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    martes 04 de junio de 2024

    CSI: “Con pienso y talento uruguayo estamos agregando valor al mundo”

    Con 43 años de trayectoria, la empresa ha “transformado el paisaje” del Uruguay con sus obras de ingeniería y arquitectura y ha exportado conocimiento a más de 30 países de los cinco continentes. Hoy su desafío es convertirse en una empresa global con el baricentro en el hemisferio norte

    Joaquín Cabrera aún tiene fresco en su memoria las veces que, siendo un niño, mientras hacía ruta con su padre, Arandú, él le señalaba las obras que había hecho su empresa. “Este silo lo hicimos nosotros, aquel molino también”, le decía quien además de su padre era el fundador de CSI, empresa de ingeniería y arquitectura. “Ver la pasión y el empuje que tenía papá me hacía pensar que hacer todo eso debía ser espectacular. Por eso, siempre quise ser ingeniero”, comenta a Trayectorias Joaquín, hoy gerente general de CSI, empresa fundada en 1980, que desde el principio tuvo una empresa hermana, Ciemsa. Sus fundadores fueron Arandú Cabrera, Luis García Ferrés y Carlos Trambauer, tres ingenieros que hasta entonces habían trabajado en Saman, pero que decidieron independizarse y fundar una empresa de servicios de ingeniería.

    “Estaban convencidos de que había oportunidad para crear una empresa de ingeniería de calidad, que se diferenciara en el mundo”, señala Joaquín. Hoy CSI cuenta con 400 colaboradores, que desde el centro de excelencia en Uruguay exportan conocimientos para el resto del mundo, sobre todo Estados Unidos, donde la empresa cuenta con tres oficinas, además de una en Paraguay. “El sueño siempre fue llevar la ingeniería y la arquitectura de Uruguay al mundo, que no solo exportemos jugadores de fútbol o commodities o tecnología”, afirma, al tiempo que subraya: “La ingeniería y la arquitectura uruguayas son de primer nivel”.

    De hecho, en la actualidad la exportación de conocimiento de CSI ha llegado a más de 30 países y a lugares recónditos como Kosovo, Líbano, Myanmar, Mozambique y Angola. Todo esto sin perder su lugar de referencia en Uruguay. “Lo que me pasaba con mi padre, cuando íbamos en la ruta, me pasa ahora con mis hijos, les voy mostrando: ‘Esto lo diseñamos nosotros, aquello también’. Hemos transformado el paisaje del país. Es un orgullo total”, afirma. De esto, de la red de centros de excelencia pensada en Latinoamérica, del mercado exterior y del cambio de eje de la empresa para los próximos años dialogó Joaquín Cabrera con Trayectorias. Aquí, tramos de la conversación.

    CSI fue la primera empresa uruguaya y la segunda en Latinoamérica en contar con Spot, un robot inteligente, con el objetivo de automatizar el gerenciamiento de obras

    ¿Cuándo se incorporó a la empresa?

    Empecé en Ciemsa en 2002, trabajando en el Centro de Operaciones, y me pasé a CSI en 2003, al contrato de relevamiento estadístico de tránsito, un contrato que todavía tenemos, asociado a relevar el tránsito en todas las rutas nacionales. Pero en realidad estoy en la empresa desde que nací, la viví desde chico. Me acuerdo de la pasión de mi padre por lo que hacía. Con papá entendíamos que para poder agregar más valor a la empresa era bueno tener alguna experiencia afuera. En 2009 me fui al exterior, estuve en Estados Unidos y Chile, fui parte en una startup de movilidad eléctrica, luego estuve en una corporación como LAN, donde participé del proceso de fusión de LAN y TAM, y volví en 2013. Papá falleció en 2012. Soy gerente general de CSI desde 2018. Ese año, junto con mi madre y mis hermanos, impulsamos un cambio accionario en el cual aumentamos nuestra participación en la empresa e invitamos a nuevos socios (Brandon Kaufman, Jacinto Durán, Javier Durán, Leonardo Maccio, Pablo Schenone)a formar un nuevo equipo de gestión. También junto a la familia Fernández Linares establecimos un nuevo directorio y empezamos una nueva etapa.

    ¿Cuáles son los rubros en los que opera CSI?

    CSI es la principal empresa de ingeniería y arquitectura del país, es una referente en América Latina y tiene presencia global. Hemos hecho miles de proyectos en más de 30 países. La gran ventaja que tenemos es nuestra capacidad de proveer soluciones integrales. Hoy cualquier obra de infraestructura, industria o edificaciones no solo plantea un problema desde la ingeniería o la arquitectura, sino que requiere una visión mucho más holística y amplia, dado el impacto que tienen estos proyectos en el ambiente y en la comunidad, además de las complejidades propias. Hoy somos más de 400 personas trabajando, especializadas en 15 disciplinas. Entonces, para cada proyecto armamos equipos combinando esas disciplinas para darles soluciones integrales a los clientes. CSI es la única empresa en Uruguay que ofrece esto y lo aplicamos en tres sectores: de infraestructura vial y tránsito, industrial y edificaciones y de infraestructura hidráulica, de saneamiento y de ambiente.

    A su vez, prestamos nuestros servicios desde las etapas tempranas hasta el final, pasando por el diseño conceptual, los permisos, el diseño de detalle, el gerenciamiento de obra, hasta la etapa de operación.

    O sea que nunca se desentienden del cliente.

    Esa es la idea, porque justamente es el valor que los clientes encuentran en nosotros. Es un único punto de contacto, un único responsable, que da soluciones integrales. La alternativa es recurrir a distintas empresas para que se encarguen de cada aspecto. Acá le resolvemos todo, somos multiespecialistas, lo que es es una gran ventaja.

    Proyecto químico de proceso confidencial en el centro de Estados Unidos

    ¿En el exterior ofrecen los mismos servicios?

    Sí, exportamos talento a más de 30 países, siguiendo a clientes globales y también apalancándonos en nuestras oficinas en Paraguay y en Estados Unidos. Lo que pasa es que Uruguay es un mercado que limita el crecimiento. Es inviable mantener una empresa de ingeniería de 400 personas basada solo en el mercado uruguayo. Nosotros siempre entendimos que la forma de crecer estaba en el exterior, por eso desarrollamos clientes globales, fundamos una oficina en Paraguay y en 2020 tomamos la decisión estratégica de armar CSI USA Group. De esta manera buscamos desarrollar un vector de crecimiento para exportar talento latinoamericano sin límites.

    Entonces, fundamos un holding en Estados Unidos y compramos una empresa en Pittsburgh, que funcionaba desde la década de los 70. A su vez, nos asociamos con americanos y fundamos otra empresa, que está en Chicago, y luego pusimos una oficina en Los Ángeles. Estas empresas ya tienen sus clientes, entonces las hacemos crecer con base en el conocimiento que se exporta desde Uruguay. Un holding que tiene a disposición 400 personas se anima a crecer. Lo que pasa en Estados Unidos es que las empresas no se animan a crecer porque no consiguen ingenieros. Allá los ingenieros salen de facultad y quieren trabajar en Google, Facebook, se van a otra industria.

    Entonces, Estados Unidos es un mercado clave para nosotros. Para servirlo, estamos haciendo crecer la red de centros de excelencia en Uruguay, Argentina y Paraguay. Si necesitamos alguna expertise que no tenemos en Uruguay, la podemos tener en Argentina, por ejemplo.

    En el futuro, esta red de centros de excelencia no solo servirá a Estados Unidos sino también a Canadá y Europa.

    Otra cosa que es clave del exterior son los clientes globales, principalmente los multilaterales, a los cuales nos costó muchísimo llegar, pero, una vez que logramos entrar, nos conocen y ven cómo trabajamos, quieren llevar nuestro nivel de calidad a todo el mundo. Entonces, vía a estos clientes trabajamos hoy en Nicaragua, Costa Rica, Mozambique, Kosovo, Líbano, Albania, Haití, El Salvador, por mencionar solo algunos ejemplos.

    Fundadores de CSI: Carlos Trambauer, Arandú Cabrera y Luis García Ferrés

    ¿Cuáles son los valores de la empresa?

    Son tres: la innovación, la excelencia y el compromiso. Son claves para la empresa y una de las cosas más importantes que nos transmitieron los fundadores.

    Los tres sabían que hay que hacer las cosas bien, hacer que las cosas sucedan y agregar valor para que las cosas funcionen. La excelencia es algo que no se negocia. Este año ganamos el Premio Nacional de Calidad, que justamente está dado por este valor. Tenemos claro que hay que hacer que las cosas pasen, y eso requiere compromiso.

    También sabemos que la única ventaja competitiva a largo plazo es el valor que agregamos, la innovación. Por eso estamos invirtiendo siempre en tecnología. Esa cultura es un diferenciador de la empresa. Si a esa cultura le agregás gente de primera y procesos, la cosa funciona.

    ¿Cuáles son las obras más emblemáticas que han hecho en Uruguay?

    En Uruguay hemos estado en casi todos los proyectos grandes, ya sea como diseñadores, servicios de ingeniería, de arquitectura o gerenciamiento de obra. Hemos estado en las tres plantas de celulosa, en los principales proyectos industriales, como recientemente en el Ferrocarril Central. También, en gran parte de la duplicación de rutas, como la ruta Montevideo-Punta del Este y Montevideo-Colonia, y en varias de las que están en construcción hoy. También, en casi todas las terminales portuarias del país. Desde los inicios en la década de los 80 hasta ahora hemos estado en absolutamente todos los planes de saneamiento de Montevideo. Estuvimos en el desarrollo de energías renovables (eólica, solar), hemos hecho de todo por cada rincón del país. Lo que me pasaba con mi padre, cuando íbamos en la ruta, me pasa ahora con mis hijos, les voy mostrando: ‘Esto lo hicimos nosotros, aquello también’. Hemos transformado el paisaje del país. Es un gran orgullo.

    CSI participa de las obras de duplicación de las rutas nacionales, entre ellas, la ruta Interbalnearia, desde Montevideo a Punta del Este

    ¿Y en el exterior cuáles son las obras más destacadas?

    En el exterior hemos hecho muchas cosas. Capaz la más reconocida sea la planta de arroz parboiled en China para Cofco, la principal empresa de alimento de China. La hicimos entre 2005 y 2007 y en aquel momento era la planta de arroz parboiled más grande y moderna del mundo. En Nicaragua hemos hecho todo el plan de escuelas, en Angola instalamos casi 70 plantas potabilizadoras, trabajamos en el Plan Maestro de transporte de Paraguay, hemos desarrollado más de 50 proyectos en México y estamos trabajando en 20 estados en Estados Unidos. Por ejemplo, ahora estamos diseñando una planta de etanol, una de biomasa y una de hidrógeno verde en Iowa, Texas, Indiana y Missouri. Es fantástico cómo con pienso y talento uruguayo estamos agregando valor al resto del mundo.

    ¿Hoy la cartera de clientes es mayor en el exterior o en Uruguay?

    Hoy es más en el exterior. Hace cinco años era al revés: 80% de Uruguay y 20% del exterior. Hoy es entre 60% y 70% del exterior y el resto es de Uruguay. Y vemos que cada vez va a ser mayor en el exterior, principalmente Estados Unidos. Trabajamos en todo el mundo desde Uruguay.

    Estación de bombeo de Punta Carretas

    ¿Cuál es el secreto del éxito?

    Para mí, no hay un secreto para el éxito. Lo que nos ha pasado a nosotros es una combinación de tres cosas. Primero, tener una cultura con valores arraigados y una visión fuerte. En nuestro caso, fue el sueño de llevar la ingeniería y la arquitectura de Uruguay al mundo, que no solo exportemos jugadores de fútbol, commodities o tecnología. Segundo, haber conformado el mejor equipo, con profesionales de primera en el plano personal y en el profesional, que son referentes en su disciplina, que creen en la visión, la empujan con esfuerzo e inteligencia, y hacen que las cosas pasen. El tercer punto es la gestión. Tenemos un sistema de gestión muy desarrollado, destacado por el Premio Nacional de Calidad, que soporta todo lo anterior y nos transforma en una organización de alto desempeño.

    ¿Cómo visualizan a la empresa en los próximos cinco años?

    Es una buena pregunta. La visualizo bien distinta a como es hoy. Hoy es una empresa que está centrada en Uruguay y desde donde trabajamos para el mundo. Pero me la imagino al revés: una empresa global uruguaya, que sea líder en Estados Unidos, Canadá, Europa y que tenga en Latinoamérica el soporte para poder exportar ese conocimiento. Me la imagino con Estados Unidos grande y con centros de excelencia por toda Latinoamérica, en Uruguay, Argentina, Paraguay, Colombia y quizá uno en Costa Rica. Esa es la visión que estamos persiguiendo. La idea el año que viene es comprar tres o cuatro empresas más en Estados Unidos, de forma de acelerar el proceso de crecimiento y multiplicar la empresa por tres en los próximos cinco o siete años. A CSI la veo con el baricentro en el norte, en vez de en Uruguay.

    Trayectorias
    2023-12-19T12:04:00