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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el día de ayer tomé conocimiento de una carta del Ing. Ricardo Lemez publicada en la edición de Búsqueda del 27 de octubre de 2016, donde se hace referencia a mi persona en términos que no se ajustan a la verdad, por lo que considero necesario realizar las siguientes precisiones.
Soy un oficial superior de la Armada Nacional en situación de retiro y aclaro que realizo la presente aclaración a título exclusivamente personal, sin relación ni intervención alguna de la honrosa institución donde presté servicios durante más de 30 años. También aclaro que hasta la publicación de este semanario, yo desconocía la existencia de la sentencia que allí se refiere; ni siquiera hoy conozco su texto y no tengo interés alguno en dicho proceso, habiéndome limitado a declarar como testigo ante la citación de la Justicia, en función de haber ejercido el cargo de jefe del Grupo de Buceo de la Armada (Grubu), cuando ocurrieron los hechos.
En su carta, el Ing. Lemez afirma que “se le encargó personalmente la tarea al jefe del GRUBU” y que “se le explicó de la necesidad de esa medición”. Lo que afirma el Ing. Lemez es falso: no se me encargó personalmente ninguna tarea ni se me explicó “la necesidad de la medición”. No me informaron cuál era el objetivo del trabajo, lo único que me dijeron (Lemez y Goldztejn) fue que iban a realizar unas mediciones de calado porque querían realizar un trabajo. No hicieron absolutamente ninguna otra precisión ni aclaración. Yo les dije que era poco serio realizar esas mediciones, que las mismas debían ser realizadas por peritos navales y que las condiciones meteorológicas no eran las adecuadas para una medición de calados, por lo que, las medidas así tomadas, estarían mal. Pero ellos insistieron una y otra vez, por lo que teniendo en cuenta el relacionamiento técnico que el Grubu tenía con Ancap, que contrataba nuestros servicios con frecuencia, yo acepté que se hiciera la medición (de todos modos, yo desconocía la finalidad de las mediciones, por lo que no me encontraba en condiciones de evaluar las consecuencias de la falta de seriedad de las mismas). En definitiva, reitero que en mi condición de jefe del Grubu, no se me encargó personalmente la tarea ni tampoco se me explicó la necesidad de las mediciones de calado.
Asimismo, en su carta, el Ing. Lemez afirmó que las condiciones climáticas permitían desempeñar la labor, que el jefe del Grubu dispuso que la medición se realizara en ese momento, y que dado que en la Hoja de Misión se puso que se realizó un Procedimiento Operativo Normal (PON), las condiciones climáticas debieron ser las adecuadas a juicio de los buzos especializados. Nuevamente el Ing. Lemez falta a la verdad. Reitero que yo les comuniqué con absoluta claridad a los Ing. Lemez y Goldztjen, que las condiciones climáticas no eran las adecuadas para medir y que debido a ello el resultado sería erróneo, pero ellos insistieron en tomar las medidas ese día. La referencia al PON está vinculada a la seguridad de las personas que intervienen en la operación, no a la medición de calados. En cuanto a que las condiciones climáticas fueron las adecuadas a juicio de los buzos especializados, ya expresamos que tampoco es cierto. Yo les dije varias veces a los Ing. Lemez y Golzstejn que las condiciones climáticas no eran las adecuadas para la medición, lo cual no significa que fueran inadecuadas para tener un buzo en el agua. Una cosa es la seguridad del buzo y otra la veracidad del resultado de una medición de calados; las condiciones climáticas pueden ser adecuadas para la seguridad del buzo, pero para tomar una medición de calados evidentemente aumenta la probabilidad del error.
Capitán de Navío (r) Alfredo Arijón