• Cotizaciones
    jueves 12 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Carta a mi sangre

    Poema inédito de Daniel Vidart

    Delgado río rojo de mi sangre, eres

    la viviente hidrografía de mi cuerpo y en él,

    en su cauce de músculos

    y nervios,

    repartes las aguas que del corazón descienden,

    que el latido estruja con su puño en rítmico aleteo

    de noria sumergida.

    Caminas cambiando de colores

    camaleón viajero de la especie,

    transitas por elásticos canales,

    dibujas países

    debajo de la piel,

    recorres victoriosa la hermosura

    escondida en los hondos terciopelos

    de mi arcaica biología animal

    y se te advierte

    en el pulso y sus discretos relojes arteriales,

    fabricando sin pausa la vigilia,

    llenando los panales con las mieles

    del sueño,

    goteando en la clepsidra de las horas.

    Eres la madre de las vísceras,

    la miel de las colmenas vasculares,

    el jugo de las uvas que maduran

    goteando en los espacios interiores,

    y así sol tras sol, luna tras luna, asumes tus oficios

    de émbolo sin prisa, de ofidio repartido

    por todo mi cuerpo transitorio

    vestido por un traje de luz tibia

    y tenues lentejuelas.

    Visitante de cuevas, de vasos capilares,

    acequia intermitente de la vida,

    motor salobre nacido del Océano

    que diriges mis pasos por la Tierra,

    un día

    correrás lentamente,

    te asomarás apenas en el temblor de mis muñecas grises

    y bajarás más bien como un derrumbe,

    como un alud de sordos materiales,

    como un triste reptil

    jadeando a las orillas de un pantano.

    Mi corazón colgará su ciruela taciturna

    del árbol deshojado de mi pecho

    y entonces

    ya no serás la flecha de oro, la exacta puntería,

    la lanzadera que teje un manto vivo

    sino un cansado surtidor, un alquitrán viscoso,

    un raído murciélago, cegado

    por el rayo final del desconsuelo.

    Y te irás coagulando en el sistema

    de tu red convertida en telaraña,

    haciéndote raíz

    en busca inexorable de la tierra

    y después geología, veta en el granito,

    roca congelada por el soplo

    de la muerte.

    Pero, entretanto, mantén la forma de estas manos

    que se abren con tu savia como estrellas,

    que señalan los puntos cardinales,

    que apuntan a las diarias injusticias y a las que llevan siglos,

    que procuran

    transformar el mundo en el lugar de todos,

    que trabajan, que acarician,

    que empuñan tu insignia de rubíes.

    Sangre mía, una gracia

    solamente te pido:

    guía al humilde lápiz, con que yo, el poeta,

    te escribo en esta noche sin velas ni luciérnagas.

    // Leer el objeto desde localStorage