El medio ambiente es un tema cada vez más abordado desde el Derecho, en acuerdos entre países y en reclamos entre empresas o personas, dijo la abogada Dinah Shelton, profesora emérita de Derecho Internacional de la Universidad de George Washington en Estados Unidos.
Viajó a Uruguay como asesora del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente para participar en la reunión de revisión del IV Programa de Montevideo, que tiene como objetivo evaluar la legislación ambiental y analizar necesidades futuras.
A continuación un resumen de la entrevista que mantuvo con Búsqueda.
—¿En qué situación se encuentra hoy el Derecho ambiental?
—Estamos en un momento de posibles divergencias. Hay una gran necesidad de lidiar con el cambio climático, que es un gran problema que está afectando a todo el planeta, pero todos sabemos que muchas de sus causas están vinculadas a actividades de compañías y países muy poderosos (que emiten gases de efecto invernadero y no son afines a planteos de reducirlos). Ellos quieren proteger lo que hacen. Lo vemos en Estados Unidos.
— Habla de intereses comerciales que se enredan en las cuestiones ambientales...
—Sí, de intereses comerciales, como los de grandes compañías de carbón, mineras, la industria automotriz. Todos estos poderosos actores económicos están librando una campaña para enlentecer las acciones para abordar el problema del cambio climático. Las regulaciones van a afectar sus ganancias. Esta es la tensión que estamos teniendo ahora.
—¿Las corporaciones han sido efectivas hasta ahora? Estados Unidos no adhirió a los compromisos de reducción en el pasado.
—En Estados Unidos han sido muy efectivos. Tenemos miembros del Senado que tienen que aprobar tratados que no creen que el cambio climático esté ocurriendo. No votarán ningún acuerdo que afecte a sus compañías hasta que estén convencidos de que existe. No veo cómo eso pueda ocurrir, porque parece que fuera un tema de religión para ellos.
—Durante el IV Programa de Montevideo dijo que un logro en las negociaciones de cambio climático tras años de intentos sería solo “el punto de partida”. ¿Por qué?
—Una vez que las negociaciones se hayan completado y haya un texto, tiene que ser ratificado, y una vez que se haya ratificado debe ser adoptado con leyes domésticas. Lleva tanto tiempo… No sé si las negociaciones producirán un buen acuerdo. No creo que el acuerdo sobre biodiversidad (Convenio sobre la Diversidad Biológica) sea muy fuerte.
—¿Por qué no es fuerte?
—Puedes tener a todos los países del mundo acordándolo y todavía tener niveles sin precedentes de extinciones de especies. Eso ocurre porque no es un buen acuerdo. Es demasiado calificado, todo es “según corresponda” o “bajo la normativa nacional”, entonces no tiene verdadera sustancia.
—A menudo los textos se suavizan para incluir a un mayor número de países en el compromiso.
—Bueno, pero Estados Unidos igual no lo ha firmado pese a eso.
—Los temas ambientales comienzan a figurar en acuerdos bilaterales cada vez más a menudo. ¿Por qué?
—Los países que aceptan tener una base militar extranjera en su territorio ahora están empezando a decir que quieren asegurarse de que limpien el ambiente antes de retirarse. Australia lo ha hecho, también Alemania y Filipinas. Esto es nuevo.
Los temas ambientales están captando más la atención en los acuerdos. Los países que reciben la inversión extranjera quieren negociar estos temas de antemano, porque luego las compañías que se instalen no los van a poder manipular tanto. (Los países) tendrán la protección legal del acuerdo previo. Sin ese tipo de acuerdos se le da a los inversores muchísimo poder.
—El Derecho penal lidia cada vez más con temas ambientales. ¿Por qué?
—Es en parte un reflejo de que hay mucho dinero involucrado en actividades ilegales que afectan el medioambiente, como la caza furtiva de elefantes por el marfil. Solo con decir “si matas a uno, te multaremos administrativamente” no los detendrá. Recuerdo un hombre en África que me decía: “Yo solo necesito un elefante para pagar el casamiento de mi hija, solo uno, es todo lo que quiero”. La única forma de pararlo es que, si lo hace, vaya preso y no pueda ir a la boda de su hija. Muchas de las actividades ilegales ambientales se han convertido en violentas, como la minería ilegal. Los mineros ilegales brasileños han entrado a Colombia y Surinam. Están armados, matan gente. A menos que uses el Derecho penal y refuerces la vigilancia de las fronteras, pondrás a tu población bajo un severo riesgo. Vi en Surinam a los mineros ilegales, vienen armados para mantener a otros mineros alejados y usan mercurio en la minería, lo tiran al agua, están contaminando y afectando a la gente que la consume. Hay una combinación de armas ilegales, contaminación del agua, inmigración ilegal. Debes usar el Derecho penal.
—¿El Derecho ambiental ha sido efectivo?
—Necesitamos un Derecho ambiental más integrado. Al comienzo lidiaba con las cosas como si estuvieran completamente aisladas: ley para el agua, el aire, otra de la tierra, sin mirar el conjunto. Debemos ver si la legislación es coherente y dónde están los agujeros.
—¿Sanciones fuertes solucionan problemas ambientales?
—La mayoría de los estudios en criminología dicen que no es una cuestión de qué tan serias son las sanciones, sino qué tan probable es que te agarren. Ese es el problema del Derecho ambiental: tenemos sanciones, pero no tenemos a la Policía. Esta policía ambiental no es una prioridad y no hay suficientes.
—En Uruguay la Dirección Nacional de Medio Ambiente pide a la población que denuncie violaciones, pero su capacidad de controlar todo el territorio es limitada.
—Ocurre en todas partes. Algunos problemas son complicados (como la contaminación del agua con pesticidas), porque a menos que los veas ocurriendo en ese instante es muy difícil rastrear su origen para responsabilizarlo. Piensa en las prohibiciones para importar productos peligrosos, especies exóticas y otras restricciones en el comercio. El 5% de los contenedores de los puertos son inspeccionados, es muy bajo. No tiene sentido tener sanciones severas cuando la gente sabe que el 95% de las veces no se los va a descubrir.
A menos que tengas un gobierno que de verdad lo establezca como una gran prioridad, y aun así, no deberás necesitar tanta policía ambiental si la gente entendiera las consecuencias de la contaminación. Si los productores asimilaran “si hago esto acá, alguien río abajo se verá afectado”, estarían comenzando a cambiar las cabezas.
Ciencia, Salud y Ambiente
2015-09-17T00:00:00
2015-09-17T00:00:00