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El Fondo para el Desarrollo que creó el gobierno en 2011 con parte de las utilidades del Banco República (BROU) para apoyar emprendimientos autogestionados por los trabajadores es “dinero tirado al vacío”, porque “lo único que se logra” es “dilatar el cierre definitivo” de esas empresas, según un informe en poder de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay.
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El documento, al que accedió Búsqueda, fue elaborado por la economista Ana Laura Fernández a pedido de algunos de los directivos de la gremial empresarial para utilizarlo como insumo en la política de la Cámara.
Según la profesional, esta modalidad de financiamiento de emprendimientos genera “inquietud” y “preocupación”.
“Dado que en la gran mayoría de los casos son empresas que se han fundido o que no han tenido resultado exitoso en su funcionamiento, surge la inquietud de si los proyectos que reciben el dinero tienen realmente las capacidades financieras y productivas suficientes para continuar funcionando”, argumenta.
Como ejemplo de esa situación menciona el caso de la empresa Cotrapay, que “nuevamente tiene la necesidad de solicitar otro préstamo” para poner a punto el equipamiento pese a que en 2013 recibió un préstamo por U$S 3,6 millones para comprar maquinaria y obtener capital de giro.
La economista reconoce que a través de este mecanismo “se están salvando los puestos de trabajo que se perderían en caso de que la empresa cerrara definitivamente”, porque la mayoría de estos emprendimientos son unidades recuperadas por los propios operarios. No obstante, se pregunta por qué si ese es uno de los objetivos principales “no se extienden estos beneficios para el resto de las empresas, sean autogestionadas o no y que precisan en determinado momento un apoyo financiero con facilidades”. Y agrega: “En otras palabras, por qué no se destinan estos fondos a empresas que prueben que realmente son viables desde el punto de vista económico”.
“El tema es que acá, más allá de salvar puestos de trabajo, el objetivo último por parte de las autoridades es promover una nueva modalidad de producción basada en la autogestión de las empresas por parte de los trabajadores”, razona.
La economista recuerda las palabras del presidente José Mujica, quien dijo que era partidario de que existieran más empresas autogestionadas.
“Claramente, de la lectura de las declaraciones se entiende que este proyecto es visto como un primer paso hacia uno a largo plazo” con el propósito de “ir hacia una ‘sociedad autogestionada’”.
De acuerdo con la profesional, “preocupan” los medios utilizados para alcanzar ese objetivo, porque el proyecto se sustenta con “utilidades que genera una empresa pública brindando servicios financieros”.
“Más preocupante aún es saber que el dinero otorgado a estos proyectos, la experiencia ya lo está demostrando, termina siendo un dinero tirado al vacío, ya que lo único que se logra en muchos casos es dilatar el cierre definitivo de la empresa, aunque en ese camino se constituyan nuevas pérdidas que asume toda la sociedad”, argumenta. Así “el Fondes pasa a ser una palanca que sostiene proyectos que todo el mundo sabe que están llamados a fundirse”.
El Fondes fue creado el 27 de noviembre de 2011 y en la normativa se establece que priorizará el apoyo a emprendimientos económicos con participación de sus trabajadores en la dirección y en el capital de las empresas.
Los préstamos se realizan en dólares a una tasa efectiva anual del 4%. Para el otorgamiento de los créditos adquiere relevancia el modelo de gestión de la empresa (35%) y la contribución del proyecto a la comunidad (35%), junto a la viabilidad y sustentabilidad del proyecto (15%) y el sector estratégico al que pertenezca (15%).
Los fondos a prestar provienen de las utilidades netas anuales del BROU luego de debitar los intereses, en hasta un 30%. En el año 2012 esto representó U$S 40 millones y en 2013 U$S 70 millones.
Los proyectos aprobados hasta el momento han sido: Asociación de Productores Lecheros de San José, Cooperativa 7 de Setiembre (Funsa), Envidrio, Uruven, Cooperativa de Trabajadores Cerámicos de Empalme Olmos, Cooperativa de Trabajadores del Emprendimiento Popular Alimenticio, Cotrapay (ex Paylana), Cooperativa de Trabajo Bella Vista, Pressur, Cooperativa Profuncoop, Cooperativa El Águila, Cooperativa Trabajo Taxis de Fray Bentos, Cooperativa La Diaria, Dyrus SA.
La profesional se pregunta si realmente el Fondes, que evalúa otorgar un préstamo a los ex trabajadores de Pluna para la creación de la aerolínea Alas-U, está apoyando a industrias productivas que agreguen valor o si está simplemente aplicando un tipo de “asistencialismo” que “se ha instalado en el país en distintos ámbitos”.
“Por último preocupa el hecho de que existan declaraciones de personas allegadas al gobierno respecto a la necesidad de mejorar la funcionalidad del Fondes” no solo para que apoye a empresas recuperadas por los trabajadores sino también para “la creación de empresas autogestionadas”.