La mayoría de los bancos tuvieron el año pasado peores resultados que en 2015. Eso se vio atenuado para aquellas instituciones que refuerzan su negocio canalizando créditos a través de financieras con las que conforman grupos económicos.
La mayoría de los bancos tuvieron el año pasado peores resultados que en 2015. Eso se vio atenuado para aquellas instituciones que refuerzan su negocio canalizando créditos a través de financieras con las que conforman grupos económicos.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPara la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) el sector viene dando resultados magros. “Es preocupante porque ninguna empresa privada es de beneficencia y no vienen a perder plata todos los años. Tiene que haber un cambio de política pero tiene que salir de ellos”, opinó su presidente, Pedro Stefano, en diálogo con Búsqueda.
“Si vos hacés una buena política, de llevar adelante préstamos hipotecarios o para automóviles, por ejemplo, ves resultados. Ahí le podés sacar algo de rédito porque hay gente que todavía no han captado”, agregó.
Para AEBU, la ley de inclusión financiera “aún no benefició” a los bancos. Entre otras cosas, dicha norma obliga a los bancos a dar cuentas gratuitas para el pago de sueldos y jubilaciones y, además, con algunas transacciones gratuitas para el cliente. Tras la ganancia de U$S 93 millones que tuvieron los bancos públicos y privados —en conjunto— durante 2016, algunos ejecutivos recordaron la necesidad de cobrar para dar servicios de este tipo (ver Búsqueda Nº 1.902).
Algunos datos en los que trabaja el sindicato bancario como parte de un informe sobre la actividad del sector en 2016 apuntan a que el uso de medios de pago electrónicos (tarjetas de débito o dinero electrónico) no supusieron una mejora en la rentabilidad del negocio.
“Las empresas no vienen a perder plata, pero el cambio de política tiene que venir de ellas. No se trata solo de los beneficios que el Estado les pueda dar rebajando impuestos o modificando los encajes (que están obligados a mantener en el Banco Central-BCU). Tiene que haber políticas que hagan lo más fuerte posible el préstamo. El problema es que a los bancos hoy les conviene más prestar con las administradoras, con pequeños créditos, personal más barato y menos requisitos”, dijo Stefano.
Los cinco principales bancos son también dueños de administradoras de crédito, formando grupos económicos que —aunque se manejan como empresas independientes— dieron ganancias por U$S 162 millones. El análisis de los datos que difunde el BCU permite concluir que salvo el Banco República (BROU, cuya subsidiaria República Microfinanzas logró el equilibrio por segunda vez desde su instalación), esos grupos mejoraron sus resultados gracias al negocio de las financieras vinculadas.
Creditel y Créditos de la Casa (ambas de Santander) ganaron casi U$S 45 millones en conjunto, OCA (propiedad de Itaú) dio un resultado positivo de U$S 25,4 millones, Pronto! (Scotiabank) ganó U$S 2,2 millones y Emprendimientos Valor (BBVA) arrojó utilidades por U$S 400.000.
Para el sindicato, las pérdidas que sufrieron todos los bancos —salvo el BROU, Santander e Itaú— el año pasado se explican en las posiciones que tomaron en el mercado de divisas.
En enero de 2016 el mercado en general preveía una fuerte depreciación del peso y especulaba que el dólar terminaría el año en $ 36. Pero un tipo de cambio cercano a los $ 29 afectó la posición en divisas que muchas instituciones financieras adoptaron, así como repercutió en la cobertura que algunas deben tomar por política de sus casas matrices.
Datos analizados por AEBU indican que de no haber sido por esa diferencia de cambio, “muchos” de los bancos privados hubieran mejorado sus resultados respecto al ejercicio anterior y en conjunto habrían ganado U$S 54,5 millones en vez de los U$S 6,7 millones que mostraron sus balances. La pérdida para el BROU por dicho efecto cambiario fue de U$S 15,2 millones, según el sindicato.
Stefano comentó que en 2015 los movimientos en el mercado de divisas habían significado una ganancia de U$S 264 millones para la totalidad del sistema. Fue “una ganancia monstruosa. En 2016 fue totalmente al revés. Pero especulan mucho. Los créditos subieron poco y los depósitos muy poco. Llega un momento en que es difícil conseguir (esos crecimientos). Les ha bajado mucho el trabajo mismo del banco”, dijo.
Según AEBU, el volumen de negocios de los bancos se incrementó 2,4%, una cifra levemente mayor que la de 2015 aunque sigue siendo “una tasa baja” en comparación con los últimos 10 años. Una posible aceleración de la economía impulsaría un aumento en el volumen de negocios de los bancos, en la visión del sindicato.
Agrega que ya el año pasado el crédito bancario frenó su desaceleración y los depósitos se incrementaron 1,9%. Mientras, los préstamos de las financieras del consumo aumentaron 14%, con una morosidad promedio cercana a 17%.