En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Cuando se estrenó en 1994, la crítica en su mayoría la destrozó. Y también gran parte del público. Dijeron que no se entendía nada, que eran imágenes divagantes. Incluso alguien estampó en un muro: “Yo entendí El dirigible. José Feliciano”. Escrita y dirigida por Pablo Dotta, El dirigible, a más de 20 años de realizada es una película dislocada, sin eje, aunque tal vez su propuesta sea precisamente esa, estar fuera de un eje, de cualquier eje, y apelar a la pura sugestión. Es como si Dotta hubiese hecho este camino: primero las ensoñaciones que rondan por la cabeza, los fantasmas, la sensibilidad a flor de piel; luego la historia, el guion. Una propuesta mucho más cercana a lo puramente visual —y también a lo musical, con una gran banda sonora de Fernando Cabrera— que a lo literario.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En todo caso, hoy en día se rescatan imágenes poderosas como las de un Palacio Salvo y una Facultad de Veterinaria infernales al mismo tiempo que asordinados, la lluviosa rambla a la altura de la Playa Ramírez con el Rock and Samba y el Moco corriendo —secuencia que merece estar entre lo mejor del cine nacional— y un sabor general a riesgo experimental, a poesía por encima de todo. Montevideo como una paleta de colores sin otra explicación. Dotta ya había anunciado sus preferencias con el corto Tahiti: imágenes que remiten a imágenes.
Olvídense de Onetti, del suicidio de Baltasar Brum, de la periodista francesa interpretada por Laura Schneider, del “aparatito” que buscan los personajes y del Graf Zeppelin que alguna vez navegó por nuestro cielo y que es una presencia constante en la película. Si se la busca por el lado de la claridad y el entendimiento, El dirigible pierde. Si se la busca por la resonancia de sus imágenes, El dirigible gana.