—Usted afirmó: “A mi padre lo torturaron salvajemente y lo asesinaron por ser antifascista, comunista y judío”.
—Usted afirmó: “A mi padre lo torturaron salvajemente y lo asesinaron por ser antifascista, comunista y judío”.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá–Sin duda. Primero fue judío, quiso ser rabino. Después fue profundamente antifascista y comunista. Por esos contenidos culturales resultaba para individuos como el general Esteban Cristi ser el demonio vivo: judío, antifascista y comunista.
—¿Qué haría hoy si se encontrara al asesino de su padre?
—En mis investigaciones periodísticas me reuní con represores, aunque nunca con los represores patológicos vulgares como (José Nino) Gavazzo o Gilberto Vázquez, porque son enfermos mentales y no me hubiera podido contener. Gavazzo no solo fue un salvaje bárbaro, sino que siempre expresó orgullo de eso; ni una mínima señal de arrepentimiento o acto de compasión. Hubiera reaccionado con violencia frente a un acto de ironía, vulgaridad o cinismo. Pero me reuní con varios represores y uno de ello lloró ante mí cuando me transmitió: “No sigas buscándolo vivo”. La tentación de ejecutarlos a los malvados la tuve en muchos momentos de mi vida. Quizás mi propensión a comprender que caer en el resentimiento y el odio era una victoria más de los asesinos. Así como lo cuento parece muy fácil, pero me llevó 25 años.