En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Bajos precios y mala calidad, una combinación letal para el trigo, que este año redujo “drásticamente” el área destinada al cultivo. Un negocio de “alto riesgo” al que muchos productores prefirieron no entrar en esta campaña de invierno y optaron por volcarse a la cebada, hacer una pradera, o pasar directamente a una soja de primera.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El precio del trigo, que hoy se sitúa en un eje de U$S 160 por tonelada puesto en planta de acopio, con lo que queda en unos U$S 140 libres, es la principal causa de este retroceso. Con ese valor, y un costo de U$S 450 a U$S 500 por hectárea para un cultivo bien fertilizado, un productor requiere de algo más de 4.000 kilos de rendimiento por hectárea para empardar las cuentas, según dijo a Campo el asesor CREA e integrante de la Mesa Nacional de Trigo en representación de Fucrea, Néstor Andrés Leguísamo. “Es mucho riesgo”, sostuvo este técnico.
Dijo que si bien ese riesgo “siempre” estuvo, entre los años 2002 y 2011 no hubo problemas por los altos precios del cereal, que junto con el buen valor de la soja generaron “euforia” en la agricultura. Desde ese año, no solo la baja en la cotización del producto, sino además una “seguidilla” de zafras con presencia de enfermedades como el DON (micotixina deoxinivalenol) o el fusarium (hongo nocivo) y la mala performance del contenido proteico en la última campaña, que provocaron dificultades comerciales con importantes volúmenes de trigo sin poderse vender de las últimas tres o cuatro zafras, fueron la causa de una nueva caída de área este año.
Las buenas condiciones climáticas que se dieron en las últimas semanas y que permitieron un avance rápido y en buenas condiciones para la siembra, hicieron prever que muchos productores podían haber decidido plantar a último momento, pero según Leguísamo, “eso no sucedió y la gente se ha quedado quieta”. Comentó que no es posible cubrirse frente a estos problemas debido a que los seguros disponibles no abarcan aspectos relacionados con la calidad, ni tampoco existe ningún soporte oficial para esos casos.
Leguísamo señaló que luego de una “seguidilla muy negativa” que ha ido desestimulando a los agricultores el área de trigo “volvió a quedar en su lugarcito del litoral”.
Frente a la consulta de Campo sobre si ve factible que el cultivo pueda volver a crecer, sostuvo que eso dependerá casi exclusivamente del precio del cereal a escala internacional. Comentó que si algo sucediera en Rusia o en Europa que provocara una “disparada” de unos 50 dólares en el precio, “hay gente que sale a sembrar, sin dudas”, afirmó.