En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
“¿Cuál es el problema con que aumente el número de funcionarios públicos?”. De esta manera la senadora oficialista Constanza Moreira comenzó una defensa del incremento de la plantilla de funcionarios con el argumento de que se necesita un Estado “robusto, interventor” y “fuerte”, que defienda a los “débiles” de la sociedad. Del otro lado, la oposición cuestionó el aumento del gasto en momentos de incertidumbre sobre el futuro de la economía mundial, el crecimiento de la cantidad de funcionarios y de cargos de confianza y la forma en la que el gobierno trata a los trabajadores estatales.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Si el Estado debe ser más grande o más chico fue parte de la discusión que se produjo esta semana en el Senado durante el tratamiento del proyecto de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal 2011. El proyecto que el Poder Ejecutivo remitió al Parlamento habilita a ampliar en unos U$S 129 millones los egresos en 2013, que se adicionan a los U$S 150 millones ya previstos en el Presupuesto quinquenal.
Uno de los capítulos del proyecto —votado en general solo por el Frente Amplio— que provocó más controversia fue el referido a funcionarios públicos; allí se establece la presupuestación de contratos de función pública, entre otras medidas.
En la oposición, Gustavo Penadés (Unidad Nacional) y José Amorín (Propuesta Batllista) dijeron que no acompañaban ese capítulo porque no es claro qué “pretende el gobierno” con la reforma del Estado en relación al tema funcionarios. Penadés afirmó que no se ha “respetado” la carrera de los funcionarios al tratar de “armarse” una estructura “paralela con un nuevo escalafón de funcionario de particular confianza”.
En ese marco, la oposición cuestionó el aumento de los cargos de confianza, que pasaron de 137 en 2004 a 271 en 2011, y el crecimiento de la cantidad de empleados públicos que, en el mismo período, pasó de 229.454 a 264.078. Los cargos de confianza le cuestan al país U$S 68 millones por año, sostuvo Luis Alberto Heber (Unidad Nacional).
En tanto, el oficialismo defendió el incremento de la plantilla. Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) reconoció que entre 2005 y 2011 hubo un crecimiento de 32.808 funcionarios, pero lo reivindicó: “No es un disparate que se hayan incrementado funcionarios en el Ministerio del Interior; no es un disparate que se hayan incrementado en ASSE, Salud Pública, muchos de los cuales ya estaban; no es un disparate que haya aumentado el número de docentes; no es un disparate que los docentes de la Universidad de la República hayan aumentado igual que en el INAU”.
Su colega Constanza Moreira (Espacio 609) justificó que una parte del aumento de los funcionarios públicos es por la “regularización de los pasantes y becarios” que tenían contrato con el Estado.
“¿Cuál es el problema con que aumente el número de funcionarios públicos?”, preguntó Moreira, quien acotó que no comparte la visión de un Estado con pocos funcionarios. “El Estado es el garante de todos los derechos sociales que existen en el país, así que es el garante de la educación, de la salud, de la vivienda, y un Estado que hace más, necesita más funcionarios, un Estado que trabaja mejor, necesita funcionarios mejor preparados, mejor pagos y un poquito más motivados”, argumentó.
Moreira aclaró que no todos comparten la “teoría de un Estado mínimo”. “Hay muchos con la idea de un Estado robusto, interventor, fuerte y también —vamos a decirlo— que cobre sus buenos impuestos”, añadió.
“Batalla”.
Con la presencia de integrantes del gremio de funcionarios del Estado (COFE) en las barras del Senado, oficialismo y oposición se enfrascaron en una discusión por la situación de los trabajadores.
Heber consideró que el gobierno ha “amenazado” e incurrido en “descalificaciones” contra los funcionarios. “El presidente ha dicho que el 50% de los funcionarios no trabaja. Los sindicatos dicen que no se respetan los convenios, que ha habido persecución. Se ha acusado públicamente de estas cosas y no hay respuestas por parte del gobierno y nadie asume la tarea de responder”, cuestionó el legislador blanco. Además, dijo que el presidente José Mujica está “tratando de ganar una batalla de opinión pública” al enfrentarse con los funcionarios.
La respuesta la dio Rafael Michelini (Frente Líber Seregni): “¿Heber quiere poner una brecha entre los trabajadores y el Frente Amplio? ¿Por eso pelea todos los días? ¿Usted cree que va a convencer a los trabajadores públicos y privados de que el Frente los ha dejado de lado? Es una tarea imposible. Nosotros creemos en el Estado porque creemos que es el que puede de alguna forma regular la sociedad, porque si no los más poderosos se comen a los más débiles”.
“¿Heber va a ser la voz de COFE? Peleamos por un Estado fuerte —continuó Michelini— sobre todo cuando están viniendo grandes corporaciones, porque si no hay un Estado fuerte, esas corporaciones mandan. Se habla de persecución y las leyes contra eso las hemos empujado nosotros, hay jueces. Si hay persecución que se hagan denuncias”.
Pero Heber insistió con el tema y señaló que la ex ministra Marina Arismendi aseguró que el actual ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, realizó “clientelismo político” en esa cartera.
La senadora comunista Alicia Pintos reaccionó con la aseveración de que Heber es un “provocador” y defendió las medidas tomadas por el gobierno.
Disciplina.
En otro tramo de la discusión, la senadora Moreira mostró su discrepancia con el incremento de partidas para el Ministerio de Defensa y lo comparó con la situación de la educación. La legisladora dijo que votaba varios artículos de ese inciso solo por “disciplina partidaria”.
“El salario mínimo de los militares pasó de $ 6.542 a $ 13.557 nominales. Un maestro grado uno con partida de alimentación incluida gana $15.670. El salario mínimo militar aumento 100%, los docentes de enseñanza necesitaron siete años para tener un incremento de ese mismo tenor”, señaló.
En particular, Moreira hizo evidente su discrepancia con aquellos artículos que incrementan las partidas para el grupo especial antiterrorista y el de perros y el pago de una compensación especial al personal embarcado, entre otros.