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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHinchismo, racionalidad y votos. Declaraciones del secretario general del Partido Colorado al semanario Crónicas, y en particular el titular de la nota que fue sacado de contexto, movieron el avispero y ha habido interpretaciones y opiniones de todo tipo.
Sobre el tema, es necesario afirmar que a veces se quieren complicar y tergiversar las cosas. Y sale el hinchismo político en desmedro de la racionalidad.
El Partido Colorado es opositor a los gobiernos del Frente Amplio, notoriamente. Por sus posiciones contrarias al concepto ideológico y político histórico que han tenido del batllismo y, además, sustentaron desde sus gobiernos.
Y seguramente lo será de cara al futuro.
En la actualidad, el bloque opositor lo integran, en función de la representación parlamentaria, además de los herreristas —que hacen que los fanáticos colorados se opongan ciegamente a dialogar— los demás blancos, el Partido Independiente y el novel Partido de la Gente, que por ahora es más una individualidad que una organización política.
Tienen una gran responsabilidad, ya que todos deben trabajar para sustentar los climas para alcanzar acuerdos programáticos de todo el bloque opositor pensando en el futuro del país, para generar una nueva alternativa y nuevas esperanzas. Cada uno desde sus tradiciones e historias. En las diferencias y acuerdos, pero priorizando la matriz liberal y republicana que se ha erosionado en el Uruguay gobernado por el Frente Amplio y está muy herida.
Y esto no es que uno dependa del otro, o el otro de aquel.
Es un tema de madurez política. Donde cada uno sabe lo que es y tiene que hacer por el bien del futuro de los uruguayos.
Por eso causa cierta gracia cuando se enojan y nos señalan por “querer sacarlo” a los que somos opositores al FA, desde un pedestal moral tan soberbio como ingenuo.
Claro que queremos que no gobierne el FA. Como hemos escrito líneas arriba, nos diferencian conceptos políticos e ideológicos históricos (leer la polémica Batlle-Mibelli). Y sus posturas desde que gobierna; tienen una peligrosa tendencia antirrepublicana, que es el principal valor que un batllista debe defender.
Además, en mi opinión, hay un error conceptual. Dicen que “es contra” y así no vamos a convencer a quienes lo votaron.
No vamos a convencer a quienes son frentistas al estilo hincha o están cooptados por el poder. Ni queremos a priori.
Pero no son todos los que votaron al FA en las dos últimas elecciones.
Hay un universo de votantes del FA, más numeroso del que se piensa, que no es hincha ni sigue a una manifestación de fe. Es más racional y al que se le puede hablar francamente desde la identidad colorada y batllista y nuestra postura opositora a sus ideas políticas y acciones de gobierno de estos últimos 12 años y pico.
Es más, es sincero hacerlo desde ese lugar y no buscando hacer juegos de cintura electoral para seducir sin sustento, por el mero hecho de los votos. Aparte, es lógico concluir que los desencantados no se encantarán con nuestra propuesta si planteamos asimilarnos con el FA.
Es posible y sana una alternativa política; y son necesarias nuevas y distintas propuestas de futuro para el país. Depende de la oposición poder lograrlo.
Luis Hierro Freigedo