• Cotizaciones
    jueves 05 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Alberto Podestá

    Sr. Director:

    A edad provecta, ya que hace dos meses había cumplido 91 años, murió en Buenos Aires el 9 de este mes el cantante de tangos Alberto Podestá, una de las grandes figuras de la llamada “época de oro” del género: los inigualables cuarenta.

    Sanjuanino de origen, vivía en la capital argentina desde niño y, ya adolescente, llegó a actuar con una orquesta de primera categoría, la dirigida por Miguel Caló. En ese momento, su nombre artístico era Juan Carlos Morel. Luego, con 17 años, pasó a integrar el elenco de Carlos Di Sarli, quien decidió que en adelante sería conocido como Alberto Podestá. Él en realidad se llamaba Alejandro Washington Alé Podestá.

    Con el correr del tiempo, su carrera fue prolongándose, por su orden, en las orquestas de Pedro Láurenz, Francini-Pontier y Enrique Mario Francini, cuando este músico, violinista, y el bandoneonista Armando Pontier decidieron tomar diferentes rumbos.

    Más adelante se presentó, y también grabó, en Uruguay, Chile, Colombia y Venezuela. En Montevideo lo acompañó el maestro César Zagnoli.

    Los registros discográficos dejados por Podestá dan fe de las cualidades notables de este vocalista, que lució con singular brillo en un momento en el cual lo que abundaban eran los buenos cantores. Difícil será elegir sus mejores grabaciones entre tantas como las que hizo; sin embargo, hay una nómina mínima —por así decirlo— en la que la mayoría de los aficionados tangueros seguramente estaremos de acuerdo. Es la que sigue: “Percal”, con Caló; “La capilla blanca”, con Di Sarli; “Alma de bohemio”, su caballito de batalla más tarde, con Láurenz, y “El hijo triste”, un vals que interpretó en dúo con el pedrense Julio Sosa.

    Hasta hace muy poco, Podestá seguía frecuentando el escenario. No lo hacía por necesidad, ni mucho menos; cantaba porque llevaba el tango en el alma. Y, pese a la implacable acción del tiempo, lo hacía con decoro —nunca dio pena ni se le vio patético— gracias a su voz privilegiada y a un oficio tan sólido como largamente ejercido.

    El “gordo” Podestá era el último sobreviviente de los grandes cantores de los ‘40. También fue un hombre de bien, según surge de cuanto testimonio ha quedado de su pasaje por esta vida. ¿Qué más queda por decir? Sencillamente, expresar una inmensa gratitud por su aporte a la “música popular más profunda del mundo” (al decir palabras del escritor estadounidense Waldo Frank).

    AXA 18000

    // Leer el objeto desde localStorage