Nº 2199 - 10 al 16 de Noviembre de 2022
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEstos 50 años de Búsqueda nos inclinan a posponer el rumbo que teníamos previamente definido para nuestras habituales entregas semanales, las que —por lógica— apuntaban al inminente comienzo del Mundial de Catar y a la fase final de la preparación de nuestra selección para ese magno evento. Y preferimos, en cambio, dedicarla al somero repaso de los mayores logros futbolísticos que se han dado en este medio siglo ya transcurrido.
Caben empero algunas precisiones previas. Quien esto escribe ha sido lector de Búsqueda prácticamente desde la primera hora y tiene en claro que el enfoque de la actividad futbolística no ha estado tradicionalmente entre las preferencias de sus editores, centradas sobre todo en un par de los mal llamados deportes menores, como el tenis o de forma prioritaria el golf, cubiertos por calificados especialistas como Mauricio Delgado y Eduardo Payovich. El fútbol solo era tratado esporádicamente, en columnas a cargo de periodistas de la talla de Juan Ángel Miraglia, Juan Carlos Paullier y Antonio Pippo (el mismo que nos deleita semana a semana desde su erudita columna La aventura del tango). Tenemos, pues, el generoso privilegio de darle una mayor continuidad al análisis del deporte que acapara la mayoritaria atención de nuestra afición.
¡Comencemos por el repaso de los mundiales! Desde la fundación de Búsqueda se disputaron 12, y nuestra selección accedió a la ronda final solo en siete oportunidades: Alemania 1974; México 1986; Italia 1990; Corea del Sur-Japón 2002; Sudáfrica 2010; Brasil 2014; y Rusia 2018. En total jugó 30 partidos. En Alemania y Corea del Sur quedó eliminado en la fase de grupos; en México llegó a octavos, pero lo eliminó Argentina; y lo mismo ocurrió en Italia, cayendo ante el dueño de casa.
En las tres últimas ediciones (en el “ciclo Tabárez”) el camino celeste fue más largo. Así, en Sudáfrica 2010, tras clasificar en su grupo (con Francia, Sudáfrica y México) en octavos de final venció a Corea del Sur, luego en cuartos a Ghana en la tanda de penales (con la recordada culminación del Loco Abreu); en la semifinal cayó ante Países Bajos; y en el partido por el tercer puesto perdió ante Alemania. En el Mundial siguiente (Brasil 2014) clasificó en su grupo, cayendo en su debut ante Costa Rica y ganándole luego a Inglaterra (con aquella recordada reaparición de Luis Suárez) y luego a Italia. En octavos de final quedó eliminado por Colombia. En cuanto al último Mundial que disputara (Rusia 2008), clasificó invicto en su grupo derrotando a Egipto, Arabia Saudita y al anfitrión, Rusia. En octavos derrotó a Portugal, cayendo luego ante Francia en cuartos de final (igual, ¡fueron cuatro victorias al hilo en un Campeonato del Mundo!).
También en este último medio siglo nuestras selecciones participaron en varias ediciones de la tradicional Copa América (es el máximo ganador, junto con Argentina, con 15 títulos). En este período Uruguay la obtuvo en cuatro oportunidades: en 1983, en Brasil; 1987, en Argentina; 1995, en nuestro país; y 2011 nuevamente en el vecino del Plata. En la primera, en la fase de grupos, ganó sus dos cotejos de local (2-0) ante Chile y (3-0) ante Venezuela y también de visitante le ganó a Venezuela (2-1), perdiendo únicamente ante Chile (0-2) en Santiago. En la fase semifinal clasificó ante Perú (ganó en Montevideo y empató en Lima), en tanto Brasil hizo lo mismo en la otra serie, ante Paraguay. La final nos enfrentó con Brasil. En el primer partido en Montevideo fue victoria Celeste por 2 goles a 0, en tanto en la revancha en Bahía fue empate 1-1, con aquel recordado gol de cabeza del Pato Aguilera (fue la segunda celebración en Brasil después de Maracaná).
La edición de 1987 se disputó en Argentina, y Uruguay ingresó directamente a la semifinal, como campeón de la edición anterior. En esta instancia hubo dos partidos: Chile le ganó a Colombia y, en el Estadio de Núñez, Uruguay venció a Argentina (ganadora del Mundial de México, un año antes) por 1 a 0, con aquel memorable gol de Antonio Alzamendi. A la final llegaron Uruguay y Chile, y fue victoria Celeste con un gol de Pablo Bengoechea.
La siguiente consagración fue en 1995 en nuestro país. Uruguay ganó el grupo A derrotando a Venezuela y a Paraguay y empatando con México. A la siguiente fase accedieron Uruguay, que derrotó a Bolivia (2-1), Brasil, que eliminó a Argentina por penales, Colombia y EE.UU. En las semifinales fue victoria Celeste ante Colombia (2-0) y de Brasil ante EE.UU. (1-0). El partido final entre Uruguay y Brasil terminó igualado en un gol por bando (el nuestro, que fue el del empate, mediante un tiro libre de Pablo Bengoechea). Hubo definición por penales y la victoria fue para Uruguay. Anotaron todos los ejecutantes celestes: Francéscoli, Bengoechea, Herrera, A. Gutiérrez y S. Martínez; y Tulio falló el suyo para Brasil.
La última consagración fue en la Copa América del año 2011, en Argentina. En la primera fase nuestra selección empató con Chile y Perú y venció a México. En cuartos de final clasificaron Uruguay (que eliminó a Argentina), Paraguay (que eliminó a Brasil), Perú y Venezuela. En la fase semifinal Uruguay derrotó a Perú, y Paraguay, a Venezuela. La final marcó una rotunda supremacía Celeste, que venció a Paraguay (3-0) en una contundente exhibición futbolística, llegando así al título 15.
Siempre en el plano de selecciones, cabe recordar la obtención de la primera (y hasta ahora única) Copa de Oro o Mundialito, que entre los últimos días de 1980 y principios de 1981 se disputó en Montevideo, conmemorando el medio siglo de la primera Copa del Mundo y también del Estadio Centenario. Participaron, además de la nuestra, aquellas selecciones que habían ganado alguna vez ese torneo: Argentina, Brasil, Italia y Alemania (Inglaterra desistió y en su lugar fue invitada Holanda). Se conformaron dos series: una con Argentina, Brasil y Alemania y otra con Holanda, Italia y Uruguay. A la final llegaron Brasil y Uruguay y la victoria fue para nuestro representativo (2-1), convirtiendo Victorino el gol del triunfo. Cabe acotar que, tras la lógica euforia por esta conquista —que se mantiene incólume, pues no hubo ninguna otra edición a posteriori— apenas unos meses después esa misma selección no pudo clasificar para el Mundial de España en 1982.
En esta somera evocación deben destacarse también las conquistas de los dos principales y tradicionales equipos de nuestro país en torneos de clubes en el continente americano. Cabe recordar que, con anterioridad, Peñarol —pionero en la creación de la Copa Libertadores de América— había ganado las dos primeras ediciones en 1960 y 1961 y repitió luego en 1966. En tanto que Nacional había obtenido su primer lauro en 1971, venciendo a Estudiantes de la Plata.
Con Búsqueda ya en circulación, ambos sumaron otros lauros a su rico historial. Así, en 1980 Nacional obtuvo su segunda copa ante el Internacional de Porto Alegre. Empató sin goles como visitante y ganó la revancha en Montevideo con un gol de Victorino. En 1982 fue otra vez el turno de Peñarol, que tras empatar en Montevideo ante Cobreloa lo venció en la revancha en Santiago de Chile, con un gol de Fernando Morena. Cinco años después, en 1987, el aurinegro obtuvo su quinto y último título ante el América de Cali, en un desempate en Santiago de Chile, con un agónico gol de Diego Aguirre. Y el último lauro en esta competencia data del ya lejano año 1988, cuando Nacional obtuvo su tercer título venciendo a Estudiantes de la Plata. Había perdido en Rosario por mínima diferencia, pero ganó holgadamente (3-0) la revancha en Montevideo.
Si quienes hoy dirigen este semanario nos permiten seguir en este trillo (que ya supera largamente el segundo centenar de columnas) ojalá podamos —Catar mediante— sumar algún éxito más a esta lista tan extensa.