El delegado de la Liga Federal en la Mesa Política acusó al MPP y a los comunistas de proteger al líder de la 711, lo que habla “fuerte” sobre “el deterioro de la política y la democracia”
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLos diputados de la Liga Federal Darío Pérez y Sergio Mier no dieron sus votos a algunos proyectos de ley que el Frente Amplio los había mandatado a respaldar. Como castigo, un Plenario del Frente Amplio acordó suspender por cuatro meses a los legisladores y no permitir que los delegados del sector asistan a los órganos de decisión de la coalición de izquierda. Los trataron como ciudadanos “clase B”, declaró entonces Pérez a El País.

Terminada la sanción, la Liga Federal retomó sus tareas en la interna, pero el malestar de sus integrantes sigue vigente. Rober Mendieta asistió desde entonces a todas las reuniones de Mesa Política del Frente Amplio como delegado del sector liderado por Pérez y llegó a la conclusión de que en el oficialismo mantienen una “mirada hemipléjica” sobre la conducta de sus integrantes que le complicará el futuro.
En un documento que envió a Búsqueda, el integrante del ejecutivo departamental de la Liga Federal y representante del sector ante la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio cuestionó la decisión del oficialismo de mantener en sus filas al exvicepresidente Raúl Sendic y al senador Leonardo de León, ambos de la Lista 711. La permanencia de los dos “es la sombra de un futuro para nada halagüeño, el futuro en que la corrupción será institucionalizada”, escribió.
Mendieta recordó que Sendic mintió sobre su título universitario durante décadas, dejó a Ancap “quebrada” y usó de modo incorrecto las tarjetas corporativas de la petrolera. Sobre el último punto, añadió, hubo dictámenes lapidarios del Tribunal de Conducta Política (TCP) oficialista, la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep), el fiscal Luis Pacheco y la jueza Beatriz Larrieu, quien dictó su procesaminto. “Raúl Fernando Sendic Rodríguez nunca devolvió a las arcas públicas el dinero de sus reiterados peculados”, criticó el dirigente de la Liga Federal.
En cuanto a De León, señaló que también hubo un dictamen desfavorable del TCP y de la Jutep por el uso que dio a las tarjetas corporativas de Alcoholes del Uruguay, aunque luego no haya sido procesado por la Justicia penal.
“La corrupción política corrompe la democracia, a tal punto que no pocos llegan a la conclusión equivocada de que el problema es la democracia, siendo que en realidad el problema son los políticos corruptos que la corrompieron y los que encubrieron a los corruptos esgrimiendo una definición equivocada de lo que es ser ‘compañero”, dijo Mendieta. Y agregó: “Compañero y compinche no son sinónimos”.
Cuando un político comete actos de corrupción y otros lo encubren, están “traicionando” a su militancia, razonó. Es posible que ese fenómeno explique la “apatía” que perciben los líderes frenteamplistas y sus seguidores.
El dirigente de la Liga Federal sostuvo que el oficialismo “está a tiempo” de revertir el “declive ético” y el descreimiento de la militancia, para lo cual es necesario que la coalición de izquierda reaccione. Aunque tiene pocas expectativas. Para Mendieta la sanción de 17 meses que se le aplicó a Sendic y De León respondió a “una estrategia electoral, una cortina de humo y espejos para confundir”, pero “no fue por devoción a una buena administración de dineros públicos ni responde a principios éticos”.
A Mendieta le preocupa que Sendic y De León puedan obtener cargos en un eventual cuarto gobierno del Frente Amplio, porque sería como “llevarlos a la escena del crimen”. De suceder “el descrédito del Frente Amplio y la desvalorización de la democracia retomará su caída libre y la fuerza militante verá cómo, una vez más, será traicionada por parte de su clase dirigente”.
Mendieta cargó contra el Movimiento de Participación Popular (MPP) y el Partido Comunista porque, en su opinión, defendieron a Sendic y a De León. Esa postura, añadió, “habla más fuerte” sobre “el deterioro de la política y la democracia, que las 16 medidas que propuso el mismo José Mujica para defenderlas”.
El MPP presentó en marzo propuestas para “recomponer la confianza” en los políticos, aunque el oficialismo resolvió que no los va a aprobar antes del final de la legislatura. “Medidas presentadas en año electoral, más humos y espejos para colaborar con la confusión general”, criticó Mendieta.
“La corrupción en la política degrada la democracia porque el pueblo procura una respuesta antipolítica”, advirtió. “Los políticos profesionales se quejan del surgimiento de esos outsiders, en lugar de hacerse una autocrítica para entender por qué esos outsiders recogen parte del apoyo popular que antes lo tenían ellos”.
Mendieta consideró “imprescindible” que los políticos hagan autocrítica y dejen de proteger a los corruptos. “Si a la corrupción se suma una crisis de empleo, el problema se potenciaría, porque la población interpretaría que el dinero que le estaría faltando es el que se robó el político corrupto”, argumentó. “Obviamente que de ahí surge una aversión hacia los políticos, en este punto el deterioro democrático es más profundo y pagan justos por pecadores”.
Sobre el final de su carta, Mendieta dijo que la conclusión evidente de su razonamiento es que la permanencia de Sendic y De León “es la sombra de un futuro frenteamplista crítico por la devaluación ética que estaría conllevando”.