La actividad inmobiliaria en Punta del Este se enfrió y los operadores se encuentran expectantes de que se vea alguna señal de recuperación en el mercado argentino.
La actividad inmobiliaria en Punta del Este se enfrió y los operadores se encuentran expectantes de que se vea alguna señal de recuperación en el mercado argentino.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa “quietud” en la comercialización de unidades y el “sobrestock” de inmuebles a estrenar en la península —que según los operadores consultados por Búsqueda puede llevar dos años en agotarse— pautan un estado de situación que hace “razonable” que los desarrolladores no lancen nuevos proyectos o inicien obras.
En consecuencia, este año caerá 58% el área tramitada para construir en Maldonado en relación a 2013, según proyecciones de la Intendencia fernandina. Las autoridades esperan que se tramiten permisos por 211.200 metros cuadrados.
El interés en construir en Maldonado no había estado tan afectado desde principios de la década pasada, cuando Uruguay atravesaba por un ciclo recesivo y se gestaba una crisis bancaria y cambiaria: En 2001 las solicitudes para edificar involucraron una superficie de 283.000 metros cuadrados y al año siguiente el área cayó a 178.000.
“La realidad es que (el nivel de ventas) está lento, está congelado”, ilustró a Búsqueda Andrés Jafif, directivo de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este. Y apuntó: “No significa que se haya caído el mercado; está congelado esperando que Argentina repunte”.
En opinión de Jafif, “no hay proyectos nuevos ni va a haber, porque todavía hay mucha obra para terminar que no se ha vendido”.
Años atrás el negocio inmobiliario puntaesteño creció y se desarrolló asociado a la llegada de capitales argentinos que buscaban un refugio seguro y rentable en la península. Algunos compraban propiedades como inversión y otros para tener una residencia de veraneo.
Pero más recientemente la situación cambió para los argentinos, por las limitaciones que impone el gobierno de su país para sacar dólares al exterior, el control de los gastos con tarjeta de crédito, y la firma de un tratado con Uruguay para el intercambio de información tributaria que rige desde febrero de 2013.
Consultado por Búsqueda, el agente inmobiliario Julio Villamide definió al mercado de Punta del Este “como una extensión” del argentino. “Cuando Argentina tiene expresiones de júbilo con algún plan que logra cierta previsibilidad en la economía y euforia, eso se traslada” al balneario, dijo.
Según afirmó, para este año los metros de construcción en la Capital Federal argentina cayeron cerca de 70% y las compraventas de propiedades en torno a 30%. Y sostuvo que “con la magnitud de esa contracción en el mercado argentino Punta del Este no podía mantenerse al margen”.
Ese operador sostuvo que en Maldonado se “está vendiendo poco y el hecho de que se lancen pocos proyectos es sensato y una consecuencia lógica”.
A ese “contagio” con Argentina se suma la “sobreoferta” de inmuebles existente en Punta del Este por la construcción “excesiva” de los años recientes, dijo. En 2005 fueron gestionadas obras por 800.000 metros cuadrados y en 2011 se alcanzó un área muy similar.
Villamide consideró que si bien algunos desarrollistas y operadores argentinos “empiezan a tener cierto anticipo de entusiasmo” porque piensan que la economía de su país puede dinamizarse a partir de 2016, ello no incidirá de inmediato en el mercado puntaesteño. “La reactivación terminará llegando tras agotarse el stock y nunca anticipada al repunte en Buenos Aires”, analizó.
Para Igor Martínez, gerente de la oficina en Punta del Este de la comercializadora de inmuebles argentina Tizado, en las condiciones actuales el stock de inmuebles nuevos es “muy grande” y “no va a llevar menos de dos años” en colocarse.
Informó que los edificios en obra “en general tienen continuidad y algunos llevan un buen ritmo (…) y van a estar terminados para el próximo verano”. Pero “no han salido a la venta proyectos nuevos” porque “parecería que la intención de los desarrollistas es esperar, sacarse el stock y ver qué pasa en este año y el próximo”.
Martínez aseguró que los argentinos han postergado sus decisiones de inversión hasta saber qué sucede desde el punto de vista económico en su país y por eso el ritmo de comercialización en Punta del Este está “pasando por dificultades”.
Contó que los precios de las unidades están “relativamente estables” y que en los inmuebles usados hay vendedores que aceptan bajar entre 10% o 15%, algo que en su opinión no hubieran hecho hace algunos años.
De acuerdo con los datos de la Intendencia de Maldonado, en enero-mayo fueron gestionados permisos de obra por un área total de 88.000 metros cuadrados. Con esa cifra, la comuna proyecta que en todo 2014 se alcancen a tramitar 211.200 metros cuadrados, lo que representa una caída de 58% en relación a los gestionados en 2013 (504.420).
Si se consideran los metros que fueron autorizados a construir (que son los constatados, proyectados o con cimentación), el dato no es tan distinto al del año anterior. Ello se debe a que en 2013 se gestionaron más permisos de lo que la comuna logró aprobar al finalizar el año (371.728 metros cuadrados), por lo que el remanente comenzó a autorizarse en 2014.
En los primeros cinco meses van autorizados 185.684 metros cuadrados a edificar y la Intendencia prevé que en todo el año se alcance una cifra muy similar a la del año pasado (371.369).
Del total autorizado hasta ahora en todo Maldonado, 73% corresponde a construcciones nuevas, 8% a ampliaciones, 6% a regularizaciones y el resto a viviendas económicas, reformas, prefabricadas, piscinas, canchas, demoliciones, etc.
A su vez, la cantidad de metros cuadrados con certificado de final de obra otorgado —que refleja más fielmente el ritmo de las obras que se van terminando— también muestra un enlentecimiento de la actividad de la construcción en el último año. En 2013 la relación de los metros con final de obra fue 67% del área edificada, mientras que en lo que va de 2014 esa proporción cayó a 32%.
Eso, a su vez, se refleja en la cantidad de solicitudes de final de obra. En 2013 fueron 1.444 y en enero-mayo pasado se llevan 425 pedidos (la proyección es que se llegue a unas 850 certificaciones a diciembre).
De acuerdo al análisis y seguimiento de las obras en Punta del Este que realiza anualmente la consultora argentina Reporte inmobiliario, la oferta “ha dejado de crecer” y se ha “estabilizado”, indicó en su informe de enero.
A fin de 2013 había 78 desarrollos en etapa de construcción y venta, una cifra muy similar a la del año anterior (81 proyectos), agregó.
La consultora dice que hay ocho desarrollos que por segundo año seguido no han comenzado sus obras o en los que aún luego de dos años de armado el salón de ventas “informan no tener aun listas de precios”.
Respecto a los valores de venta, Reporte Inmobiliario indica que “hay proyectos que bajaron sus precios, proyectos que los subieron y otros que mantuvieron los mismos” de hace 12 meses. Agrega que el valor de oferta promedio es de U$S 4.039 por metro cuadrado, con lo que concluye que los precios “han dejado de crecer como lo venían haciendo en años anteriores”.
De acuerdo al detalle de las obras relevado por esa consultora, los precios de las propiedades, por su ubicación y características pueden ir desde los U$S 2.294 en la parada 36 de la playa Mansa, hasta los U$S 7.851 y los U$S 11.438 en la zona del puerto de Punta del Este.