• Cotizaciones
    viernes 20 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El noveno círculo

    Columnista de Búsqueda

    Nº 2123 - 20 al 26 de Mayo de 2021

    El viaje de Dante por el oscuro antro de los réprobos ilustra, en la variedad de su geografía y tormentos, una ordenación de los valores que se parece muy poco a lo que consagra la doctrina de la Iglesia y también a lo que luce en la mayoría de los códigos penales que el mundo conoce. Para el poeta es más leve pecado la lujuria que la avaricia, más grave crimen la herejía que la melancolía y, aquí viene lo interesante, es peor maldad la mentira y sus ramas más abyectas que la violencia en todas sus posibles manifestaciones, incluida la agresión vil, el lívido suicidio, la sodomía y el asesinato casual o apasionado o alevoso.

    ¿Qué razones podrían explicar la jerarquía de los pecados que nos plantea la Divina Comedia? ¿A qué obedece pretender que matar a alguien no es tan grave como mentirle o traicionarlo? Tengo para mí, y en esta hipótesis cifro desde hace años la interpretación del problema en mis clases, que Dante ha de haber considerado que mentir significa claramente enajenarle a un otro la posibilidad de vivir su vida real. Se podrá argüir con toda lógica que no hay nada exclusivo en esto, que también se enajena indisputablemente la vida al otro matándolo; es cierto, pero, la persona que muere, muere en su mundo, en el paisaje de sus horizontes. En cambio, el que nos engaña nos arranca del mundo de referencias que hemos construido y nos hace vivir, por efecto de su perverso ingenio, en una realidad que no es la propia. Esa extrañeza que produce la mentira genera la frustración existencial que inhibe a la persona de tentar su propio destino; es un desvío, una torcedura fatal de la cadena de causas y de efectos que definen lo que entendemos como el acto libre y sus resultados. Por lo tanto, el engaño sí que es grave como lo cree Dante; sí que termina apareciendo como ruinoso y fatal para sus víctimas.

    Ahora bien, bajo el palio del engaño se cobijan distintas modalidades con diversos grados de gravedad; el poema da cuenta de eso en los dos últimos círculos (octavo y noveno), donde purgan su iniquidad los fraudulentos y, ya bien en el pestilente fondo de todos los abismos, los traidores. Por esta vía la Comedia nos dice que el engaño más grave de todos los engaños no es el engaño que se le hace al ingenuo, el que se le hace al que presta su confianza, sino que es el engaño a quien nos ama, a quien cree en uno y lo espera todo de uno; es el engaño a la sacralidad de los indisolubles vínculos de la pertenencia esencial: el engaño a un hermano, el engaño a la patria, el engaño a la amistad, el engaño a quien nos hace posibles como proyecto, al benefactor. Tal es el peor de los crímenes.

    El noveno círculo es el círculo de los traidores, y está dividido en cuatro provincias o estancias o fosos: la Caína es el lugar donde penan los fratricidas; la Antenora es el infame sitio donde sufren los traidores a la patria; en la Tolomea purgan los infieles a la amistad y por último nos encontramos con la ominosa Judeca, donde Satanás en persona atormenta a quienes traicionaron a sus señores y benefactores. Estas designaciones, derivadas de nombres propios, aluden a distintos episodios de la literatura antigua: Caína se vincula literalmente al episodio bíblico que dio con la vida del inocente Abel; Antenora remite a Antenor, que fue un despreciable troyano que prefirió trabajar para los griegos en aquella noche de la caída de la formidable ciudadela, al abrir el vientre del engañoso caballo cargado de enemigos. La horrible posada conocida como Tolomea refiere al egipcio que traicionó a su amigo Pompeyo para congraciarse con César, despertando sin embargo la furia infinita del general, que le declaró una durísima guerra en la que tuvo como daño colateral nada menos que el primero de los tres incendios que sufrió la Biblioteca de Alejandría. Y por último tenemos la traición por excelencia simbolizada en la despreciable figura de Judas, el que vendió a Cristo por unas monedas. No hay ningún hecho en la historia que supere la dimensión de este crimen por cuanto significa la negación suprema. Considera Dante que la traición es peor que el asesinato, la traición es peor que la herejía, peor que la simonía, que la iracundia, que la hipocresía, el robo o la seducción maquiavélica y acosadora. Tanto es así que Satán consagra sus noches interminables en administrar personal y empeñosamente el merecido tormento a sus cultores.

    // Leer el objeto desde localStorage