Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl Sr. Marcos Cantera publica en su columna del 16 de junio próximo pasado una reinterpretación respecto a quién tiene la culpa de la II Guerra Mundial y del Holocausto.
En la parte final de su artículo, el autor llega a afirmaciones que sobrepasan lo opinable, pues afirma que el “mundo europeo oriental” fue el que hizo posible, “gracias a su participación activa”, que el nazismo montara “la maquinaria asesina” que sirvió para realizar el Holocausto.
El Sr. Cantera parece no recordar que fue el gobierno alemán el que tomó la decisión de organizar un sistema de exterminio de millones de personas, consistente en la persecución, transporte, concentración, explotación, exterminio y desaparición de las víctimas. Los campos de concentración de Auschwitz, Treblinka y Majdanek, entre tantos otros, sirvieron también para eliminar a los opositores polacos y de otros países del Este europeo, que el columnista supone participantes activos del montaje de la maquinaria asesina.
El Sr. Cantera abunda diciendo que “… fue en los interminables bosques de Polonia y Ucrania que se mató a millones de judíos, gitanos, homosexuales y otros “elementos indeseados”.” Sugerimos al autor de estas novedosas informaciones que visite Auschwitz, la enorme y eficiente planta industrial, especializada en el exterminio masivo, la eliminación de los cuerpos y la reutilización de “subproductos” humanos. La escala de las instalaciones contradice que el Holocausto haya sido ejecutado en los bosques y la sugerencia implícita de que fuera responsabilidad de los pobladores locales.
Es innegable que grupos de ciudadanos del este y del oeste de Europa realizaron acciones racistas y de agresión hacia los judíos, lo que resulta totalmente condenable. Pero entre esos hechos inorgánicos y el desarrollo de una política estatal sistemática y masiva de exterminio de grupos nacionales y de opositores, hay una enorme diferencia que el Sr. Cantera parece no querer ver.
Por la Comisión Directiva de la Sociedad Polaca Mcal. Józef Pilsudski:
Wanda Pastorczyk Arq. Walter Kruk
Presidenta Vicepresidente
Barbara Makowska
Secretaria