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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSiguen las discusiones sobre cómo debe ser Montevideo. No sé por dónde empezar. Me decido por la isla artificial de Punta Gorda. Creo que Montevideo no es Hong Kong ni Monte-Carlo ni Singapur, que han necesitado ganarle tierra al mar por carecer de territorio. Me inquieta saber qué pasaría si —como Gas Sayago— se interrumpiera y quedara a medio hacer. ¿Cómo se remediaría ese problema? ¿Se podrá borrar como el adefesio que fue el aerocarril a la isla de Las Gaviotas? Y otro tema: ¿por qué seguimos aceptando espejitos de colores? No nos alcanzó con el San Rafael, que está en veremos. Por eso, primero que pongan la plata y después hablamos.
Sigo con los llantos provocados por la demolición de fachadas. Ahora, de las fachadas enchastradas con pintadas no se animan a hablar, es políticamente incorrecto y va contra “la libertad de expresión”. Otras pintadas con buena intención como la del IPA no respetan la creación de quienes lo proyectaron. La de la casa de García Morales y Agraciada, ¿respeta su fachada? Ya que los argumentos de la academia no logran detener las demoliciones, ¿por qué no apelamos a que los operarios se nieguen a demolerlas? ¿Quién pagará los jornales perdidos?; otra vez el Estado o las intendencias, ¿no?
La especulación inmobiliaria, ¡qué anatema! El París que hoy admiramos, comenzó con la estrategia urbana para prevenir los motines callejeros y la posterior especulación inmobiliaria promovió las edificaciones que bordean los bulevares. Nos olvidamos de la “piqueta ilustrada” del final del siglo XIX o de la “piqueta fatal del progreso” con que comenzó nuestra rambla (hoy orgullo de la ciudad), las demoliciones de la diagonal Agraciada. Buenos Aires no sería lo que es hoy sin las demoliciones que dieron lugar a las grandes avenidas. Sí, exageraron con 9 de Julio.
Obras previstas hace años se interrumpieron y hay calles que quedaron como bocas cariadas. Constituyente, ¿por qué no terminar esa diagonal con doble vía entre bulevar España y 18 de Julio y liberar a las calles laterales del tráfico que provocó el corredor del cruce con Canelones. Ensanchar Gabriel Pereira y eliminar los desvíos al llegar a Gestido, lo que también provocó alteraciones en barrios que eran verdaderos oasis de tranquilidad dentro de la maraña urbana. Habrá que esperar 70 años, como demoró la conexión de las ex-Larrañaga y ex Rectificación Larrañaga, hoy Avda. Dr. Luis Alberto de Herrera. Situaciones provisorias que se eternizan como la terminal de ómnibus de Pocitos que interfiere en el paseo marítimo.
Lo bueno es que todos nos preocupemos por la ciudad, entonces, obvio, habrá que buscar acuerdos superando prejuicios y preconceptos.
MSE