“No podemos negar la problemática; tampoco llevarla al punto en el que todos los problemas interpersonales se transforman en acoso. Justamente, la capacidad de discriminar, de tomar medidas cautelares para evitar daños a las personas, y a la vez generar mecanismos que den certezas a todas las partes”, dijo.
El rector eludió opinar sobre el caso de la matemática: “No me corresponde señalar responsabilidades de ninguna parte. Estos temas, que se dieron hace más de una década, debemos encauzarlos a través de los mecanismos de la propia universidad, que a su vez deben estar mucho más institucionalizados”.
“Los ruidos que hoy se están generando, en un sentido u otro, tienen que ver con esa ausencia de institucionalidad adecuada”, dijo Arim. Y agregó: “Un error que no podemos cometer es prejuzgar, bajo ningún concepto, con nuestras declaraciones”.
El hilo
Rodríguez Hertz, hoy radicada en China, contó días atrás, en un hilo en su cuenta en Twitter, un caso de acoso laboral que sufrieron su esposo, su hermano y ella misma durante 15 años en el Instituto de Matemática de la Facultad de Ingeniería, que incluyó una insinuación por parte de su tutor de tesis, y hostigamiento de la mayoría de los docentes del instituto. Los aislaban, les asignaban tareas injustificadas, vigilaban sus correos electrónicos y hasta los amenazaron con abrirles un sumario, según relató la profesora grado 5.
“Desde que empecé mi tesis, mi orientador me tenía ganas. Y todos sabemos lo que pasa cuando uno —una— le dice que no a un profesor poderoso. El señor era grado 5, fue nombrado honoris causa por la Udelar, gran amigo de María Simon y Carolina Cosse, entre otros”, escribió.
Roberto Markarian, exrector de la Udelar y docente grado 5 del Instituto de Matemática en esa época, declaró a El Observador que el tema se debió a “celos profesionales” y cuestionó la acusación de la matemática. “¿Qué quiere decir ‘tener ganas’? Tener ganas es una afirmación totalmente subjetiva, de uno y del otro, del que siente que le tienen ganas y del que tiene ganas”, dijo Markarian.
En una declaración difundida el lunes 3, la Red Temática de Género de la Udelar, impulsada por académicas feministas, expresó su “profunda preocupación y total repudio” frente a estos casos. Un día después, el tema fue tratado en el CDC; casi una hora de discusión con intervención de todos los órdenes.
Tras remitir al consejo de su facultad, la decana María Simon (Ingeniería) dijo: “No podemos afirmar que hubo acoso ni tampoco que no lo hubo, aunque no haya sido enunciado en su momento”.
A su turno, la consejera estudiantil Sofía Senatore, alumna de Ingeniería, expuso el resultado de una encuesta informal realizada a un centenar de personas de esa facultad, según la cual “la mayoría” aseguró haber vivido alguna situación de acoso.
El mecanismo
Antes de 2013 no existía ningún mecanismo institucional que canalizara los problemas de acoso sexual y laboral en la mayor universidad del país, que concentra a más de 100.000 estudiantes y a unos 20.000 funcionarios. Desde entonces se registraron unas 150 denuncias, la enorme mayoría referidas a situaciones de acoso laboral.
Así, 2017 fue el año en que se presentaron más denuncias (31); en 2018 sumaron 19. Al cierre del año pasado había 23 “casos cerrados”, 40 “sin actuaciones” y 53 “en trámite” (Búsqueda Nº 2.013).
Los servicios que registran mayor cantidad de denuncias son el Hospital de Clínicas (34); Agronomía (12), Veterinaria (7), Arquitectura y Enfermería (6); el Centro Universitario Regional Este, Ciencias Sociales, Derecho y Odontología (4).
La Udelar también aprobó en 2013 un “protocolo de acción” sobre acoso que, según Arim, supuso un “primer hito” en la materia, pero que debe mejorarse. El protocolo establece que las denuncias por acoso, sean sexuales, laborales o por “otros actos de violencia o discriminación”, pueden presentarse ante la “comisión de acoso”, a las autoridades de los servicios, Bienestar Universitario, los gremios o las unidades de apoyo a la enseñanza.
El rector comentó a Búsqueda que hasta hace cinco años el tema “ni siquiera estaba institucionalizado”, aunque señaló que subsisten “problemas de funcionamiento y lentitudes en los procedimientos, que no son los más adecuados”.
“Se tienen que dar las garantías del debido proceso y evitar las intervenciones ad hoc”, dijo.
Arim fue uno de los primeros en incentivar las investigaciones de estos casos como decano de la Facultad de Economía, uno de los servicios más grandes de la universidad y de los que menos denuncias presentaron ante la comisión especializada.
El abordaje del tema es “complejo y delicado”, dijo el rector. “No es tarea sencilla, ni en Uruguay ni en otras universidades del mundo existe una respuesta unívoca sobre cuál es el mejor mecanismo” para procesar las denuncias.
La ola
Hasta 2018 funcionó la “comisión de acoso”, integrada por diversos órdenes universitarios, pero con escasos recursos materiales y técnicos para responder en tiempo y forma a las denuncias. “No damos abasto, y corremos riesgo de que nos tape la ola de expedientes”, dijo en abril a Búsqueda Anahir Viera, integrante de la Comisión Central de Prevención y Actuación ante el Acoso y la Discriminación.
Los servicios que registran mayor cantidad de denuncias son el Hospital de Clínicas (34); Agronomía (12), Veterinaria (7), Arquitectura y Enfermería (6); el Centro Universitario Regional Este, Ciencias Sociales, Derecho y Odontología (4).
De acuerdo con un informe presentado por la “comisión de acoso” el 26 de marzo en el CDC, la Universidad resolvió conformar un “equipo técnico”, al que dotó de espacio físico y condiciones de funcionamiento para garantizar la confidencialidad, entre otras medidas, que a juicio del rector produjeron “una brecha para un procedimiento de las denuncias ‘más aceitado’”.
La tarea implica identificar y separar “situaciones de acoso”, por ejemplo, de vínculos interpersonales conflictivos, y también casos que están “relativamente ocultas” y deben “emerger” para tratarlas de forma adecuada.
El rector advirtió además las “asimetrías de poder” entre los distintos actores universitarios. “Esa diversidad y complejidad obliga a actuar con mucha cautela, seriedad y mesura”, opinó Arim.
Información Nacional
2019-06-06T00:00:00
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