Para Pedro Steffano, el nuevo presidente de la Asociación de Empleados Bancarios (AEBU), “llegó el momento” de “impulsar” la creación de un Banco Nacional de Desarrollo con fondos públicos y privados.
Para Pedro Steffano, el nuevo presidente de la Asociación de Empleados Bancarios (AEBU), “llegó el momento” de “impulsar” la creación de un Banco Nacional de Desarrollo con fondos públicos y privados.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“No quiere decir que el Fondes (Fondo para el Desarrollo) tenga que desaparecer, pero hay que darle una reglamentación. Saber con qué dinero se cuenta, tener las reglas de juego claras con una institución que llegue a todo el país. Que se sepa el capital que tiene y con qué plata se cuenta para dar préstamos. Y yo voy más allá: no solo para las empresas que tengan problemas”, dijo a Búsqueda.
El sindicalista —que sustituyó a Gustavo Pérez tras las recientes elecciones en AEBU en las que triunfó la Lista 98 (de tendencia moderada)— considera que los aportes privados de ese banco de desarrollo tendrían que provenir, en primera instancia, de las instituciones financieras. “Después habría que ver cómo se hace”.
“Al Fondes habría que ver qué sentido se le da. Lo que tiene es que se nutre de ganancias del Banco República. ¿Y cuando no haya? Hay que buscar alguna cosa que capitalice, que se sepa cómo van a ser los préstamos y su devolución, que tenga un estatuto claro”, dijo.
Steffano también propone crear una “microbanca oficial” para “llegar con la inclusión financiera”.
Steffano ingresó a la actividad bancaria a fines de la década de 1970. Fue empleado de Bafisud, pasó a NMB, que fue comprado por ING, luego trabajó en el Banco Comercial —que pasó a ser Nuevo Comercial, y después fue comprado por el grupo Scotiabank—. Para el sindicalista el achicamiento de la plaza que se dio tras la crisis de 2002 y varias fusiones como las que le tocó vivir, “no termina ahí”.
“No sé para cuántos bancos es la plaza, pero estamos en un número bastante aceptable. Lo que queda es que los grandes se compren entre sí, porque chicos ya casi no hay”, dijo.
Steffano no rechaza ampliar la discusión de productividad en el convenio con los bancos privados, que deberá renovarse este año. Pero habló de fijar metas comunes, adelantó que la “base” será recuperación salarial sobre la inflación y dijo que planteará discutir los criterios de ingreso del personal para que no se fomente un “desprestigio” de la Universidad de la República.
“Me parece perfecto hacer algo en cuanto a la productividad de las empresas del sistema financiero, es fundamental para seguir creciendo. No puedo solicitar un aumento fuera de la inflación si los números no dan. (…) Los números tienen que ser fijados de común acuerdo. No me pidan subir 100.000 millones los depósitos en dólares, porque es imposible”, afirmó.
Para la banca pública, AEBU buscará “igualar condiciones” en la próxima ronda de negociación salarial, de manera que sus trabajadores tengan los mismos servicios de salud y reciban las mismas compensaciones que los de la privada.
También pretende incorporar al sindicato a 7.000 empleados de las administradoras de crédito, a los que hay que ayudar “a una mejora salarial y también en condiciones de trabajo”. Pero la ley de inclusión financiera —que obliga al pago de sueldos y pasividades por medios electrónicos— hace que “el sistema se abra cada vez más”, comentó. Y “capaz que son otros 7.000 más entre emisores de dinero electrónico, corresponsalías, empresas de servicios financieros”, que también podrían ser incorporados a la Caja Bancaria, añadió.
Para Steffano, hay una necesidad de educación financiera. En eso el gremio proyecta trabajar en conjunto con el gobierno y la Asociación de Bancos Privados, que “no es el enemigo”.
Añadió: “Tenemos que educar a los compañeros, tiene que ser gente especializada. No podemos hacer que te vendan préstamos en la farmacia. Yo en el banco no puedo vender remedios”.