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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el último número de la revista se publicó una carta del exministro Ignacio de Posadas, quien sugería la implementación de una especie de Plan Marshall para Uruguay, como forma de paliar una supuesta crisis económica y también como plataforma de relanzamiento del país al escenario internacional económico, teniendo como fin último aumentar la productividad general.
A modo de ejemplo se menciona la inyección de dinero a la economía estadounidense que la administración Biden hará próximamente (se dice 1,9 trillones de dólares, aunque creemos que traducido a la nomenclatura local norteamericana sería 1.900.000.000.000, es decir 1,9 billones).
¿Cuál sería la diferencia fundamental entre inyectar dinero en USA y en Uruguay? Algunas y no menores: mientras que en USA la impresión de moneda es propia o son papeles del Tesoro que se cambian por billetes emitidos por ellos mismos, en nuestro caso el dinero ingresado por la forma propuesta es deuda externa pura y dura; inclusive se podría decir que en USA no se generará inflación porque buena parte de esa masa de dólares saldrá al mundo, y no cambiará la estructura de precios local, aunque seguramente a nivel global habrá inflación de precios en dólares, como ya la ha habido antes (ej. crisis del 2008).
En el mundo hay unos cuantos miles de millones de dólares de ciudadanos uruguayos —lo mismo que en el sistema financiero uruguayo—, los que serían increíblemente útiles para iniciar un plan de inversión propio y nacional, y dar así paso a un relanzamiento de desarrollo productivo y competitivo a la vez.
¿No podemos los uruguayos diseñar un plan de inversión propio sin depender solamente de la “inversión extranjera”? Respuesta: no, por lo menos hasta ahora.
¿No existe la suficiente capacidad de crear mecanismos de captación de ahorro nacional y canalizarlos a actividades productivas? Respuesta: no, el mercado de capitales que se intentó crear hace unos años falló, por un pésimo control estatal (el desastre de Granja Moro liquidó las expectativas de lo que era una buena idea).
¿No sería una señal suprema de patriotismo crear un organismo suprapartidario, suprasocial y supraeconómico para analizar este tema en un gran diálogo nacional y buscar la forma que nuestro país financie por lo menos parte de su inversión?
Luis Fornio