No. No se trata de una fotografía para un prontuario.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSe trata más bien de las variadas fuentes desde las que surgen cotidianamente sugerencias para que el gobierno le hinque el diente a la inflación en auxilio de los consumidores uruguayos, tan golpeados como los chilenos, brasileños, colombianos, franceses, holandeses, malayos y vietnamitas por la crisis global que todos conocemos.
Aunque parece que hay algunos, si no muchos, que creen que se trata de un asunto interno y, si les duelen las muelas a los malayos, que se la banquen, a mí qué me importa.
Tanto es así que parece que el anuncio del presidente el lunes pasado no le sirve a nadie. Es curioso: se trata de enfrentar la inflación con fondos no previstos que la superen. Si la inflación es ocho y te aumentaron siete, con dos más la pasás, y la guita te alcanza para comprar lo que te sale más caro con más plata en el bolsillo.
Pero no.
Lo del “frente” viene por el FA, desde donde surgen cada día voces airadas que acusan al gobierno de insensibilidad, crueldad manifiesta, desprecio por los que sufren, y aliento a los que luchan. Hay que aprontarse para unos discursos el 1º de mayo que harán saltar las lágrimas y aturdirán los tímpanos a grito pelado.
Hay que castigar a los ricos y sacarles la guita que están ganando con la soja y el trigo para repartirlo en las ollas populares, hambrientas de porotos para el guiso. Subsidiar los aportes solidarios con una emisión generosa (el know how de Alberto, el de la vereda de enfrente, es el ejemplo que hay que seguir), duplicar las asignaciones familiares, rebajar el precio abusivo de los combustibles, no importa si el petróleo está a 100, y decretar el fraccionamiento de los productos esenciales con una cláusula especial: si vas a comprar un kilo de fideos, te dan un kilo y medio, fraccionando la bolsa de al lado, pero siempre por el precio de un kilo. ¿Por qué no un kilo y 750 gramos?
Y lo de “perfil” porque el perfilismo es el deporte de moda, que se viene practicando en todas las tiendas, opositoras y gubernamentales, qué también.
Unos días antes del anuncio presidencial, los muchachos de Ciudadanos, despegándose de la patota sanguinettista, que los tiene relegados en un rincón de la sede del partido, fueron a verlo al presidente con sus propias ideas y propuestas. Todas sencillas y de fácil aplicación. Estos muchachos propusieron, entre otras maravillas —esto no es broma—, aumentar un 20% las asignaciones de la Tarjeta Uruguay Social y prestaciones del BPS, duplicar por cuatro meses los $ 1.200 que reciben los beneficiarios de la asignación Tuapp y reducir el IVA de ciertos productos de la canasta básica. ¿Les parece poco? Claro que lo es. Por eso, además, propusieron un bono especial para los jubilados sumergidos, un acuerdo voluntario de precios a acordar con los empresarios y, a modo de frutilla encima de la torta, una modificación del límite de 8% y 10% aplicado a deducción por gastos deducibles de IRPF.
El presidente les dijo “muchas gracias, señores, hasta más ver”, pero a la salida de la Torre Ejecutiva los dos delegados de Ciudadanos tuvieron sus 15 minutos de fama, declarando y explicando las maravillas de su plan ante las cámaras de televisión, las que, con la generosidad que las caracteriza, replicaron las filmaciones en todos los informativos de la tardecita, y por laaargo rato todo el Uruguay vio la solución a todos los problemas que causa la inflación gracias a la inteligente propuesta de Ciudadanos. Ganaron como tres votos más para el 2024. Y aguante Batllistas, que a ustedes no se les cae ni una idea.
Ahora, desde otras tiendas gubernamentales u opositoras, se viene otra andanada de propuestas, como serán, por ejemplo, las de cobrar $ 10 pesos a todos los vehículos que se detengan en los semáforos de la rambla entre las 8 y las 11 de la mañana y $ 5 a los que se detengan en los semáforos de Millán, General Flores y 8 de Octubre en la misma franja horaria (que paguen más los que más tienen), el alquiler de paraguas en las plazas Libertad e Independencia los días de lluvias y tormentas sorpresivas (a $ 20 la media hora) y la creación de un impuesto a la portación de mates y termos en los lugares públicos en los fines de semana ($ 5 el mate y $10 el termo), todo ello destinado a la creación de un fondo solidario para el combate a la crisis.
Cada uno que vaya con una de estas ideas a visitar al presidente Lacalle en la Torre Ejecutiva se asegurará los correspondientes minutos frente a las cámaras, resaltando su perfil solidario y generoso, lo que los pondrá en distintos lugares en las listas de las próximas elecciones.
Ahora, eso sí, lo de poner el hombro todos juntos para buscar soluciones lógicas a los problemas que nos causa esta pandemia económica que se nos vino encima cuando estábamos saliendo de la sanitaria ni se te ocurra. Hay que mostrar quién es quién, y aunque lo que se te ocurra sea más difícil de lograr que la escapada del mago Houdini de adentro del barril que iba flotando rumbo a las cataratas, lo que importa es que te vean en la tele y que tus votantes sepan quién sos, porque el 2024 ya está ahí.
Como para el prontuario. De frente y de perfil.