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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSe han cumplido el lunes 30 de noviembre 40 años del histórico No. Ese pronunciamiento recordado y categórico del pueblo uruguayo en las urnas fue precedido de un inolvidable debate televisivo entre los Dres. Bolentini y Viana Reyes en representación de la dictadura, y los Dres. Enrique Tarigo y Eduardo Pons Echeverry, quienes abogaron por el No.
A la sólida argumentación jurídica del Dr. Tarigo se sumó la demoledora ironía de Eduardo Pons Echeverry. Este descolocó de entrada a sus oponentes con aquello de “siempre hay rinocerontes”, tomado de una obra del dramaturgo rumano Ionesco. A lo cual agregó, cuando Bolentini adujo que las Fuerzas Armadas habían derrotado a la subversión, que para eso estaban. Y añadió: “No habían visto una bala desde 1904 y ¡siempre en el presupuesto!”. A esa altura, los televidentes nos reíamos a carcajadas.
También corresponde recordar que el jueves anterior, a la noche, estuvimos reunidos en la casa de Dardo Ortiz, este, Jorge Batlle, Conrado Hughes, Carlos Julio Pereyra, Fernando Oliú y el firmante de esta carta. En determinado momento llegó el Dr. Ernesto Lorenzo con la mala noticia que no se iba a entregar la cuarta acta a los delegados partidarios, con lo cual quedaba asegurado el fraude. Ante ello, Jorge Batlle dijo que había que llamar telefónicamente al Dr. Storace Arrosa, presidente de una Corte Electoral de tres miembros designada por los militares. Así lo hizo Dardo Ortiz y el Dr. Storace respondió que nos recibiría al día siguiente, con la única condición de que no asistieran ciudadanos proscriptos. Al día siguiente a las dos de la tarde, fuimos a la Corte los colorados Enrique Tarigo y Máximo Gurméndez, y los blancos Carlos Faráchaga, Ernesto Lorenzo y el suscrito. El Dr. Storace nos recibió de inmediato y nos aseguró que la cuarta acta iba a ser entregada a los delegados partidarios. A continuación, llamó al secretario de la Corte, Dr. Carlos Urruty, quien citó el precepto legal que imponía la entrega de la cuarta acta y aseguró que dicha norma sería cumplida. Posteriormente, de labios del Dr. Camilo Pereyra Urueña —integrante de la Corte intervenida— supe que la Corte se había reunido de inmediato y había tomado la resolución de entregar la cuarta acta a los delegados partidarios y, además, esa resolución fue publicada al día siguiente en todos los medios de prensa.
A cuatro décadas del histórico plebiscito, justo es que todo ello se difunda en homenaje a la verdad histórica y a lo actuado por el Dr. Nicolás Storace Arrosa.
Gonzalo Aguirre Ramírez