Durante la cena Fortunato y su esposa conversaron acerca del intercambio de agresiones verbales entre la diputada Daisy Tourné y el presidente Mujica.
Durante la cena Fortunato y su esposa conversaron acerca del intercambio de agresiones verbales entre la diputada Daisy Tourné y el presidente Mujica.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCoincidieron en lo que todos coincidimos: es una vergüenza el nivel al que han bajado los intercambios de críticas y objeciones entre personas que piensan distinto, y en particular en el seno (ya llegará el día en el que se diga “en la teta”) de la fuerza política que nos gobierna.
Fortunato rumbeó para su sillón y su mujer para la cocina primero y después al dormitorio. Pero él, siempre ávido de las últimas noticias, se plantó sentado frente a la tele, para ver el informativo de cierre.
El informativista arrancó con las rapiñas del día, los choques de la jornada, los paros cotidianos, y al pobre Fortu se le iban cargando de arenita los párpados. Pero aguantaba a pie firme.
El tema era el enfrentamiento entre los chochamu de Adeom y la jefa comunal Ana Heladera, cada vez más duro y agresivo.
—“La intendenta procedió entonces a abandonar la sala de acuerdos, tales eran los gritos, abucheos y silbidos de los funcionarios que habían invadido el salón empujándose unos a otros en la asonada, ante la mirada atónita de los demás jerarcas municipales, que no atinaron a decir nada” —dijo el periodista —“ y cabe agregar un hecho por demás insólito, ocurrido horas después de este episodio: el directivo de Adeom Alvaro Toto, escribió en un blog interno del grupo radical del sindicato municipal, triunfador en las últimas elecciones, una frase que se filtró casi de inmediato a la prensa. La misma dice textualmente, y leo, con el perdón de la palabra y no sin cierto rubor, esta enana culona no nos va a ganar la pulseada, la vamos a escrachar hasta que suelte lo que le pedimos, fin de la cita, queridos telespectadores, nos vamos a tener que ir acostumbrando a este tipo de expresiones tan poco académicas que día a día aparecen en el ámbito oficial” —continuó desde su mesa de trabajo.
Fortunato no podía creer lo que estaba viendo y escuchando, cuando el periodista retomó el tema.
—“Presuntamente esta alusión tan grosera era dirigida a la intendenta, razón por la cual la consultamos telefónicamente para requerirle algún comentario” —dijo el informativista— “y ella muy gentilmente nos indicó que pensaba lo mismo, y que, en caso de que se tratara de una alusión a su persona, ella no le guardaba rencor, porque, dijo textualmente, y repito sus palabras, es un buen muchacho, pero eso sí, cuando se fuma cuatro porros seguidos tomando caña en el boliche de la esquina, es capaz de decir cualquier cosa, muchas veces lo he visto con ese estado alterado por los pasillos del palacio municipal, y temo que un día se nos caiga por la ventana de un piso alto. Tras estas palabras, la jefa comunal se negó a agregar más comentarios sobre el episodio, que ella considera cerrado” —concluyó el notero de la tele.
Cuando Fortunato ya no sabía si lo que había escuchado era cierto o lo estaba soñando, el noticiero le trajo otra sorpresa.
—En otro episodio casi simultáneo, pero no en ámbito municipal sino en el del Poder Ejecutivo, se conocieron palabras del nominado subsecretario de Economía Alejandro Antonelli, quien en el blog interno del equipo paralelo de economía que compite duramente con el del ministro Lorenzo, escribió una frase muy dura, que en pocos minutos tomó estado público. “En efecto” —prosiguió el periodista —“el futuro jerarca escribió, y cito textualmente, este galán de cuarta se cree que sacudiendo el jopo rubio estilo Robert Redford va a controlar la economía, y está muy equivocado, tenemos que decirle gordo pelotudo, andá a llorar al cuartito del fondo monetario, rata neoliberal, ya vas a ver quién manda acá, te vamos a hacer la vida imposible, vas a ver, y aquí termino la cita de estas duras palabras por las que vuelvo a excusarme, señores telespectadores, pero si no las leyera textualmente ustedes no podrían tener idea de la gravedad de estos comentarios” —volvió a disculparse el pobre hombre, y prosiguió —“tras este episodio requerimos la palabra del ministro Lorenzo, a quien presumiblemente iban dirigidas estas imprecaciones, y el secretario de Estado muy amablemente nos dijo que creía que sí, que se dirigían a él, pero que no les otorgaba mayor importancia. Cuando nos presenten, porque todavía no nos conocemos personalmente —dijo el ministro— le diré que para mí es un episodio superado, ahora, eso sí, no sé cuándo se dará esa oportunidad, porque este muchacho es un bipolar típico, y anda muy medicado, después de la próxima terapia con electroshock tal vez me acerque a él para darle algunos consejos, concluyó el ministro, disculpándose luego de no querer agregar más comentarios, para —según sus propias palabras— no echar más leña al fuego” —concluyó el informativista.
Tras esta información, se emitió una nota grabada al médico siquiatra Dr. Braulio Palcá Sograve, quien está coordinando un grupo de trabajo interno en el Frente Amplio que se encuentra estudiando estos enfrentamientos agresivos e insultantes entre figuras del gobierno. El galeno expresó en la nota, que este tipo de reacciones se atribuye a la iniciativa del presidente de evitar las reuniones y el trabajo de equipo, como ocurrió tras la trifulca entre ministros en aquel recordado consejo de ministros a principios de año. “Los diálogos directos cara a cara son mejores” —expresó el experto —“ya que permiten unas discusiones del tipo de las terapias de grupo, y generalmente quedan limitadas a los ámbitos donde se producen, pero si los protagonistas no se ven, y empiezan a usar las redes sociales para pelearse, surgen estos diálogos que en siquiatría se llaman terapias denigratorias escatológicas, donde la gente es capaz de decirse cualquier cosa. Estamos procurando” —dijo para terminar —“ensayar unos talleres de diálogo verbal directo, en los que participen delegados de todos los grupos políticos del Frente, para que puedan insultarse en privado con entusiasmo”.
Luego pasaron una entrevista a Tabaré Vázquez, en la que le preguntaron por estos enfrentamientos verbales agresivos.
—“No hay ningún problema, déjenlos que se insulten tranquilos” —dijo el ex presidente —“cuando llegue el momento de votar, no van a votar ni al Guapo ni a Pedro. Me van a votar a mí”.
Pero Fortunato no llegó a oírlo. Estaba dormido desde hacía rato.