la argentina Clara Cullen. ¿Qué significó para usted?
Me puse muy contenta. Me dio la sensación de que voy bien, que mi
esfuerzo y mis decisiones están bien encaminadas. En 24 horas tuve el estreno
de Señora influencer en México y esa entrega de premios en Los Ángeles.
Sentí que todo lo que vengo haciendo está valiendo la pena.
¿Cómo surgió su vínculo con México?
En 2008, cuando tenía 27 años, me quise ir a ese país. Me redivertía
estar en Argentina, pero empecé a viajar por la película Cautiva y me
enamoré de viajar. Tenía amigas que me hablaban mucho de México, yo había leído
mucho sobre la cultura maya y la historia de ese país. Me ofrecieron un trabajo
en Fashion TV, un canal de moda, para conducir unos programas por
Centroamérica, y acepté. Ese viaje incluía México, y llegué y me enamoré de ese
país. Fui, volví y después me quedé. En México empecé a trabajar, hice XY
La revista, un unitario que estuvo muy bueno, en Once TV, donde interpreté
a una periodista. Después trabajé en la segunda temporada de la serie de televisión
Soy tu fan, en la que hice el papel de una terapeuta. También trabajé en
una película que se llamó Bacalar, en la que tuve un rol mini, pero eso
hizo que la productora me conociera y me llamara para XY y otras cosas.
Luego, en 2022, me llamaron para interpretar a Jackie Lombardo en Señora
influencer, que es el éxito del año. Ganó varios premios en México, por
ejemplo, el de la crítica. Mónica Huarte ganó el premio a Mejor actriz, estoy
muy contenta por ella.
¿La fueron a buscar para esa película?
Sí, gente de la industria que me conoce allá en México me recomendó para
ese rol.
Señora influencer plantea reflexiones interesantes
sobre la sociedad actual. El personaje de Jackie Lombardo es una coach
de salud o de vida que promueve dejar el pasado atrás para “despertar”. Hay
mucho de esto en las redes sociales ahora...
Lleno, lleno está.
¿Qué sentimientos le provocó tener que interpretar a un personaje así en
pleno auge de coaches que pretenden vender un nuevo estilo de vida?
Me parece redelicado que se ofrezca tanto, indiscriminadamente en las
redes. Hay que tener un cuidado tremendo, pero que solo depende del espectador,
del que ve. Es muy fácil caer en trampas, sobre todo cuando uno está pasando un
momento difícil. Siento que se aprovechan de los momentos de crisis y de
debilidad. Me imagino que hay gente seria, pero a veces veo cosas que no puedo
creer. Hay videos muy perturbadores. ¡Qué cuidado que hay que tener!
Lombardo en el set de Señora influencer, junto al director Carlos Santos y la actriz protagonista Mónica Huarte.
Y no hay nadie que filtre y advierta qué contenidos son buenos y cuáles
no.
Nadie filtra,
y eso es lo bueno, en el fondo. Honestamente, me parece que somos nosotros los
que nos tenemos que fortalecer como personas. Me parece que ahora va a haber un
movimiento de cuidado extremo en relación con lo que consumimos en redes, o a
la cantidad de tiempo que pasamos con el teléfono. Es algo de lo que no nos
damos cuenta, y de repente ves en el reloj que pasás cuatro horas por día en el
celular. Entre que trabajamos con el WhatsApp, que es real, y además las redes
sociales, es un montón y hay que tener conciencia. A mí me encantó interpretar
a Jackie Lombardo, porque yo hice mucho trabajo conmigo misma, participé de
seminarios de psicología cuando era más chica y entiendo mucho de ese mundo en
el que te encontrás con un grupo, la sensación de pertenecer, la alegría que te
da. ¿Pero de qué se habla en el grupo? ¿Qué se dice allí? Quizás te hace bien
al principio y después te empezás a dar cuenta de que no podés hacer nada sin
ese grupo, que sin eso no sos nada, y eso es un peligro.
Tiene una
presencia fuerte en Instagram, ¿sabe su número de seguidores exacto?
Sé que tengo más de 600.000 en Instagram y más de un millón en Facebook.
Y en TikTok estoy empezando...
En Instagram son 633.000. ¿Se fija seguido en esa cifra? ¿Le importa?
Me impresionó que en estos últimos años me crecieran un montón los
seguidores. Pero lo agradezco, me parece relindo y siento que reconocen mi
trabajo, de alguna manera.
¿Se define como influencer?
Sí. Siento que sí. Hago un acuerdo con una marca, me fijo en que esté
bueno el producto, lo que aporta, lo que hace. Por ejemplo, Pastiche,
que es una marca uruguaya que amo y con la que trabajo hace un tiempo largo, en
Argentina la reconocen y todo el mundo me dice: ‘¡Soy refán de Pastiche por lo
que veo que te ponés!’. Lo mismo con Tavo García (diseñador de moda uruguayo),
que ahora están todas mis compañeras enamoradas de su trabajo. Es relindo
comunicar lo que hace la gente talentosa, a mí me encanta. Trabajo también con
Bruno Nogueira (fotógrafo uruguayo), que ahora está trabajando fuerte en Buenos
Aires. Me encanta lo que hace. En las redes podés comunicar y compartir el
talento de otros. Es hermoso, a mí las redes sociales me parecen una oportunidad
tremenda.
¿Cómo surgió su vínculo con los uruguayos Tavo García, Bruno Nogueira y
con la marca Pastiche?
Una vez me
contrataron de una agencia que se llama Lucero para ir a conducir toda la parte
de social media, redes, para un ciclo de charlas TEDx que se hacía en
Uruguay. Fui y empecé a investigar por Instagram, encontré a las chicas de
Pastiche, me enamoré de su trabajo y les escribí. Me recibieron y empezamos a
hacer cosas juntas. Después, cuando volví a Uruguay a hacer la película Ustedes
deciden (dirigida por Esteban Rey Cazes y estrenada en enero de 2023),
durante un mes y medio, uno de los vestidos de la película lo había hecho Tavo
García, y la vestuarista me lo presentó. El vestido me fascinó y Tavo me cayó
muy bien, nos hicimos amigos, empezamos a hacer cosas juntos. Y él me presentó
a Bruno (Nogueira), con quien empezamos a hacer fotos. Esa fue nuestra primera
colaboración grande juntos con Tavo y después no paramos de hacer cosas. De
hecho, usé un vestido de él para el estreno de Señora influencer en
Morelia, México, y fue un éxito, todo el mundo me preguntó por ese vestido. Y
con Pastiche tenemos un vínculo de hace 10 años, amo a las hermanas Ottonello
(creadoras de la marca), amo lo que hacen, me parecen unas genias. Quiero
seguir conociendo Uruguay, seguir yendo para trabajar. Amo Montevideo, ojalá
pueda volver pronto.
Para el estreno de Señora influencer en Morelia, México, Bárbara Lombardo usó un vestido hecho a medida por el diseñador uruguayo Tavo García.
También trabaja mucho con marcas de belleza y cosméticos, lo que implica
que muchas veces se maquille para salir en cámara o en fotos para redes
sociales. ¿Le cuesta mostrarse a cara lavada?
Mi novio el otro día me dijo que le regustaba cuando no usaba maquillaje,
un amor. Vos me estás viendo sin maquillaje ahora, no tengo nada, vengo de la
calle, estoy toda transpirada y premenstrual. Tengo marquitas, no sé qué. Tengo
una piel que es en algunas zonas más oscura... No sé si uso tanto maquillaje,
pero cosas básicas sí. Me siento mejor. Después, si me agarran o me hacen una
nota así, al natural, o me piden fotos en la calle, no pasa nada. A veces les
digo: ‘Che, poneme un filtro’, y se cagan de risa. Porque ahora se multiplican
las fotos, se viralizan y chau. Hay algo del cuidado natural de la piel que a
mí me gusta mucho y me parece reimportante tratar de comunicar. Hay muchos
productos naturales muy buenos. Pero en relación con el maquillaje, algo básico
me pongo, aunque sea protector con color. No sé si te salgo así, tipo Pamela
Anderson que está yendo a todas las alfombras rojas sin maquillaje. Aunque
podría hacerlo, sí, no tengo problema.
En una escena de Señora influencer, Sofi Fojo, una joven muy
exitosa en redes sociales, acaba de ser agredida físicamente por su novio. Se
encuentra con Cami, su mejor amiga (también con fuerte presencia en redes) y
Fátima (protagonista del filme, de unos 40 años), y las dos deciden no dar
demasiada importancia a lo sucedido y “consolarla” proponiéndole subir una selfie
a sus redes. Posan, sonríen, se sacan la foto y la suben a Instagram. La escena
es reflejo de que lo que se ve en redes a veces está muy alejado de la
realidad. Lo que se muestra es solo lo positivo, algo idílico. ¿Cómo se maneja
usted con sus redes? ¿Qué decide mostrar y qué no?
Cuido lo que
muestro, no muestro toda mi vida, obvio. Mi familia no la muestro, a mis
sobrinitos chiquititos tampoco. Vos tenés que elegir el perfil que querés
compartir. Estoy orientada hacia todo lo que tiene que ver con mi figura más
pública, con belleza y con mis trabajos. De hecho, no publiqué ni una foto con
mi novio por ahora. Una elige si muestra su intimidad o no. Instagram es como
si fuese un currículum hoy en día. Hay mil maneras. Me encantaría mostrar un
poquito más de lo que hago, pero es un gran laburo, no es tan fácil.
Mónica Huarte, protagonista de Señora influencer, dio una
entrevista a la revista Wired de Estados Unidos en la que citó una frase
popular que dice “somos una generación triste con fotografías felices”.
¿Coincide?
Un poco estoy de acuerdo, sí. Todos tenemos que saber que lo que sale en
Instagram o en otras redes está totalmente filtrado y preparado para eso. Hay
muy poca gente que se muestra tal cual es, esa es mi sensación. Tampoco creo
que todo el mundo esté triste, pero sí siento que hay un filtro. Está bien que
lo sepamos, no tiene nada de malo, pero hay que saberlo porque así uno no se
cree todo lo que ve.
¿Recibe mucho hate o comentarios agresivos a través de las redes?
Repoquito, la verdad. Me imagino que si sigo exponiéndome voy a recibir hate,
porque es parte de esto.
¿Esos pocos igual le afectan de alguna forma? ¿Los contesta?
No, pero algunas cosas un poco groseras, medio sexuales, las bloqueo y
denuncio. Pero nunca recibí tanto hate. Por el contrario, los
comentarios son relindos. El de las redes es un canal muy lindo para un artista
porque llega un poco de feedback. Trabajo para hacer a la gente reír,
llorar, me encanta que se diviertan con lo que hago.
¿Siente que las mujeres corren con cierta desventaja en cuanto a lo que
“pueden” o “deben” mostrar en redes y lo que no?
Lamentablemente, es parte de la realidad. Pero está cambiando, por
suerte. En los últimos años venimos ganando muchos derechos y está buenísimo
que sigamos así. Veo a las chicas jóvenes más libres con sus cuerpos, por
ejemplo. Antes me acuerdo de que te decían guarangadas por la calle y vos te
escondías. Ahora igual contestás. También veo eso. Me parece que hay que hablar
de todo lo que estamos ganando y de la libertad que estamos consiguiendo.
Además, es recultural, porque en Brasil, nuestro vecino, la mujer es
supersensual y no sé si se ve tan ‘grave’ como en Montevideo o Buenos Aires.
Pero está cambiando para mejor y tenemos que seguir luchando por eso. También
aceptar las diferencias en nuestros cuerpos, salir del estereotipo de la
belleza absoluta. Sí siento que se valora mucho más la belleza natural de la
mujer o la belleza de la mujer pos 40, 50, 60, 70 años. Eso me encanta. Se está
extendiendo de alguna forma la belleza. Ahora vemos campañas de beauty
en las que está lleno de mujeres de diferentes edades. Eso hay que valorarlo y,
más que seguir hablando de lo que no pasa, hablar de lo que sí está pasando.
Hace pocos días terminó de filmar la serie argentina Envidiosa
para Netflix, ¿de qué trata?
Es una comedia romántica protagonizada por
Griselda Siciliani.
En una entrevista con el portal argentino El Trece TV dijo que tiene
entre sus planes lanzar una tienda online, pero no dio mucho detalle...
No puedo todavía... Quiero hacer algo con diseño de indumentaria. Me
encantaría terminar de desarrollar eso, siento que tengo mucho ojo para curar y
hacer estilismo. Para armar equipo, lo hago mucho con amigas y siempre me
dicen: ‘Tenés que tener tu línea’. Así que estoy terminando de unir piezas para
tener mi tienda y poder ofrecer lo que tiene que ver con mi gusto, mi estética,
y trabajar también con diferentes artistas. La idea es poder elegir lo que
quiero vender en esta plataforma y hacer mi línea de indumentaria, que ya la
estoy terminando de preparar. Tiene un concepto muy relacionado con mi estilo y
con cierta practicidad y sensualidad que a mí me gusta encontrar en las
prendas.