• Cotizaciones
    sábado 11 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El reino del revés

    Yo no salgo de mi asombro, pero, por lo visto, estoy entre los nabos de siempre, con el permiso de Tomás Linn, que se sorprenden por cosas de las que los demás festejan y se alegran.

    “El País” del martes 21 le dedicó una página entera (portada de la sección B) al festejo de la reapertura del almacén de Manolo en José Ignacio, que estuvo clausurado por la DGI por defraudación tributaria.

    Manolo, que se llama José Luis Aispurú, regentea desde hace años en José Ignacio el llamado “Almacén de Los Famosos”, debido a que, entre su distinguida clientela, según lo destaca el artículo, ha abastecido de “delikatessen” a personalidades de la talla (de soutien) de Moria Casán, Juanita Viale, Guillermo Cóppola y el Zorrito Fabián Vön (así, con puntitos) Quintiero, seguramente heredero de alguna familia noble de Baviera, así como a Fito Páez, Gastón Gaudio, Florencia Raggi, y, of course, al semidiós Marcelo Tinelli.

    La extensa nota destaca que, tras una semana de clausura por la DGI, Manolo decidió festejar el fin de esta injusta condena por no emitir facturas y cobrar en negro “a lo grande, con pizzas, champagne y más de 200 vecinos, entre turistas y lugareños”. La calle fue cortada con autorización municipal (por supuesto) y frente al local “ya estaba montado un carruaje que ofició de barra de bebidas, además de unas tablas de madera apoyadas sobre taburetes, para cortar la pizza que iba saliendo de un horno de barro trasladado hasta allí en trailer”.

    Numerosas fotos documentan la movilización espontánea de una abigarrada concurrencia que asistió exultante a celebrar la reapertura del almacén, entre las cuales aparece un sonriente y triunfador Manolo, quien agradeció el apoyo tras la injusta sanción sufrida por su comercio.

    En notas especiales en columnas destacadas en la misma página, tanto el alcalde de Punta del Este, Martín Laventure, como el prohombre Juanignaciano Martín Pittaluga, socio del parador La Huella y concejal del Frente Amplio, se congratularon de la reapertura y destacaron la injusticia de la que había sido objeto el destacado comerciante. Laventure dijo que “más que una actuación normal” (de la DGI) “parece una venganza”, y Pittaluga señaló que “acá estamos en un acto de apoyo espontáneo y de todo el pueblo a una familia nacida y criada en José Ignacio, con un comercio que está abierto todo el año” (es decir que el tipo facturaba en negro los 365 días calendarios) “de gente trabajadora”. Me pregunto qué pensarán al respecto los imbéciles que trabajan y abren todo el año pagando impuestos sin defraudar al fisco.

    No he leído ni una valoración de este episodio insólito, ni una reflexión como la precedente, ni la menor crítica a esta manifestación de apoyo al defraudador fiscal.

    Les anuncio, por si no lo saben, que la semana que viene reabrirá en Pueblo Garzón el restaurante del hiperfamoso Francis Mallman, el cual también fue objeto de una clausura por la DGI, por las mismísimas razones que llevaron a clausurar el Almacén de los Famosos, perteneciente a don Manolo.

    Mallman reabrirá con una tremenda fiesta en la que se celebrará la reapertura del boliche y la emisión de la primera factura histórica del mismo, en la que se cobrará U$S 150 (ciento cincuenta dólares) por la porción de un cochinillo asado por el propio Francis, en una reducción de Dom Pérignon, con trufas del Périgord, levemente sazonado con pimienta de Madagascar.

    Se anuncia que asistirá al encuentro la crème battue de la crème épaisse, en la que figura, entre otros distinguidos personajes, la baronesa alemana Waltraud (“Traudy”) Von Blanken den Schwarze Funden, y el empresario de “real estate” español Braulio Telavé Lonegro y Yapasó, Marqués de Lastafa.

    Otros reputados amigos de don Mallman también han comprometido su presencia. Entre ellos figuran Oscar Delacometa, Jorge Chan Tapuffi y su pareja actual, la vedette uruguaya Mónica Forro, recientemente separada de su último amor, el empresario Carlos Delpol Voblanco.

    El exquisito plato a ser servido en la ocasión será regado con Veuve Clicquot Ponsardin Cordon Rouge, y amenizado con los humos de unos porritos de marihuana legal y estatal aportados por la alcaldía de Punta del Este, sponsor de la reapertura, con materia prima cultivada en los plantíos oficiales de la Intendencia Municipal.

    Todos festejarán el fin de la injusta condena de la que ha sido víctima el destacado gastrónomo argentino-uruguayo, perseguido por la cruel DGI por no emitir facturas, sabiendo el tiempo que lleva hacerlas, tiempo que el empresario utilizaba en atender mejor a sus clientes, promoviendo así el turismo de alta gama, que tanto contribuye a la economía de la zona.

    Se supo asimismo, que en estos días, siguiendo los ejemplos antedichos, reabrió con una fiestita popular el Kiosco Doña María, ubicado en la periferia de Maldonado, y también clausurado por vender en negro y sin facturas.

    En medio del evento celebratorio llegó la policía, y se llevó detenidos a varios de los asistentes, por los ruidos molestos que estaban perturbando la tranquilidad del barrio.

    Los detenidos, entre los que se contaban la propietaria del kiosco, doña María Sinbo Leta y su esposo, don José Nofac Turo, increparon al personal policial por llevarlos a ellos presos, en vez de ir a reprimir a los jóvenes revoltosos, ebrios y ruidosos, que alteran el orden de la rambla del puerto de Punta del Este y no dejan descansar a los turistas y vecinos de la zona.

    Los policías dijeron que no tenían tanto personal como para reprimir todo el escándalo del balneario, y además denunciaron a los detenidos por desacato, delito por el que fueron luego procesados por el juez de turno.

    En un país en el que al Paco lo embargaron por 100 millones de dólares, después se lo rebajaron a 10 millones y finalmente le condonaron la deuda con tal de que no demandara al Estado por 350 millones (de dólares, también) estas cosas no deberían sorprender a nadie.

    O a casi nadie.