¿Inversiones en economía real o inversiones financieras?

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Previo al año 2008, se podría decir que era un “estándar” obtener colocaciones en dólares con rendimientos del 7% (tasa fija), para un inversor con perfil conservador. Recordemos sin ir más lejos el Bono de Tesoro de Uruguay 2019, uno de los más líquidos que cotizaba en la Bolsa de Montevideo, que en aquel entonces pagaba una tasa del 7,5% y cotizaba en torno a 100%.

Hoy el escenario es muy distinto para quienes buscan un rendimiento fijo asegurado, ya que el contexto de tasas en dólares se encuentra muy deprimido. Los gobiernos de los países desarrollados lideraron una carrera por bajar las tasas interés con el objetivo de incentivar el consumo, disminuyendo también el costo de sus deudas. De esa forma la selección de créditos a incluir en una cartera de inversión, se ha vuelto una tarea cada día más compleja. Con el agravante además de la debida cautela, ser selectivos y no tentarse a tomar más riesgos de los que razonablemente pueden asumirse con el fin de obtener mayores rendimientos.

Vacas gordas

Cada día son más las “inversiones en la economía real” que se publicitan en redes, prometiendo altas tasas fijas por invertir en ellas. Es común entonces recibir consultas de inversores generadas por alguna publicación o avisos a celulares, sobre la posibilidad de invertir por ejemplo en ganado recibiendo a cambio una tasa fija en niveles cercanos al 10%, que supera lo que en general se puede esperar actualmente en el mercado bursátil por una colocación de bajo riesgo.

Sin entrar en detalle sobre las condiciones ya que en general no son informadas en los avisos, suelen tratarse de negocios financieros entre varias partes: en el ejemplo citado un inversor que pone el capital, otro el campo, un intermediario que se encarga de la compra del ganando y la administración que queda en manos del dueño de las tierra. Pero cualquier evaluación a realizar debe considerar también los riesgos que las propuestas involucran: cuáles son las garantía?, quién cuida los intereses del inversor?, la experiencia del administrador del campo?, la liquidez en caso que el inversor necesite hacerse de los fondos anticipadamente?, así como cualquier otra consideración que es de orden para invertir en operativas de ese tipo.

Lo prometido es deuda

Debemos informar que existen innumerables inversiones alternativas también referidas a sectores de la economía real, con tasas que en los últimos 15 años estuvieron muy por encima de los niveles anunciados en las publicidades de referencia y que proveen toda la información para conocer con certeza los riesgos que se incurren invirtiendo en ellas. Pero aun así, no comprometen un rendimiento determinado porque el resultado final de la inversión va a depender del éxito de la empresa o del proyecto en el sector de que se trate. Básicamente porque no se trata de negocios financieros y en cambio sí, de inversiones en el mercado de valores, en empresas por lo general con destacadas trayectorias en el marco de la economía real, que cumplen y brindan constantes reportes de información económica y financiera.

Invertir en los que ganan

Al comprar una acción de una empresa, el inversor es dueño o titular de una cuota parte de la compañía y el resultado de la inversión (como dueño) va a depender de qué tan bien le va a la empresa en su actividad, de los resultados obtenidos y también de la evolución de sus proyectos. De esa forma si las acciones son de APPLE, el inversor estará contento de haber obtenido en los primeros tres meses del 2021, ventas de iPhone por 48.000 millones de dólares. O en caso de ser accionista de Amazon, contento por haber triplicado las ventas durante el primer trimestre del año gracias al auge del e-comerce. AMAZON hace 10 años tenía ingresos de 10 Billones de dólares, mientras que en la publicación de resultados del primer trimestre de este año reportó ingresos por 108 Billones. Y la mejor parte, es que los accionistas de Amazon ganaron un 37% anual durante los últimos 10 años, multiplicando por 200 su capital invertido.

En este último trimestre y a pesar de la pandemia, el 95% de las empresas que componen el índice S&P500 que ya publicaron sus resultados, dieron buenas noticias a sus accionistas. Y así se puede seguir citando casos aún más cercanos, que también reconfortan a sus accionistas.

Lo que resulta claro, es que por lo general se puede encontrar quienes lo hacen mejor. La clave del éxito en inversiones es saber elegirlos para acompañarlos en su crecimiento.

Por más información de GBU pueden contactarnos a través de nuestra página web:

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Empresas y Negocios
2021-05-05T23:19:00