Durante las últimas semanas, en el Consejo Directivo del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) se discutió, se avanzó y retrocedió, en relación con la persona y con la forma que el gobierno pretendía ocupara la secretaría ejecutiva de la institución. Tras idas y venidas se llegó a un trabajoso consenso para que el candidato del Poder Ejecutivo asumiera el cargo, pero finalmente el profesional renunció y se volvió a “foja cero”. Con ese cambio en el nivel gerencial se pretendía avanzar en la mejora de gestión.
A pesar de ello, la “reforma radical” del Inefop anunciada por el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, está “en marcha”, dijo a Búsqueda su director general, Eduardo Pereyra.
“Hay un cambio radical en la imagen y en los resultados del instituto (…). Hemos dado un salto en calidad. Ahora nos peleamos por cosas de fondo, por propuestas transformadoras. Sin cambios normativos, acordamos modificaciones internas, lineamientos estratégicos. Hoy sabemos a dónde se quiere ir”, declaró.
El representante del PIT-CNT en el organismo, Ismael Fuentes, dijo que la reforma “se viene encaminando. Hemos logrado agilizar un poco los tiempos de respuesta aunque todavía no nos conforma”.
“No todo es malo”, opinaron fuentes empresariales. Afirmaron que si bien ha habido “discusiones fuertes, se están haciendo cosas”. Y destacaron que “este Consejo Directivo es mucho más ejecutivo que el anterior. Hay respeto y diálogo”.
Sin embargo, tanto empresarios como trabajadores asumen que se procesa una “pulseada política” que trasciende los pasillos del Inefop, pero que incide en su funcionamiento.
Las “piolas se entreveran”
Desde que asumió el segundo gobierno de Tabaré Vázquez, dirigentes de las cámaras de Industria y Comercio, del PIT-CNT y el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, en charlas formales e informales negocian posiciones acerca de varios asuntos que los distancian.
Entre los principales temas están: la marcha de los Consejos de Salarios; la reducción de la representatividad de los sectores sociales en la conducción del Inefop; los recursos para que las gremiales y el PIT-CNT financien la capacitación a dirigentes y negociadores; los millones que Rentas Generales tiene pendiente de aportar al instituto y que el gobierno quiere destinar para la educación; los cambios a la ley de negociación colectiva tras las observaciones realizadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) —a instancias de una queja presentada por las cámaras—; y el contenido de un “Plan nacional de trabajo decente” que ese organismo pretende lanzar en pocos días en Uruguay con acuerdo tripartito.
“Las cosas no se están discutiendo en el Inefop, sino por fuera. Las piolas se entreveran y los malestares al Consejo llegan procesados. Si no está todo en la misma bolsa, por lo menos hay vasos comunicantes, y se afecta el estado de ánimo para los demás ámbitos”, explicó una fuente empresarial.
Desde el PIT-CNT se valora el diálogo con el gobierno a nivel “técnico y político”.
“Se están haciendo muchas cosas juntas, desde el punto de vista del empleo y de las relaciones laborales, todas son atendibles y estamos convencidos de que es bueno el diálogo por arriba, por abajo y el diálogo intermedio. Todo eso confluye en un impulso de las políticas en su conjunto. Posiblemente esto genere contradicciones que habrá que ir resolviendo cada una en su momento”, señaló Fuentes.
A su juicio, “los tantos se mezclan” en el diálogo político, pero sugirió que ello sucede más en el caso de las gremiales empresariales que en la central de trabajadores.
Fuentes se refirió al “literal ñ” que se incorporó en la ley de Rendición de Cuentas de 2012 como un cometido del Inefop: “Cooperar y brindar asistencia financiera a las organizaciones más representativas de trabajadores y de empleadores que lo soliciten para formación e investigación en materia de negociación colectiva”. Por año, esos actores sociales reciben cerca de medio millón de dólares para ese fin.
Entre los temas que se entreveran en el diálogo político está el pedido de las gremiales empresariales de aumentar dicha partida, lo que a su vez despertó el interés de otras cámaras y ahora la idea que se discute es establecer cómo repartir la cifra entre las mismas. Además, el PIT-CNT reclamó recibir más asistencia financiera, en caso que se incremente la de las asociaciones empresariales, reconoció Fuentes.
Los números
Aunque la mayoría de las decisiones implican un “tira y afloje”, la cantidad de capacitaciones brindadas por el Inefop vienen aumentando y en eso hay un relativo acuerdo.
Pereyra informó que, como “techo”, se aspira a abarcar a 27.000 beneficiarios este año. A setiembre iban 20.000 capacitaciones, lo que ya supera las más de 18.000 que se registraron en 2014.
Dijo que falta considerar la cantidad de tutorías para terminar los ciclos educativos y cuántos beneficiarios de asistencias técnicas se realizaron, además de las capacitaciones hechas por el PIT-CNT y las cámaras con los fondos provenientes del instituto.
En cuanto a los ingresos, en enero-setiembre el FRL recaudó el equivalente a unos U$S 22,7 millones, casi 1% más en términos reales que en igual lapso de 2014, calculó Búsqueda.
Los gastos de capacitación en los nueve primeros meses del año sumaron U$S 10,8 millones, que en términos reales representan casi el mismo monto que lo destinado a ese fin en igual período de 2014. En funcionamiento se gastó U$S 3,6 millones, un 8% más.
Balance “cualitativo”
Pereyra apeló a hacer un “balance cualitativo” con los pasos que se vienen dando. Entre ellos mencionó la decisión unánime de mudar la sede para mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios y la visibilidad del instituto. En esa línea, se avanza en la compra a Scotiabank de un edificio de cuatro pisos en Sarandí y Misiones por unos U$S 3,4 millones.
En materia de capacitación, el jerarca mencionó acuerdos —con los ministerios de Turismo, de Desarrollo Social y de Industria, los institutos Nacional de Drogas y de Colonización, entre otros— para formar a trabajadores.
Destacó el convenio con la Administración Nacional de Educación Pública para financiar unas 2.700 tutorías dirigidas a personas de entre 18 y 44 años para finalizar los ciclos de primaria, secundaria y bachillerato en varios departamentos.
Asimismo, mencionó las experiencias en empresas privadas en cursos relativos a acoso sexual laboral, seguridad ocupacional y sistema de cuidados.
“Queremos poner al instituto al servicio de las políticas públicas de empleo en todo el país”, resumió Pereyra.
Añadió que hay una apuesta por llegar al interior y alinear el Inefop a las estrategias de desarrollo departamental. Para ello se prevén instalar tres oficinas técnicas —en Maldonado, Durazno y Salto— que nucleen las demandas del resto del país, informó.
Internamente, para mejorar la gestión del organismo con apoyo de Cinterfor-OIT se prevé realizar una consultoría que describa las competencias de los funcionarios del Inefop, que hoy son más de un centenar. Se aspira a desarrollar sus capacidades y fortalecerlos en materia de políticas de empleo, indicó Pereyra. Añadió que para ello se pondrá a interactuar al Inefop con la Dirección Nacional de Trabajo y la de Empleo. Opinó que esa línea de trabajo es una de las propuestas “más potentes” para este período porque impactará en la formación de negociadores y eso redundará en una “mejora de la herramienta de negociación colectiva”.
Otro cambio es la creación de un área o dirección de empresas que buscará atender las demandas de los empleadores, realizar acciones para fomentar el emprendedurismo e involucrar a los ejecutivos para que se capaciten y procuren asistencia técnica o de otro tipo para dinamizar sus organizaciones. Desde el sector empresarial las fuentes señalaron que esa nueva dirección y la propia designación de un secretario ejecutivo serán una oportunidad para “mejorar mucho” la gestión del Inefop porque consideran que es preciso encaminarlo y que no sea visto como un organismo “rico” al que se le puede “meter la mano”.