El diputado del Nuevo Espacio, Jorge Pozzi, está convencido de que el Frente Amplio ganará las próximas elecciones en segunda vuelta. Su pronóstico, sin embargo, no da por seguro que el oficialismo retenga la mayoría parlamentaria. Para lograrlo, opina, la única alternativa es que el candidato oficialista sea alguien que “arrastre los votos que faltan”. Y en su cabeza hay solo tres dirigentes que hoy cumplen el criterio: el expresidente José Mujica, el ministro de Economía, Danilo Astori, y el intendente de Montevideo, Daniel Martínez.
Pozzi no ve probable que una mujer integre la fórmula. Lo determinante en 2019 será incluir en la papeleta a los dos que tengan más respaldo, dice, y agrega que: “Si alguien va a ser candidato porque otro le va a aportar los votos, entonces hasta” él compite.
—Creo que el Frente Amplio va a ganar las elecciones, pero será muy difícil que el Frente Amplio gane con mayoría parlamentaria. Ahora, el Frente Amplio va a tener su programa y espero que entendamos que si no tenemos la mayoría, parte de ese programa vamos a tener que negociarlo. Es más, todavía estamos siendo criticados porque parte de lo propuesto en el programa no ha sido llevado a cabo teniendo mayorías.
—Da por hecho que no habrá mayorías.
—No, es una posibilidad. Lo bueno es que la oposición tampoco se va a poder juntar atrás de un programa. No tiene un programa propio cada partido, mucho menos van a tener algo consensuado. Eso nos va a obligar a construir mayorías, como se construyó en la Rendición de Cuentas pasada, recurriendo a otros partidos. En cada tema, una mayoría diferente.
—¿El escenario de construir con la oposición es compartido por todo el Frente Amplio?
—En principio vamos a pelear por obtener la mayoría. Si la realidad nos dice que no llegamos, tendríamos que estar mentalmente preparados para gobernar construyéndola. Porque estoy seguro de que vamos a ganar el gobierno. El problema más difícil es la dispersión que va a haber.
—Hoy hay seis partidos con representación en el Parlamento.
—Y es probable que se repita, y esa dispersión nos va a obligar a buscar acuerdos. A nosotros para poder gobernar y a la oposición por si quiere imponer algo al gobierno. Y no creo que sea tan fácil para ellos, porque lo único que los une es su intención de sacar del gobierno al Frente Amplio. No tienen proyecto propio.
“Los candidatos que tenga el Frente tienen que ser hombres que junten los votos que faltan, porque si alguien va a ser candidato porque otro le va a aportar los votos, entonces hasta yo me tiro de candidato”
—¿La próxima será la elección más difícil de afrontar para el Frente Amplio desde que es gobierno?
—Sí, es la que va a ser más competitiva. Eso dicho al día de hoy, porque puede surgir algo que desparrame a la oposición o un accionar del Frente que cambie todo.
—¿Por qué está convencido de que el Frente Amplio gana las próximas elecciones?
—Es un sentimiento. Si bien en la elección parlamentaria se juega una cosa, cuando se va al balotaje, se vota a los hombres. Y es muy posible que el Frente Amplio tenga al mejor hombre, de los dos que van a estar, para esa definición. El programa importa, pero el pueblo vota más a los hombres que otra cosa.
—¿Ni Luis Lacalle Pou o Jorge Larrañaga, que son los que corren con mayores chances, pueden vencer a posibles candidatos del Frente Amplio?
—Elegir al candidato del Frente Amplio va a ser algo muy importante. Hoy no puede dejar a ningún compañero afuera de la lista. Y cuando digo compañero, digo: Tabaré(Vázquez) no puede, pero Mujica puede, Astori puede y algún otro compañero más joven como Daniel u otro que surja. La mejor fórmula es la que tenga la chance de arrastrar la mayor cantidad de votos.
—¿En la fórmula tiene que haber una mujer?
—Precisamos un hombre que cuando llegue el momento, arrastre los votos que faltan para conseguir la mayoría parlamentaria. En los últimos dos períodos se dio algo muy interesante. En 2010 Mujica se puso a hacer campaña y arrastró esos votos que faltaban. En 2014 éramos muchísimos más los que pensábamos que no había mayoría parlamentaria, pero Tabaré salió a hacer campaña y juntó él los votos que se precisaban. Los candidatos que tenga el Frente tienen que ser hombres que junten los votos que faltan, porque si alguien va a ser candidato porque otro le va a aportar los votos, entonces hasta yo me tiro de candidato.
—¿Y quiénes tienen esa capacidad?
—No es un grupo muy grande. Pero no están ni Astori ni Mujica afuera de ese grupo. También Daniel, por supuesto.
—¿Y quién más?
–Hoy por hoy no sé. Pero puede aparecer alguien más.
“Todo el mundo tirotea a Astori. De adentro del Frente Amplio lo tirotean dos por tres y de afuera ni que hablar. Ahora, yo creo que también todo el mundo está contento de que Astori está ahí. Todo el mundo duerme tranquilo porque está Astori”
—¿Cuál fue el mayor acierto de este gobierno?
—Hoy Uruguay sobrevive creciendo en el medio de un desorden brutal con medio Brasil preso y con Argentina pidiendo agua por señas. Ojo, yo no le echo la culpa a Macri de lo que está pasando. En el medio de este panorama que Uruguay siga creciendo, que no haya crisis, que el país camine, aunque con dificultades, es importantísimo. Todo el mundo tirotea a Astori. De adentro del Frente Amplio lo tirotean dos por tres y de afuera ni que hablar. Ahora, yo creo que también todo el mundo está contento de que Astori está ahí. Todo el mundo duerme tranquilo porque está Astori.
—¿Y en qué se erró?
–Hemos errado en pensar que las cosas eran más fáciles de lo que son para solucionarlas. Y en pensar que se arreglaba todo con plata. Es verdad que se necesita plata, pero también hay que tener criterio de cómo administrarla. Y a veces no lo hemos administrado todo lo bien que podíamos. El gran desafío que nos queda es ese. Está bien poner plata en educación, inseguridad, vivienda, pero eso se hace con los impuestos. La inseguridad se convirtió en un problema. Antes, en octubre, no lo era, pero ahora se está sintiendo. Ahora las cosas se han ido de las manos y no sé por qué.
—¿El nuevo Código del Proceso Penal (CPP) influyó en esta sensación de inseguridad?
—Creo que tiene que mejorarse. Siempre dije que para mí los reincidentes no pueden ser dejados libres, pero el CPP anuló eso. Y para mí está bien que no puedan salir, porque una persona reincidente no puede ser dejada en libertad. No es que piense que todo es dar palo, ahora la Policía tiene dos cometidos: disuadir y reprimir. Y la cárcel es para recuperar a los presos. El problema que veo es que no todos los presos son iguales, no todos tienen ganas de ser reinsertados en la sociedad y es una pregunta que tenemos que hacernos. ¿Esta gente presa con cuatro homicidios arriba tiene posibilidad real de ser reinsertada?
—¿Para usted tiene?
–Yo creo que no.
—¿Y cuál es la alternativa?
—Hay gente que tiene que estar encerrada. Y otra gente que tuvo un error o cometió una falta tiene que tener las herramientas para salir adelante. A una persona que es reincidente hay que mantenerla encerrada hasta que tenga un juicio justo y no liberarla y que después tengamos algún caso como el que hemos tenido.
—¿Debería existir la cadena perpetua para esos casos?
—No sé, pido que los que reinciden cumplan las penas sin que salgan antes por buena conducta o por lo que sea. Hay una gran cantidad de personas que se reinsertaron y está bárbaro, pero hay otros para los que está muy difícil.
Información Nacional
2018-06-21T00:00:00
2018-06-21T00:00:00