Luego del “pico” de ventas que desató la fiebre mundialista, las casas de electrodomésticos están sintiendo un “freno” en las ventas y prevén que el segundo semestre sea difícil para su negocio, que enfrenta costos crecientes de importación, de funcionamiento y márgenes “muy afinados”. De hecho, algunas empresas del giro se han venido ajustando en los últimos años, reduciendo la cantidad de locales y el personal, a la vez que tercerizaron servicios de logística y asistencia técnica.
Una de las firmas tradicionales del sector, Motociclo, se presentó la semana pasada a concurso de acreedores “asfixiada” financieramente. En 2017 había tenido ventas por US$ 55,6 millones, la mitad que en 2013; hacía años que registraba pérdidas y a marzo de 2018 acumulaba una deuda con el sistema financiero de US$ 34,4 millones, consta en la memoria explicativa presentada a la Justicia concursal.
El futuro de la empresa es “complicado”, señalaron fuentes del mercado consultadas por Búsqueda, un escenario que también auguran desde el sindicato de trabajadores del sector comercial: cerrará “en uno o dos meses”, afirmó ayer miércoles 5 el dirigente Carlos Baiz en El País.
El año pasado se trajeron unos 142.000 equipos de aire acondicionado, 137.000 cocinas, 128.000 lavarropas, 110.000 refrigeradores de dos puertas, 114.000 microondas, 42.000 termotanques y 15.000 secarropas, por ejemplo.
La venta de estos bienes durables se reparte prácticamente en partes iguales entre las casas especializadas y las grandes superficies.
El sector no tiene sobrestock de mercadería dada la espalda financiera que ello requiere y el corto tiempo entre que el importador de los electrodomésticos hace el pedido y lo coloca a la venta.
Entre 2014 y 2015 el consumo se había retraído, en parte por la menor predisposición a la compra ante el efecto de la suba del tipo de cambio en los precios y en el poder adquisitivo medido en esa moneda. En años posteriores el sector recuperó su nivel de actividad, aunque no de manera uniforme de acuerdo a la encuesta de ventas que realiza la CNCS.
En enero-junio las casas especializadas aumentaron 16% la facturación —en promedio— frente a igual lapso de 2017. En todo el año pasado el incremento había sido menor (6,3%).
Pero dentro del rubro la evolución no fue pareja, ya que la baja actividad de algunos competidores y la reducción de puntos de venta (Motociclo cerró 11 en los últimos años) favoreció a otros comercios del ramo.
Barraca Europa incrementó 50% sus ventas en enero-julio, informó a Búsqueda su gerente general, Tabaré Suárez. En ello incidió una fuerte apuesta al e-commerce, la ampliación de la oferta de marcas, la promoción por el Mundial de fútbol y la captación de clientes que antes les compraban a otros comercios.
La venta de electrodomésticos en los supermercados creció 12,2% en enero-junio; lo había hecho 10,2% en todo 2017, según la CNCS.
Algunas de las cadenas consultadas tuvieron incrementos mayores. El gerente de MultiAhorro Hogar, Marcelo Bessio, dijo que el crecimiento fue de en torno a 25% porque “innovaron y se reinventaron permanentemente” con promociones, marcas propias y planes de recambio.
El director de Hipermercados Géant, Álvaro Zarauz, dijo que el crecimiento del primer semestre fue a “tasas no muy altas”, con un “pico” de ventas por el Mundial de Rusia. Acotó que los precios de los electrodomésticos han ido reduciéndose dado el avance tecnológico, así que para aumentar los ingresos los comercios deben colocar más unidades.
Las perspectivas no son muy alentadoras hacia delante.
La venta de electrodomésticos en los supermercados creció 12,2% en enero-junio; lo había hecho 10,2% en todo 2017, según la CNCS.
“En agosto tuvimos la variación positiva más chica del año; (la venta) sigue creciendo pero a menor ritmo. Son señales de que se viene frenando un poco”, afirmó Suárez. A su juicio, no solo el aumento del valor del dólar en las últimas semanas afecta la confianza de los consumidores, ya que también inciden el incremento del desempleo y del costo de vida en general.
Zarauz prevé un “enlentecimiento o retracción” del consumo en esta segunda mitad del año y aseguró que 2019 es una “incógnita”. Eso, en parte, por el posible impacto en Uruguay de la reciente aceleración de la depreciación de la moneda argentina.
Bessio afirmó que el mercado está “muy delicado” y que los problemas en la economía argentina traerán dificultad para las tiendas de la cadena en el litoral del país; la situación “puede volverse cuesta arriba”.
“Cachetazos”.
Varias casas del rubro han ido achicando el espacio físico en sus locales destinado a los electrodomésticos, para optimizar la rentabilidad. Esa estrategia también fue la adoptada por Barraca Europa, que en relación con 2015 redujo a la mitad sus locales (de 10 a cinco) y disminuyó la plantilla de 220 a 114 empleados. “Hoy no se puede soportar un espacio de más de 500 metros cuadrados solo con ventas de electrodomésticos, por el nivel de los costos operativos”, explicó Suárez. Agregó que si bien ese rubro sigue siendo su corazón, la firma busca crecer en otros negocios (música, equipamiento para el hogar, instalación de sistemas de aire acondicionado).
Se refirió al crecimiento de los costos operativos —que estimó en 12%— y de financiamiento como uno de los principales problemas del rubro. “Entre (el aumento de) la Tasa Consular, la tasa global arancelaria a las importaciones y el timing de desembolso de anticipar IVA, IRAE, hace que cuando uno vende el producto ya pagó a la fábrica los impuestos recuperables y no recuperables. ¡Ya se pagó todo! (...) Cuando uno rema y aparecen cachetazos internos y externos, no es solo gestión. Hay muchas variables que pegan. (…) Otra es el costo adicional de la inclusión financiera, que lo asume el comercio unilateralmente, porque el 95% de las ventas son a crédito y no vimos reducción de aranceles”.
Varias casas del rubro han ido achicando el espacio físico en sus locales destinado a los electrodomésticos, para optimizar la rentabilidad.
Bessio también se refirió a la suba de costos, al “cuidado permanente” de gastos y la búsqueda de “eficiencia en cada línea” de negocio. MultiAhorro Hogar tiene 22 puntos de venta de electrodomésticos (ocho en el interior del país), entre las tiendas instaladas en los shoppings y dentro de la cadena Ta-Ta.
El ejecutivo destacó la “sinergia” y “potenciación” con los supermercados, que permite mejorar los números de un sector que maneja “márgenes muy afinados”.
Asfixia.
Motociclo daba pérdida desde hace años: en el último ejercicio, a marzo de 2018, fue de US$ 21,3 millones.
La empresa comenzó como fabricante e importador de rodados en 1961 y se reconvirtió a la importación en 2002, agregando el rubro de electrodomésticos, entre otros. Llegó a tener 37 locales, de los cuales hoy conserva 26 y un centro de distribución.
Su última reestructura fue en julio pasado, informó Motociclo en el escrito presentado en el marco de un concurso de acreedores que deberá corregir algunas cuestiones formales para ser aprobado. “La empresa se encuentra doblemente asfixiada, no obtiene créditos ni recibe el producto de sus ventas”, alegó. Por ello, señaló, no puede “mantener un stock de mercaderías suficiente para contar con una facturación que permita atender las obligaciones corrientes”.
Motociclo emplea actualmente a cerca de 280 trabajadores.