El Ministerio de Defensa estudia la forma de eliminar una norma según la cual las autoridades políticas no pueden retirar de forma obligatoria a oficiales generales de las Fuerzas Armadas.
El Ministerio de Defensa estudia la forma de eliminar una norma según la cual las autoridades políticas no pueden retirar de forma obligatoria a oficiales generales de las Fuerzas Armadas.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDe la “ley orgánica militar”, aprobada en 1974, surge que el Poder Ejecutivo puede pasar a retiro obligatorio a un comandante en jefe, pero no puede hacerlo con los generales del Ejército, contraalmirantes de la Armada, ni brigadieres de la Fuerza Aérea. La base es el artículo 192 de esa ley, donde se disponen las causales de pase a retiro obligatorio y entre ellas solo se alude a máximos de años en el grado o a máximos de edad, explicó el subsecretario de Defensa, Jorge Menéndez, consultado por Búsqueda.
El gobierno chocó con esa ley días atrás, cuando analizó la posibilidad de pasar a retiro obligatorio a los contraalmirantes Federico Lebel y Manuel Burgos, ambos enfrentados y considerados por los mandos políticos como oficiales conflictivos para la institución. Ante un planteo del senador nacionalista Gustavo Penadés, el ministro Eleuterio Fernández Huidobro relató la situación el lunes 14 en la Comisión de Defensa del Senado.
“En nuestro país hay una ley tremenda, que viene del año 1974, por la que el mando superior puede destituir en cualquier momento a un comandante en jefe, pero no puede destituir a un general. Los generales, cuando son designados, adquieren una especie de título nobiliario, lo que creo que es hasta inconstitucional. Son designados por el mando superior, que es el señor presidente, más este ministro o el Consejo de Ministros —porque en el Uruguay el mando superior es colegiado— y requieren venia parlamentaria, pero no pierden su grado. Si no quieren pasar a retiro, se quedan —como dijo el señor senador Penadés— hasta el último año, y estamos hablando de un total de ocho. Esa es otra norma funesta, también proveniente más o menos de la misma época”, comentó Fernández Huidobro en ocasión de su visita a la comisión para explicar el contexto en el cual el ahora ex comandante en jefe de la Armada Alberto Caramés había pasado a retiro.
“Trataremos de enviar prontamente un proyecto de ley al Parlamento para terminar con esta situación. En la Argentina, según se me ha informado, los señores generales de todas las fuerzas, cuando son designados firman la renuncia, que queda en la caja fuerte del ministro de Defensa. En Chile son designados por un año, y cada año tienen que ser renovados en sus cargos. Lo que hay en el Uruguay es una extravagancia que nos genera muchos problemas. Repito: es más fácil destituir a un comandante en jefe que a un general de cualquiera de las tres fuerzas, y basta con que dichos generales decidan quedarse, estén en la situación en que estén, para que el escalafón quede detenido, sea cual fuere la causa”, remarcó de inmediato.